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12 12, 2018

Deja un legado de generosidad

2019-09-09T00:15:07-05:0012 diciembre, 18|

¡Comparte este video si tu abuelita es la más generosa, siempre que vas a su casa sabes que serás súper bien alimentado(a) y consentido(a)! Por generaciones las abuelitas han dejado un legado de amor y nos han enseñado a compartir. HCJB alimenta con el pan de vida a miles de familias y tú puedes ser parte de este ministerio donando

11 12, 2018

9 Marcas de un dador alegre

2019-07-07T04:53:22-05:0011 diciembre, 18|

Cuando pensamos en cómo donar u ofrendar es importante que veamos varios puntos de los que habla la Biblia con respecto a nuestra actitud de dar y a como lo hacemos posible también. A continuación una explicación sobre eso.

  1. Ver nuestro rol de administrador.

«Toda la tierra es del SEÑOR y todas las cosas en ella» (Sal. 24:1). Sabes que simplemente estás regresando a Dios lo que le pertenece. Lees Mateo 6:19–20 y sabes que estás acumulando tesoros en el cielo.

Tal vez haya comenzado a aprender lo que George Müller observó: «Es la orden del Señor, que, de cualquier manera, se complace en hacernos sus administradores, ya sea por cosas temporales o espirituales, si de hecho actuamos como administradores y no como dueños, Él nos hará más administradores «.

Aquí, hoy y mañana, un administrador es una nube que sabe que Dios es dueño de la lluvia. Como Pablo nos recuerda: «No trajimos nada al mundo, y no podemos sacar nada del mundo» (1 Tim. 6:7).

  1. Primero dar localmente.

Lo primero y más importante das localmente a tu familia, a tu iglesia, a tus vecinos. Además del mandato claro en 1 Timoteo 5:8, Jesús ilustra este “principio de proximidad” en la parábola del Buen Samaritano (Lucas 10:25–37). Tu donación a tu iglesia local ayuda a mantener tu corazón y oraciones enraizadas con tus hermanos y hermanas en Cristo..

  1. Dar a las causas del reino.

Estás emocionado (y a veces desorientado) por las innumerables organizaciones centradas en el Evangelio. Has comenzado a dar para apoyar obras de evangelismo, educación cristiana, ministerio en el campus, renovación cultural, misiones en el extranjero, etc. En la medida de lo posible, dar generosamente a algunas de estas organizaciones.

Mientras más estemos abiertos a conocer y participar en diferentes misiones y actividades del reino, más vamos a entender sus necesidades.

  1. Dar sacrificialmente.

Aquí te siente inspirado por ejemplos bíblicos como la ofrenda de la viuda (Marcos 12:41–44) y la parábola de las ovejas y las cabras (Mateo 25:31–46), donde Jesús concluye: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.”(v. 40). Reflexionando sobre esta parábola, C. S. Lewis concluyó: “Me temo que la única regla segura es dar más de lo que podemos ahorrar” (Mero Cristianismo, 87).

Cuando te sacrificas, confías en la Palabra de Dios en la lucha contra la ansiedad (ver 2 Cor. 9:11).

  1. Sabes que Dios ama a un dador alegre.

Estás convencido de que Dios atesora las ofrendas alegres (2 Cor. 9:7–8; Prov. 22:9; Deut. 15:10; Rom. 12:8). Estás creciendo para captar la profundidad de la generosidad de Dios hacia ti en Cristo (2 Co. 9:14), y te das cuenta de que tu dar es un instrumento en su reino. Te desbordas de alegría al participar en la obra de Dios en el mundo.

  1. Su donación está marcada (en su mayoría) por generosidad secreta.

Eres consciente de la tendencia de tu corazón hacia el fariseismo: hacer lo correcto por la razón equivocada. Entonces, presta atención a Mateo 6:1–4, donde Jesús manda: «No dejes que tu mano izquierda sepa lo que tu mano derecha está haciendo, para que tu ofrenda sea secreta».

Las donaciones secretas van en contra de la convención en la filantropía, donde los partidarios se enumeran según el tamaño de las donaciones y los edificios llevan los nombres de donantes ricos. Las iglesias y las organizaciones cristianas a menudo evitan con razón estas convenciones. Sin embargo, creo que Jesús hace espacio para excepciones (ocasionales). Hizo público la generosidad de la viuda en Marcos 12:41–44. Sabía que su ejemplo inspiraría y condenaría. No vayas a buscar la adulación, pero recuerda que El Señor puede usar tu fidelidad para influenciar a otros.

