19 03, 2017

¿Vives con una falsa culpa?

2019-09-09T00:13:56-05:0019 marzo, 17|

Tal vez le haya sucedido que, cuando algo sale mal, la primera cosa que piensa es: ¡Fue mi culpa!

Una vida atormentada constantemente bajo una carga de culpa no es la vida abundante que Jesús vino a darnos. La culpa roba nuestra alegría, obstaculiza nuestra productividad, interrumpe nuestra paz, perjudica nuestras relaciones y, lo peor de todo, hace que la atención se centre en nosotros mismos. La culpa nos conduce a la insatisfacción y el descontento.

La culpa es un hecho y un sentimiento. Es posible ser culpable sin sentirse culpable. Es posible sentirse culpable sin ser culpable. Y es posible ser culpable y sentirse culpable. Sin duda, todos hemos experimentado estas tres condiciones.

Sentirnos culpables, incluso cuando no somos culpables, es una lucha común para la mayoría de nosotros.  La falsa culpa es causada por un pensamiento equivocado. Nos sentimos culpables porque nos permitimos tener pensamientos que nos dicen que todo es nuestra culpa. Ignoramos los hechos, insistimos en reprocharnos y llegamos a sentir desesperación y desaliento, sin justificación. Eso es porque esta falsa culpa es un sentimiento, no es la realidad.

Algunos ejemplos de la falsa culpa:

Lo que experimentamos cuando seguimos recordando y nos seguimos reprochando por lo que Dios ha perdonado y olvidado.

Lo que sentimos cuando alguien parece estar decepcionado de nosotros.

Lo que sentimos cuando tenemos que decir “no”.

Lo que sentimos cuando tratamos de quedar bien con la gente.

Lo que sentimos cuando vivimos con expectativas poco realistas de nosotros mismos.

Lo que sentimos cuando pensamos que no intentamos lo suficiente.

Lo que sentimos cuando creemos que somos responsables por todo.

Lo que sentimos cuando dejamos que otros determinen qué y quién debemos ser.

No es la voluntad de Dios que siempre vivamos en la culpa. Es una estrategia del enemigo para llevarnos a pensar que estamos viviendo vidas derrotadas. La falsa culpa no está destinada a ser parte de nuestra vida cotidiana. No es normal. No está bien. No es necesaria ni saludable.

Como hijos de Dios, somos llamados a vivir en victoria. Gálatas 5: 1 dice: «Es por la libertad que Cristo nos ha liberado, manténganse firmes, y no os dejéis volver a cargar con un yugo de esclavitud».

MDC/ag

14 03, 2017

Relaciones Sentimentales: Autosabotaje

2019-11-11T09:33:25-05:0014 marzo, 17|

¿Te ha pasado alguna vez que sentiste que tuviste una oportunidad con un chico o una chica y que lo arruinaste por completo? Si tu respuesta es positiva ¡bienvenido al grupo!este artículo es para ti.

Hace poco tiempo mantuve una conversación con una amiga, ella me contaba que estuvo saliendo con un chico que le agradaba mucho, que las cosas se desarrollaban bien pues conversaban y compartían tiempo juntos, habían sido sinceros y hablado de muchos temas, entre ellos el pasado de ambos. Pero al poco tiempo de sincerarse hubo un cambio de actitud y se distanciaron.

Cuando el fluir de la relación no va como esperabas y al contrario sientes que todo cambió te preguntas ¿qué fue lo que ocurrió? y pasa por tu mente el hecho de que tuviste la culpa por tus actitudes y/o por cierto pasado. Tu pensamiento se centra en ti, en como echaste a perder las cosas.

Pero la verdad es que lo mejor fue que las cosas terminaran en este punto pues a medida que pasa el tiempo la separación duele más y si lo piensas detenidamente de tu intento fallido puedes aprender y crecer. Circunstancias como estas sucederán porque son parte de la vida. No funcionó, no era para ti porque si hubiese sido para ti te hubiese aceptado aunque fuese difícil y se mantendría a tu lado en lo bueno y en lo malo.

Si has pasado por situaciones así, aprende de tus errores y sigue con tu vida, no te estanques en el fracaso y la culpa recuerda que aun nuestras equivociones Dios las puede hacer beneficiosas. Recuerda que él seguirá trabajando en nosotros siempre y si en sus planes está que recibas algo lo hará sin importar si te autosabotéas o no.