16 07, 2018

Seamos justas con nuestros hijos

2018-07-16T10:30:23-05:0016 julio, 18|

La llegada del hermanit@ es un regalo, es el complemento para la familia

La equidad o justicia entre los hermanos es algo que tenemos que aprender nosotras primero, porque no es un conocimiento que se adquiere con anticipación, va a depender de la personalidad con la que cada hijo o hija tiene desde su concepción. En este camino de aprendizaje debemos considerar algunos consejos que nos pueden ayudar a tener un ambiente justo en casa.

  • Cuando hay desacuerdos por cosas pequeñas ¿cómo ser justo? No debemos hacernos al lado del más pequeño, porque puede ser que nos equivoquemos, ya que la personalidad del segundo hijo es diferente. Lo que funciona muy bien es pedirles que ellos conversen y se pongan de acuerdo, así también desarrollan habilidades de negociación. Por su puesto que nosotras debemos estar presentes para apoyar o corregir su decisión.

 

  • Es importante que los niños sepan que está bien no estar de acuerdo todo el tiempo, no siempre vamos a ver la película que yo quería, o el juego que a me gusta, esto es parte de la convivencia, y tenemos la oportunidad de hablar sobre la actitud cuando no pasa lo que yo quiero. Debemos tener cuidado en el peso de dejamos sobre el hermano mayor para que luego no sea una carga pesada que tiene que llevar. No por ser el hermano mayor, tiene que ceder a todo o tiene ciertos privilegios. Te comparto esto porque soy hermana mayor.

 

  • Cada niño tiene un propósito por el cual Dios lo creó y es importante que apoyemos sus anhelos, sus talentos, tanto al primero, como al segundo o al tercer hijo de manera equitativa.

 

  • A medida que los niños van creciendo, debemos delegar en ellos responsabilidades (de acuerdo a su edad) para apoyar las tareas del hogar, sin embargo, creo que puede ser de apoyo el que se puedan turnar las obligaciones que tiene cada uno, de esta manera, se reparten las actividades y evitas que parezca favoritismo.

 

  • Aunque los hermanos menores pueden heredar la ropa o juguetes del hermano mayor, no siempre debe ser así, porque podemos acostumbrarles a que va a recibir todo lo usado. En este sentido, el crear tradiciones en casa te ayudará a desarrollar un ambiente justo. Por ejemplo, en los cumpleaños: que haya un pastel, una película o su comida favorita, para cada hijo.

 

Las diferencias entre nuestros hijos son saludables, no debemos verlo como un problema, más bien como una oportunidad de que podamos crecer como madres y que podemos promover un ambiente de justicia y amor. Siempre recuerda esto: un hijo, exige de nosotros como madres un nivel de dependencia de Dios único, dos hijos, exige doble dependencia.

 

Manuela Dávila

Radio HCJB

13 11, 2017

Pequeños o Grandes Logros son Mejores en Familia

2017-11-13T09:16:31-05:0013 noviembre, 17|

El ser humano fue creado para caminar en la vida acompañado. Todos necesitamos compartir, cooperar, amar, sociabilizar y tantas otras cosas que jamás se lograrán hacer estando solos. De hecho, los éxitos se los disfruta en su totalidad cuando hay alguien a nuestro lado.

La familia cumple ese propósito de respaldo total a esas metas perseguidas como individuos, que a la final se convierten en objetivos anhelados y compartidos por todos sus miembros; ¿o acaso la familia no está pendiente, apoyando, ayudando y luchando conjuntamente con aquel adolescente que estudia, con los padres que trabajan y con todas las actividades en las cuales cualquiera de sus miembros se involucran?

Cada proyecto, cada etapa de la vida, no la cruzamos solos; alrededor está nuestra familia que en porcentajes diferentes habrá incidido en los resultados alcanzados. Cada uno de sus miembros, no importa si son niños o ancianos, pueden ayudar a lograr algunas metas, a realizar algunas tareas, y cooperar para que todos la pasemos bien en familia.
Pequeños quehaceres como preparar la cena o grandes proyectos como la producción de una película, requieren de una familia involucrada, unida y dispuesta a aportar con sus habilidades para un fin común.

Cuando en una familia está presente Dios y su amor, sus miembros caminan hacia un mismo fin, llegan a cumplir el propósito que su Creador les ha entregado, y están sembrando una simiente para vivir en una sociedad diferente.

Y aquellos periodos de la vida que no son tan agradables, y que cada día hay que atravesarlos, también se vuelven más ligeros cuando cuentas con una familia. El abrazo de un hijo, las palabras de ánimo del cónyuge, la oración unánime, son esas manifestaciones del amor y la sabiduría de Dios; son esas caricias de fortalecimiento para avanzar sin desmayar.
Las victorias logradas en la vida del ser humano son el resultado de los grandes logros alcanzados en el seno del hogar.