  1. Dar consistentemente.

No eres un dador casual, haciendo regalos impulsivos de vez en cuando. La generosidad fiel requiere disciplina, que a su vez proporciona estabilidad a tu iglesia y otras causas del reino. Puede establecer un plan de donaciones mensuales o escribir cheques cada Navidad de su abundancia. Incluso planifica en torno a un «diezmo gradual». A medida que creces en donaciones consistentes, comienza a evaluar formas de dar aún más.

  1. Tu donación es impositiva.

Una vez que comprendemos que dar no es opcional podemos llegar a disciplinarnos tanto como para hacer de nuestra entrega algo impositivo y no opcional. Es importante recalcar que no podemos dar de lo que nos sobra y eso también incluye la actitud con la que damos.

  1. Tienes una mentalidad fiduciaria.

Nuestra primera marca fue una mentalidad de mayordomía; recuerdas que no eres el dueño de tus propios recursos. Como fideicomisario, recuerda que no eres el propietario del trabajo que apoyas.

Una prueba del corazón de la mentalidad de un fideicomisario es «atarse a lo que se da». Cuando te sientes decepcionado por los diversos resultados en tu iglesia o por un misionero al que apoyas, ¿es tu primer pensamiento renunciar a tu generosidad? Si es así, es posible que debas reflexionar sobre los motivos de su corazón.

No me malinterpretes usa el discernimiento. El «desvío de la misión» ciertamente sucede, y el Señor lleva a las personas a dar en otros lugares. Pero si una organización está alineada con sus pasiones y trabaja para comunicar bien su trabajo, recuerde que los resultados están en última instancia en manos de Dios, no en las suyas.

Esperar errores, estate preparado para perdonar. Acompaña tu dar no con cuerdas, sino con gracia.

Un cristiano da como mayordomo, da localmente, da a las causas del reino, da sacrificialmente, da alegremente, da (en su mayoría) en privado, da consistentemente, da impositivamente y da como fideicomisario.

Dar es bueno para nuestras almas. Que Dios afloje nuestro dominio de las posesiones y crezca en nosotros un corazón para avanzar en su reino a través de la generosidad radical.

 

ESCRITO POR: Jorge Luis Rodríguez

6 12, 2018

Generosidad

2019-07-07T04:53:22-05:006 diciembre, 18|

La generosidad no solo tiene que ver con dar nuestro dinero. Tiene que ver con una actitud diaria del corazón.

¿Te ha pasado que la gente no reconoce tu trabajo y aun así le sonríes?

¿Te ha pasado que no te piden por favor ni te dicen gracias y aun así tú te animas a decirlo?

¿Has vivido situaciones donde te tratan con ira por las frustraciones de otras personas y tú decides tratarlas con respeto?

¿Sabes qué hacer cuando estás sentad@ en el bus y una mujer cargando a su bebé está parada a tu lado?

¿Qué te nace dar cuando ves a personas pidiendo dinero en la calle, te cruzas la vereda? ¿Oras por ellos? O ¿Le preguntas su nombre y cómo está?

¿Cuánto valoras la educación, el consejo, el acompañamiento de la gente que se esfuerza por darte un Palabra de Dios? ¿Puedes ser agradecido dando del tesoro que tienes?

A veces he sido la que di una sonrisa, aunque no reconocieron mi trabajo y a veces he sido la que no reconoce el trabajo de otros.  Es una realidad que puede traer culpa o cambio. La generosidad a veces me ha costado, en especial en los días que me hacen falta cosas, no alcanzo lo que deseo, he sido regañada o tratada injustamente. Ahí es donde me cuesta más respetar, sonreír, dar gracias, orar, preguntar ¿cómo estas?.  Estoy segura que no soy la única.

Tal vez tú te sientes así… Aunque sea común no significa que debes decir: ¡ya pues, así soy… es mi personalidad!

Jesús en su relación con nosotros es tan generoso que nos da misericordia y no juicio.

Nos da tiempo y no espera que hagamos todo bien, ni que seamos perfectos.

Es tan generoso que Él es perfecto en lo que nosotros somos débiles, es tanto lo que nos entrega que no nos queda más que dar.

Así que mi reto diario es estar más cerca del corazón más generoso del mundo (el de Jesús) para que cambie mi actitud. ¿Cuál es el tuyo?

