14 06, 2018

La autoridad del padre que bendice a los hijos

2018-06-14T09:27:47-05:0014 junio, 18|

Una de las responsabilidades de ser papá es ejercer la autoridad, sin embargo, hoy nos envuelve una extraña contradicción: nuestra cultura no acepta la autoridad, no nos gusta estar bajo autoridad, pero tampoco nos gusta ejercer autoridad. Uno de los lugares donde esto se hace evidente es el hogar, comenta el escritor Tedd Tripp.

Dios te ha llamado a ser autoridad, por lo tanto, hay que actuar como representantes de Él en el ejercicio de la autoridad en la familia. Tal autoridad implica conocer la naturaleza de la misma para no confundirla con autoritarismo. La autoridad conduce a los hijos, de acuerdo con marcos de referencia absolutos, hacia a un bienestar común e integral que les permite desarrollar sus capacidades y su carácter, como reflejo de la imagen de Dios en ellos.

La autoridad correctamente ejercida acerca a los hijos al corazón de los padres para que juntos finalmente se acerquen al corazón de Dios. El autoritarismo mientras tanto se basa y actúa principalmente en función de la comodidad egoísta del padre. Muchos padres gobiernan su hogar pensando más en su bienestar, en su tranquilidad y no en el de sus hijos.

El apóstol Pablo dijo que un padre debe educar a sus hijos en la disciplina y la instrucción del Señor. Cumplir este mandato implica ejercer autoridad, la cual deriva en el ejercicio de disciplinas, que forman hábitos, que moldean un carácter, que trazan un destino. La autoridad ejercida desde la perspectiva de Dios termina en bendición.

19 03, 2018

Aciertos y Desaciertos en la Disciplina

2018-03-19T10:24:08-05:0019 marzo, 18|

Estoy segura que esta es un área de la maternidad en la que nos sentimos desafiadas, frustradas y a veces cansadas… se trata de la disciplina en nuestros hijos, nuestro aprendizaje al corregirlos y los errores que hemos cometido al hacerlo.

En otras ocasiones te he compartido algunos consejos para que tengamos un ambiente de confianza con nuestros hijos, otra ocasión hablamos sobre la alimentación y cómo podemos lograr que se alimenten bien y otros temas que nos apasionan como madres. Ahora no tengo una lista de consejos, ni tips para corregir a nuestros hijos porque se trata de “su corazón”.

Justamente eso es lo que dice el autor del libro Cómo pastorear el corazón de su hijo:

“Cuando los padres queremos lidiar únicamente con el comportamiento, perdemos la oportunidad de ayudar a nuestros hijos a entender que antes de corregir su conducta, necesitamos sanar su corazón” Tedd Tripp

Con esta frase tan profunda di un sentido diferente a la corrección en la disciplina de mis pequeñas hijas porque debemos notar para conocer lo que está en su corazón que les lleva a actuar de cierta manera. Definitivamente, esto te lleva a depender más de Dios porque no es una corrección superficial, es algo que requiere tiempo de oración para buscar la guía y la sabiduría de Dios, tiempo para comunicarte con tus hijos, conversar con ellos todo el tiempo para tener buenos frutos en su futuro.

Cuando digo que vamos a llegar a su corazón, no significa que hay ocasiones en las que nuestros hijos deben ser corregidos con la vara, sin enojo, pero con firmeza porque como dice la biblia, es necesario la corrección en los niños (Proverbios 23:13). Debemos tener cuidado con algo importante es la diferencia entre autoridad y autoritarismo, ya que nuestro llamado como padres es ser la guía de nuestros hijos con la autoridad dada por Dios, más no corregirles con ira o gritos ya que esto crea una barrera entre ellos y nosotros.

Recuerda siempre que somos representantes de Dios, que somos los escogidos para moldear y formar el corazón de nuestros hijos: con lo que hacemos, con lo que decimos.  Esto nos muestra que tenemos una tarea sagrada que realizar diariamente en nuestro hogar, Dios nos equipa con su guía y sabiduría para cumplir esta labor, ¡lo vas a lograr!

