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16 08, 2018

LAS SUPOSICIONES DE LOS HOMBRES

2018-08-16T10:44:23-05:0016 agosto, 18|

En el día a día de las relaciones en pareja, los supuestos equivocados de los hombres alteran la comunicación en el matrimonio. El varón suele suponer que:

 

  • Ella siempre me dirá lo que necesita. No. Ella es una gran comunicadora, pero espera que tú te des cuenta antes de que te lo pida. Un hombre necesita ser proactivo ante las necesidades de su cónyuge, caso contrario ella se sentirá ignorada y despreciada.

 

  • Ella sabrá cuanto la amo. Ella NO sabrá a menos que se lo digas y lo demuestres con hechos.

 

  • Ella no se preocupará si estoy en silencio. Cuando un hombre está en silencio, una mujer puede fácilmente imaginar lo peor, porque las únicas veces en que una mujer permanece en silencio es cuando lo que tiene que decir resulta perjudicial, riesgoso o cuando no quiere hablar con una persona porque no confía en ella o no quiere tener nada más que ver con ella. El silencio del esposo, crea sospecha e inseguridad en la su mujer.

 

  • El uso que ella haga de la palabra “nunca” es solo una menara de expresar la frustración que siente en ese momento. En realidad, esta es una expresión cualitativa y no cuantitativa. Para expresar sus sentimientos, o su deseo de ser escuchadas las mujeres usan superlativos, metáforas y generalizaciones. Por ejemplo, si dice: “nunca me pones atención”, eso refleja una necesidad intensa de ser escuchada o, apoyada.
27 02, 2018

Una vida juntos…; una vida de días buenos, malos y regulares

2018-02-27T09:30:27-05:0027 febrero, 18|

Cuando compartes tu vida con una persona, realmente llegas a vivir junto con él/ella todos los estados emocionales que su corazón experimente. Aunque no nos guste la idea, así es; aunque el mundo entero a través de películas y cuentos nos pinten que en el matrimonio solo habrá gozo y felicidad, en el matrimonio habrá momentos también de tensión.  Es más, antes de pronunciar las palabras: ¡sí, acepto!, en el altar; quien preside los votos matrimoniales te lo dice fuerte y claro: ¿promete serle fiel, amarle, cuidarle y respetarle, en lo bueno y en lo malo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en la alegría y la tristeza, todos los días de su vida? Pero estas promesas se quedan sólo en un rito porque olvidamos sus líneas, su concepto, su magnitud y llegamos al matrimonio creyendo que mi cónyuge siempre tendrá una enorme sonrisa y la mejor disposición frente a cualquier evento.

La verdad es que todos quienes estamos casados hemos aterrizado en la interrogante: ¿y ahora qué le pasa o qué le pasó? Y me refiero a esas ocasiones en las que después de un día agotador, desgastante, cuando tu corazón anhela llegar a la comodidad del hogar, al hacerlo descubres que tu cónyuge no está con el mejor ánimo. O cuando están platicando mientras disfrutan de un café, llega un punto en el cual los dos tienen puntos de vista diferentes y ahí nace un ceño fruncido y el tono de la conversación cambia. Y casi olvido de aquellas situaciones que de la nada recibes una contestación un tanto cortante, donde ni te regresa a ver, porque está concentrado en otra actividad; y, uy, eso toca el corazón.

Pero así como nuestros cónyuges tienen días buenos, malos y regulares; debemos reconocer que nosotras también vivimos días buenos, malos y regulares. Así como nosotras vivimos junto a ellos todas las emociones por las que pasan; ellos viven con nosotros todas las emociones de nuestro día a día. Es parte del matrimonio.

Esforzarnos porque no existan estos momentos, sería un esfuerzo sin logro; lo que sí podemos trazarnos es estar conscientes de que al ser una sola carne en el matrimonio nuestras expresiones emocionales afectarán a nuestro cónyuge y desafiarnos a comunicarnos de la mejor manera para evitar lastimar el corazón de quién amamos.  Presentarnos como somos, manifestar nuestra molestia, está bien; pero siempre teniendo presente que todo, aún esos momentos de mal humor, deben ser llevados con sabiduría, con calma y con amor.