 

ESCRITO POR: Michelle Rojas (adaptado de Verónica Vaca)

4 12, 2018

CACHORRA GENEROSA

2018-12-04T09:07:41-05:004 diciembre, 18|

Hay historias que se quedan fácilmente en nuestra mente y corazón. Hace pocos días leí una de estas historias que señalaban la generosidad de Lana.

 

Lana es una cachorra de 8 meses de edad que fue rescatada de las calles de Brasil por una persona que le ha dado todo el amor que en su corta vida le ha faltado. A pesar de ser tan joven y de estar en un hogar donde la quieren, Lana, por increíble que parezca, sabe perfectamente lo que es estar en la calle y lo importante que es la generosidad.

 

Desde hace poco tiempo, Lana tiene una mantita suave y hermosa donde puede echarse para la siesta sin pasar frío en el jardín de su nueva casa. Y también, desde hace poco tiempo Lana se ha hecho amiga de un perro de la calle. Una buena mañana, Suelen, la dueña de Lana, se encontró que su perra estaba durmiendo pegada a la valla en un trozo de la manta que le había dado para que no pasara frío y el resto de la manta lo estaba compartiendo con el perro callejero que dormía junto a ella al otro de la valla.

 

¿Una cachorra compartiendo generosamente su manta con un perro vagabundo?  ¡Increíble! Está historia me sacudió y me llevó a pensar en la insensibilidad que puede reinar en nuestros corazones frente a la necesidad de las personas que nos rodean.

 

Hay muchos pequeños detalles que marcan la diferencia. Si Lana, una cachorra, puede marcar la diferencia; tú y yo seguro podemos… y con algo que será para eternidad: el amor de Cristo. Nuestra generosidad puede marcar un antes y un después en la vida de alguien; y así hacer historia. Entonces, manos a la obra.

19 11, 2018

Seamos generosos como los niños

2018-11-19T09:59:48-05:0019 noviembre, 18|

¿Crees que los niños son generosos o comparten desde que son pequeños? No se trata solamente de compartir juguetes, libros, o rompecabezas. Seguramente hay momentos de tensión entre hermanos cuando no quieren prestar sus cosas porque todo es únicamente de ellos y de nada más. El compartir, la generosidad y la solidaridad, va más allá de esto, porque muestra la nobleza del interior de una persona.

Hay formas de enseñar a tus hijos a compartir, te pido que me acompañes en las acciones que me han funcionado en casa:

  • Comienza siempre con tu ejemplo. Hay necesidad en muchos lugares: puedes llevar a tu iglesia un artículo para la canasta de amor, cuando estés en el supermercado puedes mencionarles esto y pregúntales qué te gustaría que la mamá de otros niños como tú les cocine para que coman algo delicioso. Eso les da un sentido de que no llevamos las cosas que no usamos nosotros mismo, si no que damos cosas que son valiosas.
  • Podemos comprar una sola tableta de chocolate para repartir entre los miembros de la familia, se comparte un pedacito entre todos sin olvidar mencionar que es mejor compartir entre todos, a no comer nada de un dulce. Tu puedes hacer el ejercicio con la golosina favorita de tu hijo.
  • Aprender a decir gracias cuando otros nos comparten, seguramente te pasa a ti también, cuando vas a la casa de tu mami, siempre sales con algo en tus manos: frutas, comida, cosas para la casa. Eso es importante porque ellos ven que, de generación en generación, siempre estamos compartiendo.
  • Cuando es el cumpleaños de sus primos o amiguitos, me gusta estar presente con algo en este día especial, una llamada, una tarjeta, algo que le haga sentir querida e importante a la otra persona, no siempre hace falta gastar mucho dinero para sacar una sonrisa a una persona, lo más importante es hacerlo y cuando tus hijos te ven o tu les ayudas a hacer algo por sus amiguitos, son felices por ayudarles.
  • Otra acción que podemos enseñar en casa es servir a otros, servir en casa, en la Iglesia, en la comunidad.

Como mencionamos al inicio, con tu ejemplo, más que con tu discurso llegas de una manera efectiva al corazón de tus hijos, ellos aprecian mucho que invirtamos tiempo conversando con ellos y explicándoles las cosas, habla sobre estos conceptos importantes. Pero no porque la generosidad hacer que las cosas regresen a ti el doble o el triple, si no, porque cuando das, cuando eres generoso produce una alegría en tu corazón, recuerda lo que dice la biblia “Dios ama al dador alegre” 2 Corintios 9:7

11 12, 2017

Un Corazón Agradecido

2019-09-09T00:15:39-05:0011 diciembre, 17|

Por lo general, antes de cerrar mis ojos, hago un repaso del día que Dios me permitió vivir; y cada noche me sorprendo por el amor y la fidelidad inagotable de nuestro Padre Celestial. Su provisión no se detiene y siempre da más de lo que espero o pido en oración. Esto me ha llevado a caminar por fe, a descansar en Él completamente porque sé que su corazón generoso me sostiene.

