5 09, 2021

¿Tener éxito con el mínimo esfuerzo?

2021-09-05T07:18:01-05:005 septiembre, 21|

 Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría. Eclesiastés 9:10.

William Wadsworth Longfellow escribió en una ocasión: “Las vidas de los grandes hombres nos recuerdan que podemos hacer que nuestras existencias sean sublimes y, que, al partir de este mundo, dejemos huellas en las arenas del tiempo”. Hoy, sin embargo, a la mayoría no le interesa dejar huellas en las arenas del tiempo. Las cosas se quieren de la manera más fácil y rápida. Tener éxito con el mínimo esfuerzo.

¿Qué motivó a los artistas, autores y eruditos del pasado a ir en pos de la excelencia? Ciertamente no la fama o fortuna, porque muchos de ellos, si no la mayoría, enfrentaron la pobreza, y sobrevivieron con migajas que recibieron de la corona o de mecenas adinerados.

Creo que estas personas alcanzaron la excelencia por su firme convicción de que Dios requiere lo mejor de nosotros y hacer menos, no es solo un pecado contra Dios, sino también una vergüenza para su familia. Algunos han llamado a esta forma de trabajo, la antigua ética del trabajo protestante, algo que se convirtió en evangelio para los puritanos y calvinistas. Pero fue esta disciplina que impulsó el arte, la educación y la literatura durante siglos.

Como dijo Pablo: «Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;” (Colosenses 3:23). ¿Está contento con hacer lo mínimo o está decidido a hacer lo mejor que pueda, ya sea que conduzca un autobús, dirija una corporación, enseñe en una escuela o corte el césped?

Longfellow concluyó su «Salmo de la Vida», diciendo: “Entonces pongámonos de pie y hagamos las cosas, con un corazón listo para enfrentar el destino, sin dejar de lograr, perseguir, aprender a trabajar y a esperar”.

A menos que no haga su mejor esfuerzo, nunca sabrá lo que pudo haber logrado.

Autor:

Dr. Harold Sala
Orador, autor y maestro de la Biblia, el Dr. Harold Sala fundó Guidelines en 1963. Siendo pionero en los comentarios de cinco minutos en la radio cristiana, Guidelines Commentary on Living se transmite en 49 de los 50 estados y en todo el mundo en una variedad de idiomas. https://www.guidelines.org/devotional/speaker/dr-harold-j-sala/

19 09, 2017

Triunfadores Desde La Cuna

2017-09-19T08:58:21-05:0019 septiembre, 17|

Todos venimos desde la niñez, orientados hacia las metas.  Cuando un bebé comienza a llorar en su cuna, se le da el chupón, el biberón o la mamila, y cuando se le cae de la boca este bebé se retuerce, o levanta las manos con la esperanza de alcanzar ese chupón, biberón o mamila. Pero, ¿qué hace cuando sus esfuerzos fallan? Comienza a llorar y a gritar de nuevo. Un bebé está orientado hacia las metas aun desde la cuna y hasta por un chupón, biberón o mamila el niño hará cualquier cosa que pueda para lograr satisfacer su necesidad.

Todo bebé normal y sano viene a este mundo dispuesto a sobreponerse y a tener éxito, a hacer y tener cosas que le darán una sensación de satisfacción, realización y complacencia. Todo niño tiene un deseo de comunicarse y expresarse, de relacionarse con otros, gatear, caminar y correr.

Las personas, desde la cuna, venimos con características de triunfo únicas, como:

  • Expectativa hacia el éxito
  • Entusiasmo por la vida.
  • Energía notable
  • Tendencia creativa
  • Busca de excelencia
  • Cuidado personal
  • Aceptación
  • Esperanza

Dios nos ha dado un anhelo innato de soñar, alcanzar y triunfar que nos hace actuar. Él nos ha equipado con uno o más talentos y capacidades naturales, así como uno o más dones espirituales integrados a nuestra personalidad única, con una sola razón: que los usemos al máximo y produzcamos obras de calidad; obras que tengan un potencial para recompensas tanto terrenales como eternas. En este sentido, el profeta Miqueas dijo:   Yo, por mi parte, pondré la mirada en el Señor, y esperaré en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios habrá de escucharme. Miqueas7:7 – RVC

20 03, 2017

¡Que te vaya bien!