15 02, 2018

Respeto como Evidencia de Amor

2018-02-15T18:49:30-05:0015 febrero, 18|

«El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor» 1 Corintios 13:4-5 (RVR1960)

Recientemente se festejó el día del “Amor y Amistad”, aunque no nos movemos por fechas es un buen pretexto enfocarnos en cosas que realmente tienen valor. Con el pasar de los años y ya casi 20 años de no vivir en mi tierra natal me doy cuenta, que lo que más valoro son las personas que amo y me aman, los recuerdos más hermosos son las vivencias que se sellaron en amor y a pesar de la distancia persiste la amistad y el compromiso, tal cual nos enseña la Biblia; el fundamento en la vida es el Amor, pues Dios es Amor, y Jesús mismo ligó el primer mandamiento con el segundo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón con toda tu alma con toda tu mente y con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo.”

El verdadero amor nace de amarte a ti mismo porque el amor maduro levanta, construye, enriquece, el verdadero amor conoce los límites que nacen en el respeto, a nosotros mismos y luego a los demás, aun en relaciones tan cercanas y cotidianas como el matrimonio y la familia, el respeto es uno de los pilares para construir un hogar, no solo una casa, un lugar donde cada miembro se desarrolle para poder cumplir su propósito de vida haciendo realidad los sueños de Dios. En un matrimonio debemos aprender que es imposible crecer juntos y disfrutar de nuestra relación si olvidamos los límites del respeto, que nace de tres premisas:

  1. Conocer tu propio valor en Jesucristo, que es su propia vida, su sangre derramada, nuestra vida es el mayor tesoro sobre la faz de esta tierra, porque Dios Padre, el dueño del diseño de la familia nos ha dado ese valor, no te menosprecies, al hacerlo menosprecias la vida de Dios en ti, eres su especial tesoro, al amar a Dios con todo el corazón nace como fruto un amor genuino a nosotros mismos y un respeto a nuestra vida.
  2. Descubrir que Jesús murió por tu pareja, aun cuando conocemos sus limitaciones y sus luchas, para Dios es tan valioso y amable como tú mismo, y descubrir que eres instrumento de bendición para tu pareja y no estorbo o carga de vida, demuestra el valor que Dios le ha dado y reconoce que el respeto es un ingrediente necesario insustituible en su relación.
  3. Reconocer nuestras diferencias no para competir o lastimar, sino para complementarnos y en humildad lograr la unidad.

Es imposible mantener un matrimonio o noviazgo sano si olvidamos el respeto, dejar de practicarlo solo demuestra nuestras falencias personales y heridas del pasado.

Si en su relación han sobrevivido sin el respeto, deben saber que el barco se está hundiendo, la única manera de traerlo a flote es que inviten a Jesús, el autor del matrimonio y el amor hecho carne a su hogar, no como un evento sino como parte fundamental de nuestro matrimonio, reconociendo que nuestro pacto es con El, aprender el valor que Él nos ha dado para poder amar al “más próximo” como  a mí mismo, buscando siempre el bien del otro para crecer juntos.

Es prudente en sinceridad pedir perdón por las faltas de respeto a tu pareja comprometerse delante de Dios a mirar su gloria en el otro y establecer límites en la forma de ponernos de acuerdo por tratar las diferencias, reconociendo que Dios no es un huésped en casa, es el dueño de nuestro hogar y quien dirige nuestro barco.

15 11, 2017

Cómo Envejecer Juntos

2017-11-15T18:02:52-05:0015 noviembre, 17|

¿Recuerdas el día de tu boda? Uno de los días más significativos de nuestra vida, ese día tan esperado y planeado, ahí está el amor de tu vida frente a ti ante el altar, promesas, lágrimas, consejos, regalos, fiesta y sobre todo amor, la libertad de expresar nuestro amor, prometimos permanecer juntos hasta que la muerte nos separe, y empieza la carrera de la vida juntos.
A su tiempo nos visita la bendición de ser padres, cambia totalmente nuestra vida y nuestras prioridades hasta nuestras conversaciones cambian, gran parte de nuestros años juntos se van al lado de nuestra descendencia, por fin cuando nadie lo espera, nos encontramos solos, nos miramos y descubrimos que nos tenemos el uno al otro, solo que con menos fuerza, con cierta impaciencia, y hablando más de recuerdos que de sueños.

¿Te has preparado para esta etapa?
Algunos consejos prácticos para cumplir nuestra promesa:

 Lo primero es prepararnos durante nuestra vida, sembrando amor y comprensión, nunca dejes de trabajar en tu relación.

 Vivamos con la actitud de perdón, el matrimonio es el diseño perfecto de Dios, la familia es un regalo del cielo, pero lo formamos personas imperfectas, debemos aprender que “El amor cubre multitud de pecados”, si mantenemos el compromiso de amor el perdón es la manera perfecta para mantener sana nuestra relación. No acumules cupones emocionales simplemente pasa por alto la ofensa, y valora tu matrimonio mucho más que una ofensa.