11 09, 2017

Los Buenos Hábitos empiezan en Casa

2017-09-11T09:09:36-05:0011 septiembre, 17|

Para quienes somos padres, cursar dos o tres veces la escuela o el colegio no es nuevo; y es que cuando nuestros pequeños empiezan la aventura del aprendizaje, no solo ellos son los involucrados en descubrir un mundo nuevo de conocimientos sino toda la familia.  Por supuesto, ellos adquieren destrezas en la lógica matemática, lectoescritura, lengua extranjera y otros; y nosotros como padres, aprobamos “maestría” en planificación, organización, dirección y control de tareas.

Nuestros hijos al igual que nosotros, necesitan aprovechar al máximo su tiempo; entre la larga jornada escolar, las actividades extracurriculares, los extensos trayectos para desplazarse en la ciudad, las obligaciones normales de convivencia diaria, el espacio de juego que anhelan y las tareas escolares, su día a día resulta extenuante y corto.

Justo en esta etapa de vida estudiantil, de nuestros hijos, estamos llamados a intervenir y ayudarles a desarrollar hábitos que fortalezcan su crecimiento y madurez; es el momento de planificar un horario que les ayude a organizar su tiempo, rentabilizar sus esfuerzos y disfrutar así de su tiempo libre.

Para obtener un horario de tareas realizable y efectivo es necesario diseñarlo conjuntamente con nuestros hijos, ya que nadie más que ellos conocen de sus compromisos y deseos.  Esto les llevará a apreciar el calendario establecido y que lo ponga en práctica cada vez de forma más autónoma.

Una vez elaborado este horario, estamos llamados a ofrecerles una zona tranquila, iluminada y cómoda para estudiar. Además, que debemos asegurarnos de que tengan el material necesarios.

Y parte de nuestro compromiso como padres es estar atentos y responder a cualquier inquietud, duda o pregunta que tengan. Debemos darles información sin hacerles los deberes.

Es importante, siempre, ser parte del proceso de aprendizaje de nuestros hijos; con mayor ahínco los primeros años de escolaridad, ya que a medida que los niños van adquiriendo buenos hábitos de estudio, desarrollarán la autodisciplina que necesitan para alcanzar éxito en la escuela y en la vida. Los buenos hábitos de estudio comienzan en casa.

Tamara Torres

9 09, 2017

Compromiso con la práctica rigurosa de hábitos espirituales

2019-09-09T00:13:19-05:009 septiembre, 17|

Aprender el idioma español ha sido un desafío para mí. ¡Las personas que me conocen y me han escuchado, saben que lo que digo es verdad! En parte es porque mi memoria es frágil y en parte porque me siento ansioso de solo hablar (¡a menudo sin pensar, pero eso también lo hago en inglés!).  Se suma a esto, una actitud de “salga como salga”. Pero solo hay una forma para llegar a hablar un idioma con fluidez: Disciplinarse para adquirir buenos hábitos de aprendizaje de idiomas.

Uno de mis personajes favoritos de la Biblia es Daniel, un modelo de buenos hábitos. Como exiliado judío experimentó la necesidad de aprender otros idiomas, y lo hizo de forma sobresaliente.  Se convirtió en un importante líder de la política babilónica. Aún más impresionante, logró modelar integridad, aunque estaba rodeado de corrupción.

Daniel desarrolló fuertes hábitos espirituales. Cuando experimentó las más intensas presiones personales y políticas, sus hábitos permanecieron. ¡De hecho, era su compromiso con esos hábitos espirituales que en ocasiones lo metieron en problemas! Pero en vez de abandonarlos, mantuvo su rigor y disciplina como expresión de su fe en Dios.

No hay sustituto para los hábitos espirituales rigurosos. Nos sostendrán en nuestros momentos de crisis y nos equiparán para madurar a la semejanza de Jesús, y eso tendrá un impacto positivo en nuestros roles dentro de nuestras familias, iglesia y comunidades.

La fe es como un músculo; a menos que seamos disciplinados para fortalecerla, nunca creceremos. Al igual que Daniel, debemos comprometernos con la práctica de hábitos espirituales rigurosos.