2019-09-09T00:13:56-05:0020 marzo, 17|

¿Crees que Dios está interesado en tu vida o en tu triunfo personal?  ¿O crees que Dios está demasiado ocupado en los grandes fenómenos y cuidando del cosmos como para que se dedique a ti? Muchos creen que su vida no es lo suficientemente interesante como para llamar la atención de un Dios tan poderoso.

Sin embargo, tu valor ha llegado hasta la altura del propio sacrificio divino. Un sacrificio que nadie estaría dispuesto hacerlo por ti Jesús lo hizo, porque tú le llamas la atención, tú conmueves su corazón, tú provocas su amor.

Si Dios no te prohibió a Jesús, ¿cómo no te dará juntamente con las todas las cosas?

Dios sí está interesado en “que te vaya bien en todo lo que hagas” (3 Juan 2), que triunfes en todo, y cuando digo en todo es en todo, o sea, es un triunfo integral.

Dios nos ha dado un mapa con nombre de Biblia. Allí están todos los principios para el éxito verdadero. Ha puesto a disposición de todo individuo el camino para llegar al conocimiento sobre cómo triunfar.

Dios ha puesto en cada persona el anhelo de tener éxito y está dispuesto a acompañarnos en el viaje.  Él nos ha equipado con dones y talentos que, cuando se emplean y desarrollan, producen grandes dividendos en nuestro favor.

El éxito es integral, continuo y completo. Toca todos los campos de la vida. ¡Que Dios te bendiga y que seas muy feliz!

MDC/ag

13 09, 2016

Cada día es un buen día

2019-09-09T00:16:05-05:0013 septiembre, 16|

Una de las desventajas de volver a la escuela es que nuestro amado sueño se ha ido, o al menos es como siente cuando se cortan un par de horas.

Comenzar el año escolar puede ser difícil.

El día comienza tras ser despertados en la mañana, rodar de la cama, limpiar las lagañas de nuestros ojos y al instante el día ha comenzado.

Luego la rutina de la mañana de resolver que vestir. Algunos tienen obligaciones adicionales como ayudar a la mamá en la casa. Luego nos servimos algo de comida y nos dirigimos a la puerta de la casa semilistos para la escuela.

¿Cuáles son algunos de los sentimientos en la mañana? Alivio porque atravesaste la puerta de la casa con suficiente tiempo, emoción por el día de hoy y que estás despierto o dolor; deseando regresar a la cama y dormir unos quince minutos más.

El error más grande que tenemos en la mañana que regresamos a clases es la actitud. Digámolo una vez más. Nuestra ACTITUD es el problema. Tener la idea preconcebida que levantarse en la mañana es negativo, nos limita la increíble oportunidad que trae la mañana.

Algunas personas exitosas en el mundo, se levantan temprano. Estas personas atribuyen gran parte de su éxito personal a su habilidad de despertarse temprano y empezar el día con una nota positiva.

Esto incluye… CEOs, gente de negocios y políticos, presentadores de televisión y celebridades por nombrar algunos.

Tener setimientos negativos acerca de despertarse temprano en la mañana no es la manera que deberías pensar sino desberías descubrir que disfrutas en la vida y hacerlo o recordarlo desde la mañana.

Ir a caminar o correr, hacer un par de lagartijas o planchas para despertarte. Hazte o hazle a tu familia un delicioso y saludable desayuno, provar con nuevas frutas o vegetales. Sentarte con una deliciosa taza de te en tu mano, relajarte y leer algunos capítulos de un libro interesante. Orar es la primera cosa que hay que hacer en la mañana e imagínate teniendo un lindo día, entonces tenlo!

Estas son algunas sugerencias de como mejorar tu día y tu visión de la vida al empezar el día. Pero lo que hagas en las mañanas es decisión tuya. Es tu día de vida.

Levantate temprano y sé feliz por eso. Estudios han demostrado que esxiste una correlación entre el levantarse temprano y perseguir tus sueños, pues depués de levantarte vas tras ellos, si lo haces temprano tendrás más tiempo.

Despiértate inmediatamente de tu sueño y dale la bienvenida a un nuevo día con perseverancia de alcanzar tus metas. Poder levantarse cada día no es una promesa pero sí una bendición, recibe el día con gratitud.

 

ESCRITO POR: Kristin Miller