14 08, 2019

¿Quién nos entiende? – La oración une corazones – Agosto 13

2019-08-13T15:48:47-05:0014 agosto, 19|

No se logran la felicidad ni un buen matrimonio con el solo hecho de efectuar una ceremonia. Esto requiere olvidarse de uno mismo, un cortejo continuo, saber pelear limpiamente y el ser obedientes a los mandamientos del Señor.  A esto hay quienes le suman un ingrediente extra y es la oración. Un matrimonio que ora permanece unido.

Más si se hemos tenido una riña, después de solucionarlo, de llegar a acuerdos, hay que perdonar y sellar con una oración genuina. En un verdadero matrimonio debe existir una unión de la mente así como del corazón y el espíritu. Las emociones no deben determinar las decisiones por completo, sino que la mente y el espíritu, fortalecidos mediante la oración y una consideración seria, nos proporcionarán la mejor oportunidad para caminar por una adecuada vida marital.

 

7 08, 2019

¿Quién nos entiende? El perdón

2019-08-07T09:10:43-05:007 agosto, 19|

En muchas ocasiones, los matrimonios jóvenes suelen preguntarse:
¿cuál es el secreto para qué una relación perdure a través del tiempo? Al mirar a
aquellos matrimonios con más de 30 o 40 años de casados y que siguen reflejando
un fuerte amor e interés el uno por el otro, es que surgen las preguntas ¿Cómo lo
han hecho? ¿Cuál es su secreto para vencer las discusiones y desacuerdos?

Y si aplicamos el perdón en nuestra relación?

Hoy nos acompaña la psicóloga María del Carmen Ruales para tratar este tema.

17 07, 2019

¿Quién nos entiende? – ¿Podemos contar nuestros problemas al sexo opuesto? – Julio 16

2019-07-17T08:46:01-05:0017 julio, 19|

Cuando los conflictos matrimoniales no llevan a ningún lado, ¿podemos contar nuestros problemas al sexo opuesto?

Con la compañía del terapeuta familiar José Daniel Pino, hoy Edtih y John nos hablan sobre este tema.

 

11 07, 2019

VOY A AMARTE

2019-07-11T16:21:05-05:0011 julio, 19|

Voy a amarte, aunque ahora no sienta hacerlo, aunque crea que no lo mereces, porque sé que es cuando más lo necesitas.

Voy a amarte porque hice un pacto con Dios y contigo, porque creí y sigo creyendo que eres el amor de mi vida y que Dios me dio un regalo al tenerte conmigo.

Voy a amarte, porque tú también lo haces conmigo, voy a amarte porque yo también fallo, me equivoco y te lastimo.

Voy a amarte, decido hacerlo cada día, y hoy no será la excepción.

Voy a amarte porque eres mi espos@, eres mi prioridad, y mi persona.

Han sido momentos duros, palabras, actitudes, ausencias, pero aún estamos aquí, juntos y eso soñamos cuando llegamos al altar; fue para eso que prometí amarte, ¿recuerdas?

Voy a amarte, y no sé qué vendrá después, pero hoy voy a hacerlo.

Voy a amarte, porque, aunque no sea suficiente solo eso y necesitamos mucho más, siempre será el motivo, el principio y el final.

Voy a amarte y no tengo más pretextos, solo el motivo más sincero de cumplir con mi promesa.

Así que ahora mismo…TE AMO.

12 06, 2019

¿Quién nos entiende? – Pelear no es agresión física, verbal o psicológica

2019-07-09T14:54:10-05:0012 junio, 19|

En las peleas como en el boxeo, existen reglas que de no cumplirlas habrá sanciones.

En las peleas matrimoniales, de pareja… también hay normativas a seguir y una de ellas es fuera agresión física, verbal o psicológica.

Hoy Tamy y John dialogan con María del Carmen Ruales, psicóloga con experiencia en terapia con niños, adolescentes y familias. Formación en terapia familiar y lúdica. Especialista en psicología forense.

6 06, 2019

Como lograr Pelear con Santidad

2019-07-09T14:54:11-05:006 junio, 19|

¿Será que le damos la bendición a alguien y luego le caemos a golpes? O ¿Será que abrazamos y besamos a alguien y al rato le gritamos y herimos en lo más profundo de su corazón?  ¿Se puede hacer eso?  Lamentablemente, lo hacemos.  Todos hemos caído en este triste juego.

Lo primero que debemos hacer al pelear es tener claro que debemos hacerlo con santidad. Al pelear, lo estamos haciendo con un ser al que amamos no con un enemigo, así que no se trata de destruir a nadie, sino de zanjar una diferencia.

19 02, 2019

Cómo pelear limpio con tu esposo

2019-02-19T10:22:03-05:0019 febrero, 19|

A nadie le gusta estar en desacuerdo con su esposo. Te da una sensación desagradable de nudos en el estómago, contracción de la garganta y quizás aún, lágrimas en los ojos. ¿Es una señal de problemas matrimoniales meterse en peleas con tu marido?

