6 11, 2017

Seamos Mujeres que Leen

2019-09-09T00:13:09-05:006 noviembre, 17|

¿Sabías que Dios quiere que seas una mujer que lee? Pero, ¿por qué le importa a Dios lo que una lee? Pues, Dios decidió revelarse a nosotros sobre los siglos a través de un libro: la Biblia, en la cual podemos aprender la historia de su gente y mirar la vida de Jesús mientras caminaba en la tierra. ¡Que regalo para importante son los libros!
También debemos recordar las palabras de Jesús (citando el libro de Deuteronomio – mira que él leyó también) “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma, y con toda tu mente.” Dios nos dio mentes tan creativas que cuando leemos, simulamos el texto en el cerebro de tal manera que grabamos las experiencias como memorias personales. Este fenómeno es especialmente fuerte en mujeres porque nuestro sistema límbico (el asiento de las emociones) es más excitable que el de los hombres.

Por lo tanto, nos toca ser muy sabias en la selección de nuestra lectura. Leyendo literatura de alta calidad nos puede dar más empatía y compasión para las experiencias de otros y puede abrir nuestras mentes a vistas nuevas. Pero leyendo novelas baratas puede enganchar nuestras mentes con falsas expectativas de relaciones (especialmente románticas) y crear descontento. Con cada novela que consideramos leer, preguntémonos “¿Éste me ayudará a amar a mi Dios con toda mi mente aún más o éste me alejará de él?”
Interesantemente, la Biblia está llena de géneros diferentes de literatura: historia, poesía, parábola, expositivo, etc. Dios nos regaló una variedad de maneras de verle y entenderle en la Biblia, tal como una joya revela nuevas bellezas con cada vuelta de las facetas en la luz. Nosotras también podemos seleccionar nuestros libros de una variedad de géneros que nos puede edificar y ayudar a amar y a servir más al Señor. Pregunta a mujeres que admiras para que te den recomendaciones de libros que les han bendecido.

Finalmente ¿Cómo podemos encontrar el tiempo para leer en nuestras vidas tan ocupadas? Parece chistoso, pero cuando mis hijos eran pequeños, el lugar en donde más leí era el baño. No desprecies los tiempitos cortos de lectura. ¿Sabías que, al leer tan sólo diez páginas de un libro cada día, leerás alrededor de 20 libros en un año? Aparta unos minutos antes de irte a dormir o cuando los niños están haciendo sus deberes y ponte a formar tu mente con la lectura. Así crecerás adorando nuestro Dios con toda tu mente.

Beth Saavedra
Iglesia la Viña Quito
www.vinaquito.com

11 09, 2017

¿Cómo ayudar a nuestros hijos en la nueva rutina escolar?

2017-09-11T11:01:22-05:0011 septiembre, 17|

Ya ha llegado el inicio del año escolar y nos toca regresar a ritmos más estructurados. ¿Cómo podemos ayudar nuestros pequeños a ajustarse de nuevo a la rutina escolar y tener éxito en sus estudios?

Primero, queremos extender gracia a nuestros hijos y también hacia a nosotros mientras estamos en esta etapa de transición. Quizás los niños han estado acostándose muy tarde y ahora necesitamos que se acuesten temprano para que puedan despertarse a tiempo. No vamos a lograr el cambio de un día al otro sin luchas. Pero podemos ir bajando la hora de dormir poco a poco durante toda una semana. Y si no lo logramos un día, hay gracia para intentarlo el siguiente día.

Segundo, debemos considerar las distintas personalidades de nuestros hijos. Cuando mi hija hacía berrinches cada día antes de ir al jardín, una amiga me sugirió que quizás ella necesitaba una rutina más lenta en las mañanas. Al despertarla más temprano, con tiempo para abrazos y palabras de amor y afirmación antes de levantarse, su actitud cambió, y nuestra rutina mañanera fluyó mucho mejor.

También nos puede ayudar incluir diversión. Cuando mi esposo quería que los niños alistaran su ropa escolar la noche anterior de clases, pidió que los niños hicieran ¨hombres de ropa¨ en el suelo de sus habitaciones. Podían posarlos en posiciones divertidas, saludándose o chocándose las manos, esta idea nos ayudó a que la ropa de la escuela esté lista para la mañana siguiente.

Por supuesto, hay pasos que podemos tomar para ayudar a nuestros hijos con la elaboración de sus tareas en casa. Cuando establecemos rutinas de lugares y tiempos fijos y eliminamos distracciones nuestros hijos tendrán éxito. Si necesitan más motivación, podemos acompañarlos (¡sin hacer su trabajo!) y podemos animarlos con pequeños incentivos.

Pero la ayuda más importante que podemos brindar a nuestros hijos es mantener nuestro hogar como un refugio de amor y aceptación para ellos. Están experimentando cosas nuevas, saliendo de su zona de confort, y aprendiendo mucho. Todo eso requiere de mucha energía. El tiempo con la familia debe ser el albergue en donde nuestros hijos pueden descansar, reflexionar sobre sus experiencias, pedir ayuda en sus luchas, y preguntarnos acerca de la vida. Tal como Dios nos guía con amor, animándonos e instruyéndonos en la vida cotidiana, queremos guiar y ayudar a nuestros hijos, mientras enfrentan las oportunidades y retos del retorno a sus estudios.

Beth Saavedra
Iglesia la Viña-Quito
www.vinaquito.com