24 07, 2018

CONQUISTA TUS SUEÑOS

2018-07-24T08:46:56-05:0024 julio, 18|

¿Tienes sueños por cumplir? A lo mejor ya pasó aquella etapa de visualizar tu sueño y ahora estas accionándolo. Pero ¿qué sucedería si una enfermedad te detiene y trunca tu carrera, tus negocios, tu familia?

Travis Freeman te contaría con muchos detalles lo que esto significó para su vida.  Travis era un prometedor jugador de football americano.  Contagiaba con su liderazgo y entusiasmo a sus compañeros de equipo. Pero de repente, surge lo inesperado.

Una severa infección afectó sus ojos y quedó ciego.  Aquel muchacho optimista y gran deportista vio que su sueño de ser un gran deportista se apagó… y con él su alma.

Frente a esto, Travis podía decidir si viviría el resto de sus días encerrado en la seguridad de su hogar o si se atreverá a salir y retomar su destino con la ayuda y el apoyo de sus padres y amigos.

¿Te parece conocida esta situación?  Tal vez es la tuya. Tienes el potencial, los demás lo saben, pero algo detiene ese sueño.  ¿Tiras la toalla o te levantas para continuar con el próximo combate?

Travis, no tiró la toalla. ¿Qué fue lo que ayudó a salir de esta situación a este joven? Tres cosas: el empeño de sus padres, el acompañamiento de dos grandes amigos desde la infancia y el apoyo de quien le ayudaba a adaptarse en su nueva condición.

Estos fueron los tres aspectos que hicieron que Travis se convierta en la primera persona ciega en jugar football americano. 

Con dedicación podemos lograr alcanzar nuestros sueños; pero para sentirse feliz y realizado, es necesario incluir al dador de los sueños: Dios. El dará un significado aún más profundo a estos. Recuerda el consejo bíblico: Encomienda a Dios tu camino; confía en él, y él actuará.

27 09, 2017

Un sueño reparador

2019-09-09T00:15:46-05:0027 septiembre, 17|

Quienes hemos experimentado largas noches de insomnio, sabemos de sus devastadores efectos en nuestra salud. Pero hay una buena noticia, investigadores de la Universidad de Hertfordshire de Inglaterra están probando, en un experimento masivo, una nueva aplicación para iPhone, para ver si es posible crear el sueño perfecto, ya sea un paseo por la playa, un jardín tranquilo donde sentarse o dar un viaje en transbordador espacial.

Se trata de la aplicación Dream:ON que, desarrollada por el psicólogo británico Richard Wiseman, reproduce sonidos para evocar la sensación de estar en un entorno concreto durante la fase del descanso en la que se producen los sueños.

«Si son pájaros cantando, entonces la idea es que oirás pájaros cantando en tu sueño», dijo Wiseman. Hay 20 sonidos distintos, con temas como Salvaje Oeste, Transbordador Espacial o Un viaje a Tokio. Tras elegir una hora de despertarse y un sonido, el usuario pone el iPhone boca abajo en el colchón y la aplicación registra los movimientos del cuerpo en la noche.

Durante los últimos 20 minutos de sueño, la aplicación reproduce el sonido elegido si el durmiente está en el sueño profundo, un estado en el que se suprimen los movimientos corporales y es más probable que se produzcan los sueños.

Hace muchos años el rey de Israel, David, expresó: “En paz me acostaré y así mismo dormiré, porque sólo tú Señor me haces vivir confiado”, ¿qué lo llevó a hacer esta declaración de suprema confianza en Dios?

Clama estando en su cama, pero lo hace teniendo en su mente dos situaciones concretas que ha vivido de manera emotiva, mental y religiosa. Así ora a Dios, en medio de la angustia que esto le trae a su vida.

Así David resuelve la tensión en la que se encuentra, poniendo su confianza en Señor por medio de la oración, en voz alta, al parecer para invitar tanto a los unos como a los otros a confiarle su vida a Dios y a tener un sueño reparador.

24 07, 2017

¿Mis sueños o los sueños de mis hijos?

2017-07-24T10:03:23-05:0024 julio, 17|

¿Cómo definirías esto?: sueño, anhelo, ilusión, pasión, familia. Permíteme compartirte lo que pienso de estas palabras y su conexión en la familia, creo que todas ellas nos conducen hacia el futuro, independientemente del lugar al que queramos llegar, es donde nos vemos junto a nuestros hijos alcanzando sus metas, nuestras metas.

Aunque ya no estamos en tiempos antiguos donde los padres escogían una profesión para los hijos, todos tenemos el anhelo de que nuestros hijos llegue muy lejos con los dones y talentos que Dios les dio desde su formación, ¿cierto? Te cuento un secreto, no recuerdo haber jugado en mi infancia con plastilinas (de las que vienen en cajas individuales por colores, huelen rico y son suavecitas) así que cuando mi nena cumplió dos años, ¿sabes qué le regalé?, pues si, esas plastilinas que yo había anhelado siempre, jugamos a la cocina con ellas y aún tengo los moldes de las verduras que podía hacer para servir una rica ensalada de plastilinas. Lo sé, pensé solo en mí.

Me encanta esta frase de Sixto Porras de su reciente libro Hijos Exitosos: “Debemos enseñar a nuestros hijos a tomar decisiones desde que están pequeños. Les provee seguridad, confianza y afirma su individualidad e independencia.” Pero esta frase ya no aplica para comprar juguetes a niños de dos años, va más allá porque se trata del futuro de tus hijos y del propósito que Dios tiene con sus hermosas vidas.

Nosotros, como padres de familia somos las personas certeras para brindar a nuestros hijos seguridad, refugio, educación, y respuestas a sus preguntas respecto a lo que quieren ser “cuando seas grande”. Te ha pasado que tu hijo quiere ser Policía para cuidarte; o cuando te ve en cama, con una gripe, quiere ser doctor para curarte. Es una ternura escuchar sus profesiones a los cuatro o cinco años, ellos enseguida se proyectan a cosas grandes para agradarte y a medida que van alcanzando una madurez, estos anhelos, van tomando forma y acción.

Al escribir esto, recuerdo los primeros años de mis nenas: cuando hicieron su primer pastel, pensé ¡seguro será una chef pastelera, harán las tortas de chocolate más deliciosas del país! Cuando comenzaron a andar en bici sin las ruedas de apoyo pensé ¡van a ser las campeonas del tour de ciclismo en Francia! Hasta que aprendieron a nadar y dije ¡soy tan feliz porque van a ganar una medalla olímpica! Estaba una poco obsesiva ¿no crees? Pero tuve que aprender una gran lección porque a aquello que yo más le apuntaba con mi gusto personal y mis oraciones, es a lo primero que Daniela dijo que no, en sus cortos 7 años, me dijo: Mami, no me gusta nadar, eso te gusta a ti… solo permanecí en silencio. Aprendí una gran lección: cada persona tiene un propósito de vida, con el cual Dios nos creó de manera independiente.

Te desafío a que tus hijos puedan recordarte siempre por fomentar en ellos un espíritu de excelencia en todo lo que hacen, con tus acciones, con tu ejemplo. De esta manera, podrás garantizar el impacto de sus vidas en una sociedad que necesita personas con principios y valores fundamentados en una familia firme. Apoyar e impulsar a tus hijos les permite crecer y te hace grande a ti.