 Tenemos el regalo de expresarnos; nuestros sentimientos, nuestras ideas, nuestros sueños, por favor nunca dejes de hablar con tu conyugue, la comunicación debe incrementarse con los años para poder desarrollar un compañerismo profundo. Uno de los secretos de la comunicación es que escuches el corazón de tu pareja, no solo las palabras y que sea una escucha activa, aprendamos a escuchar más que hablar y para eso se requiere tiempo a solas y de calidad.

 Planifiquen su economía para tener recurso en la vejez, y no ser carga a los hijos, y poder mantener sueños juntos; paseos, estudios, salidas. Es recomendable mantener unidas sus finanzas.

 Después de tantos años de vivir juntos, hay que mantener la confianza, el reconocer que hemos madurado juntos, y que cada experiencia a enriquecido nuestras vidas, y si se ha perdido la confianza trabajemos en el perdón y restituyamos, no se puede disfrutar de estar solos si no hay confianza.

 Aprendamos a ser tolerantes y pacientes el uno con el otro, ya no tenemos las mismas fuerzas y rapidez, y los olvidos poco a poco empiezan.

 Si ya se vive el tiempo de la jubilación, tener un horario flexible donde sigamos creciendo al aprender algo nuevo, como música, pintura, idiomas, y actividades que nos mantengan activos, caminar, nadar, club de lectura, armar juntos rompecabezas.

 Hablar juntos sobre su vida sexual, si es necesario vayan juntos a médico, pues ahora hay más tiempo y toda una historia para disfrutar de su amor.

 No importa en qué etapa esta nuestro matrimonio, la base de la unidad es una vida de oración diaria juntos, solo así viviremos la realidad del amor, ya que Dios es la parte vital de nuestro pacto matrimonial, aprendamos a practicar su presencia a diario en casa y juntos.

22 08, 2017

¿Escuchas a tu Pareja?

2017-08-22T08:38:51-05:0022 agosto, 17|

La persona media pasa entre el 45 y el 70 por ciento del día escuchando a otros, pero en cada periodo de 24 horas dedica muy poco tiempo a escuchar a su cónyuge.  La mayoría de las parejas conversan realmente nueve minutos al día, en promedio, esto afirma la directora del comité de negocios de la Asociación Internacional de Técnicas de Escucha, Helen Ralston, quien realiza investigaciones sobre el tema cerca de Oxford, Inglaterra.

Sí hacemos un recorrido de nuestro día y pensamos conscientemente en cuánto tiempo estamos dedicando a escuchar con todos nuestros sentidos a nuestro cónyuge; seguramente las cifras que arrojan los estudios sobre este tema no se equivocan.

Lo peligroso es que si estamos muy distraídos con nuestras labores diarias y nos enfocamos egoístamente en nuestra necesidad de hablar y ser escuchados, y no de escuchar, podemos no percibir las señales sutiles de cómo se siente nuestra pareja, y eso a la final nos llevará a distanciarnos y ser atacados por otros enemigos del matrimonio. Tristemente, muchos de nosotros desaprovechamos esas oportunidades de conexión con quien decimos amar.

Identificar si existe la inhabilidad de escuchar con atención a nuestro cónyuge es el primer paso; accionar es la clave para que nuestra pareja se sienta más valorada, respetada y amada.

Algunas recomendaciones básicas que muchos expertos señalan para adquirir esta destreza son: Enfocarnos en escuchar; es normal que la mente divague durante una conversación, pero si nos hacemos conscientes de esto, podremos evitarlo más fácilmente.  Otro punto clave es que si sabemos que no podemos escuchar a nuestra pareja en cierto momento, seamos francos y propongamos hablar más tarde; luego, debemos cumplir esto, dejando a un lado el celular, la internet, y sentándonos a conversar.  Algo muy difícil pero esencial es no interrumpir; esto hace que nuestra pareja se desconcentre, y tal vez hagamos que pierda el interés en conversar. “Interrumpir no ayuda, y es señal de impaciencia”. Y un último pero importante punto es estar consciente de cuándo y qué decir sabiamente; es necesario pensar y luego hablar.

Cuando en una relación se escucha a la pareja hay acercamiento, hay sentido de valía, de interés, de amor, y cada vez nos volvemos más cómplice del otro.  Entonces… vale la pena hacer una pausa y escuchar.