Pero esa provisión a la que me refiero va más allá de las necesidades materiales; el poder sentir su amor, su presencia, su guía espiritual, su calor en cada mañana, su presencia cuando caen las gotas de lluvia acariciando mi rostro…; y su consuelo en los días amargos, en las desilusiones o injusticias del transitar en este mundo de egoísmos. Es esa provisión integral, que solo puede otorgar Dios, la que me permite caminar cada día y sonreír con gratitud.

Gratitud…, de que otra forma podría pagar tanto amor y generosidad derramada. Gratitud buscando cumplir con su llamado, con la misión designada, con ese propósito de su voluntad para mi vida.  Gratitud tejiendo hilos de amor indestructibles. Gratitud compartiendo de su amor con aquellos que lo necesitan. Gratitud viviendo una vida en completa adoración.

Tratar de comprender su generosidad, de entender su provisión solo me llevan a sentir con más intensidad su amor; y no me queda más que responder de la misma manera, con bondad en todas mis acciones, con desprendimiento para bendecir a otros y con gozo frente a toda situación.

¡Experimentar el amor a través de su provisión inagotable… me lleva a caminar con un corazón agradecido!

“Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén”. Romanos 11:36 NVI

27 11, 2017

LA ESENCIA DE LA GENEROSIDAD

2019-09-09T00:15:41-05:0027 noviembre, 17|

Desde muy pequeña pude experimentar la generosidad en mis padres; creo que eso me ha permitido ser una persona desprendida de lo material.  Mi madre cada temporada tomaba aquellas cosas que no usábamos, fueran juguetes, ropa, lo que fuera que estuviera en buen estado, para regalárselo a aquellos menos afortunados.  Mi padre, con un corazón aún más generoso jamás dijo no a quien le pidiera algo y si estaba en sus manos ir más allá, no lo pensaba dos veces, aportaba con su granito de arena. Lo fabuloso era ver que jamás esperaban reconocimiento ni recompensa de nadie, era y es su forma de vivir hasta ahora.

Llevo en la mente un episodio en la cual se inventaron la necesidad de unos muebles de madera solo por apoyar a un anciano de unos 75 años, que estaba solo y necesitaba trabajar para mantenerse. Iba todos los días a la casa a fabricar los artículos encomendados y mis padres lo atendían como a cualquier otro miembro de la familia. No solo le extendieron un medio de sustento, le brindaron su tiempo, sus palabras, su compañía, su amor.

Tal vez estos capítulos repetitivos durante toda mi vida, me han permitido ver a Dios con mayor facilidad como un Padre por naturaleza generoso. Al recorrer por su Palabra puedo verlo lleno de amor proveyendo de alimento al profeta Elías a través de los cuervos que lo visitaban; o cuando provee de agua y maná a su pueblo en el desierto; cuando sacia el hambre de las más de cinco mil personas que acompañaban a Jesucristo por sus enseñanzas, e incluso nos envió a su propio Hijo para que pudiéramos pasar de muerte a vida. ¿Acaso nuestro Creador no tiene un mega corazón generoso? ¡Claro que sí!

Y al regresar a ver mi vida, puedo ver su generosidad expresada a la máxima potencia. Me ha suplido en momentos de necesidad, me ha sorprendido con cosas mejores a las que he necesitado, me ha regalado una familia amorosa, me ha permitido cumplir mis sueños siendo herramienta en sus manos para compartir de su amor. Su generosidad ha sobrepasado a lo que soy.  La única forma en la que puedo manifestar mi agradecimiento a tanta generosidad, es abriendo mi corazón y mis manos para bendecir a otros con lo mucho o con lo poco que él me da.  Y al compartir de lo que tengo y lo que soy; con los dones y talentos que residen en mí… soy feliz.

Eso es para mí la generosidad, así es como la veo, la palpo y la vivo. Es esa entrega de lo que somos, de lo que tenemos; es ese compartir a otros de lo que Dios nos ha dado. Es preocuparme por mi hermano y suplir sus necesidades físicas, espirituales y emocionales; así mismo como hace Dios con cada uno de nosotros.

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