 

Pocas personas se llevan bien 100% del tiempo. Discutir con tu pareja no quiere decir que tu compromiso va a fracasar, solo significa que ustedes son seres humanos normales. Las diferencias entre las personas añaden sabor a la vida, pero también pueden causar riñas.

 

Hay maneras limpias y maneras sucias en las cuales uno puede pelear, y queremos esforzarnos para pelear justo para la protección de nuestros matrimonios.

 

Primero, hay que reconocer que cada pareja tiene cuestiones en las cuales difieren de opinión. A veces podemos resolver nuestras diferencias, pero hay tiempos cuando nos toca ceder. Aunque nos cuesta hacerlo, pregúntate, ¿Mi posición en este asunto vale un conflicto en este momento?”  Por ejemplo, el otro día, pedí que mi esposo comprara pan en camino a casa y él lo hizo, pero compró una marca más cara de la que normalmente compro yo. Me enojé por dentro, pensando en los ahorros perdidos. Pero decidí ceder en el momento, sencillamente agradeciéndolo por su ayuda. Efesios 4:3 que dice, “Hagan todo lo posible para mantenerse unidos en el Espíritu y enlazados mediante la paz.” Al afirmar su acto de servicio en el momento, mantuve la paz con mi esposo. Pero también quería mantenerme unida con en el futuro, y es por eso que, al otro día, le mencioné que mi preferencia es ahorrar un poco al comprar la otra marca de pan. Quizás él recordará hacerlo en el futuro o quizás no, pero por lo menos expresé mi opinión, y lo hice de manera respetuosa, apreciándole por lo que hizo para mí.

 

Segundo, toma en cuenta la Regla de Oro de Mateo 7:12, “Traten a los demás como ustedes quieren ser tratados.”  Eso significa que no insultamos, no reciclamos incidentes del pasado, no nos burlamos, ni atacamos a la identidad de nuestro marido. Discutimos sobre las acciones que sucedieron, sin criticar a la persona. Por ejemplo, podrías decir, “Eres tan irresponsable con nuestro dinero cuando compras esas marcas caras,” pero esperarías una respuesta mucho mejor al decir, “Sé que quieres servir a nuestra familia y lo aprecio. Me podrías ayudar en la mayordomía de nuestros recursos comprando esta marca económica, ¿por favor?”

 

Finalmente, debemos recordar que nuestro esposo no es el enemigo. Ya tenemos un enemigo de nuestras almas – Satanás – y él quiere destruir nuestro matrimonio. Debo ver a mi marido como mi aliado en la pelea contra la división matrimonial. Cuando veo mi esposo con ojos de compasión y amistad, puedo tratarle con más ternura, interceder por él con más fervor, y buscar conexión con él aún en medio de conflictos. Después de todo, mi esposo también es hijo de Dios y compartimos una alianza bendita por Dios para el beneficio del mundo.

 

Beth Saavedra

www.vinaquito.com

14 02, 2019

AL AMOR DE MI VIDA

2019-09-09T00:15:02-05:0014 febrero, 19|

Hola, pensar en ti es sonreír y agradecer al cielo por cada segundo que comparto a tu lado.

Hoy entiendo que esperarte valió la pena, que cuidar mi corazón, mi vida y mi cuerpo para ti, fue una buena decisión, pero de todas, la más acertada eres tú.

Puedo vivir sin ti, lo sé, pero no quiero, al contrario, quiero los días que me restan a tu lado. Los sueños, las locuras, las risas y los llantos.

Miro atrás y veo todo lo que hemos construido, hemos sido valientes al asumir el reto de amarnos y de hacerlo bien, como el cielo manda.

En este viaje, tú eres mi mejor aliado, mi mayor cómplice y mi maestro. Eres todo eso que un día soñé a los pies del Señor, y mucho más.

Gracias por todo lo que eres, por inspirarme, por hacerme sonreír en los días más difíciles; por no dejarme caer, por lavar mis heridas y levantar mi rostro. Por pelear por mí.

Porque en tu imperfección, me deleito, aprendo de tu gentil corazón y me conmueve tu bondad. Gracias por buscar ser la mejor versión de ti, para mí.

Me siento orgullosa de quien eres y de la maravillosa persona en la que te conviertes, aquí he estado, estoy y estaré para aplaudir tus triunfos, librar batallas contigo y recordarte cada día, que Dios sigue creyendo en ti y en nosotros.

Miro atrás y estás tú, miro junto a mí y aquí estás, quiero que llegue el mañana y seguir viéndote cerca mío.

Gracias, por tanto, por todo, porque a tu lado son mis mejores días, y uno como hoy, agradezco al cielo porque estás tú y porque estamos juntos, hasta el final.

Te amo.