Tammy Torres

16 08, 2017

Hasta que la muerte nos separe

2017-08-16T18:09:14-05:0016 agosto, 17|

Hace poco mirando con mi hijo algunas curiosidades en el celular, resaltó una muy tierna; ¿sabias que las nutrias marinas duermen tomadas de las manos?, yo tampoco lo sabía, y me enterneció en su compromiso y amor tomarse de las manos para no separarse. Otra que llamó mi atención fue la del cisne, al estar con su pareja, si uno de ellos muere, el otro le será fiel el resto de su vida. Es impresionante que Dios en su creación nos dejara tantas enseñanzas de sus principios.

¿Que diremos de Adán y Eva?, Eva se mantuvo junto a su esposo cuando él era el representante de Dios para toda la creación, el administrador, pero al cambiar las cosas, por equivocar sus decisiones y pecar, en el exilio también se mantuvo a su lado.

Mirar matrimonios de 50, 60 o más años de casados, cada vez es más eventual, te has preguntado: ¿Por qué? Hemos olvidado el compromiso de vida en honrar el matrimonio. Al casarnos, escuchamos del juez y del ministro: hasta que la muerte los separe. Palabras que traspasan el corazón y en ocasiones se olvidan.

En Mateo 19:1-9, a Jesús le cuestionan acerca del divorcio, su declaración es contundente: lo que Dios unió no lo separe el hombre. ¿Cómo mantener un matrimonio hasta que la muerte nos separe? ¿Es posible vivir con la misma persona el resto de nuestra vida? Creo firmemente que el diseño de Dios es perfecto, Dios nos regaló la familia como su diseño perfecto, El cree tanto en lo que diseñó que cuando Jesús, su hijo nació, fue a través del vientre de una mujer y entregado bajo el cuidado de un matrimonio: José y María.

Por eso te animamos a vivir tu matrimonio conforme al diseño de Dios, con un compromiso de por vida, en donde el matrimonio se base en una entrega total, en una ofrenda de tu vida y tu corazón, un compromiso que va más allá de las circunstancias, es mi compromiso de vida con Dios, primeramente, con mi pareja y con mis hijos.

La respuesta que Jesús da en Mateo 19, a la pregunta sobre el divorcio;

  • Es que al principio no era necesario esta ruptura, es decir si conocemos los principios de Dios sobre el matrimonio y los practicamos, conoceremos su diseño.

Los dos principios más importantes son:

  • La fidelidad que consiste en esa exclusividad que no puede existir una relación tan íntima con ninguna otra persona que con mi pareja.
  • La unidad que nos lleva a vivir con un sueño en común, una visión de vida por la cual luchamos juntos, esa unidad que atrae la presencia de Dios, (Mateo 18:18-20).
  • Jesús también responde que el divorcio fue permitido por la dureza de corazón, el binomio perfecto para vivir el matrimonio, es el amor y el perdón. No somos perfectos y sin darnos cuenta nos lastimamos, pero el principio de vida es claro:

El Amor cubrirá multitud de defectos, cuando has decidido amar y entregarte, El Amor nunca deja de ser y el Espíritu Santo derrama de su amor compasivo para perdonarnos.

Sabes porque la biblia declara que la relación de matrimonio es una analogía de la relación de Jesús y su iglesia, porque el éxito del matrimonio es la entrega total, incondicional por amor, como Jesús lo hizo por ti y por mí.

6 03, 2017

Creemos con el corazón

2017-03-06T09:31:25-05:006 marzo, 17|

Nosotros pensamos y sentimos sobre la base de las relaciones. Significa que aun nuestras creencias y convicciones deben llevarnos a sentir pertenencia, es decir, cuando decidimos creer en algo o en alguien buscamos de manera natural a otros individuaos con quienes nos podamos identificar y en ese contexto es más cómodo y propicio generar aun nuestro comportamiento. 

Por ello, por ejemplo, para que una persona pueda creer y defender la institucionalidad de la familia o la iglesia con mayor convicción se necesita que los niveles relacionales en estos respectivos espacios sean saludables.

Incluso el ejercicio del liderazgo está determinado por la calidad relacional.  Una mujer puede entender esta característica o rasgo con mayor claridad, por su propia naturaleza relacional, sin embargo, el hombre no puede estar abstraído de construir relaciones saludables porque allí radica una de las mayores fortalezas para fijar en la mente y corazón propios y de las personas las creencias más profundas de la vida, como el creer en Dios y en lo que ha creado, es decir el matrimonio y la familia.

¡Que bueno que llegaste hasta aquí!

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