22 05, 2018

EXPERIMENTA A TU DIOS PROVEEDOR

2018-05-22T08:40:20-05:0022 mayo, 18|

Hace algunos años atrás, tuve la oportunidad de visitar la casa de unos amigos; en su cocina había un letrero muy bonito, con letras muy llamativas que decía: “JEHOVÁ JIREH ES NUESTRO PROVEEDOR.” Este cuadro se quedó en mi mente por algunos días, no precisamente por ser el único que había visto, sino por el concepto que guarda Jehová Jireh.

 

Para quienes creemos en el Gran Yo Soy, resulta importante poder conocer los diferentes nombres de Dios, ya que esto nos ayuda a comprender como Él nos cuida y protege.

En el antiguo Testamento aparece el nombre Jireh, el cual representa una de las tantas maneras de referirse a Dios, siendo siempre el más importante Jehová. Jireh, por otro lado, se deriva del hebreo, refiriéndose a la disposición de Dios para proteger a su pueblo, otorgándole lo necesario.

 

Uno de los relatos más característicos en la Biblia, donde podemos ver claramente a Jehová Jireh, es la historia de Abraham. Dios suplió la necesidad de un carnero para darlo en ofrenda en lugar de su hijo, Isaac. Una de las pruebas de fe más difíciles, con una gran lección y desafío: nuestra confianza debe estar en que “Jehová proveerá”.

Pero este tipo de cosas no solo pasaban en la época de Abraham, hoy en día también pasan y a menudo. Pero debemos destacar que para poder experimentar a Dios como proveedor, es importante creer; ya que la fuerza de la fe nos permitirá palpar en nuestro día a día, en los momentos de dificultad económica, física y emocional, a Jehová Jireh, nuestro Proveedor.

 

Y no podemos olvidar tampoco a Jehová Jireh en su muestra de mayor provisión, por la cual el mundo pecador y perdido fue reconciliado con él. La provisión de vida, de salvación a través de su Hijo Jesucristo.

 

Dios quiere manifestarse en nuestras vidas a plenitud y quiere que lo experimentemos como Jehová Jireh, quien provee de todo lo necesario. Siempre teniendo en cuenta lo escrito en el salmo 37:4 “Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón”.

Entonces, Jehová Jireh no debería estar en el letrero de la pared de una cocina, sino debería estar marcado en tu corazón.

11 12, 2017

Un Corazón Agradecido

2019-09-09T00:15:39-05:0011 diciembre, 17|

Por lo general, antes de cerrar mis ojos, hago un repaso del día que Dios me permitió vivir; y cada noche me sorprendo por el amor y la fidelidad inagotable de nuestro Padre Celestial. Su provisión no se detiene y siempre da más de lo que espero o pido en oración. Esto me ha llevado a caminar por fe, a descansar en Él completamente porque sé que su corazón generoso me sostiene.

Pero esa provisión a la que me refiero va más allá de las necesidades materiales; el poder sentir su amor, su presencia, su guía espiritual, su calor en cada mañana, su presencia cuando caen las gotas de lluvia acariciando mi rostro…; y su consuelo en los días amargos, en las desilusiones o injusticias del transitar en este mundo de egoísmos. Es esa provisión integral, que solo puede otorgar Dios, la que me permite caminar cada día y sonreír con gratitud.

Gratitud…, de que otra forma podría pagar tanto amor y generosidad derramada. Gratitud buscando cumplir con su llamado, con la misión designada, con ese propósito de su voluntad para mi vida.  Gratitud tejiendo hilos de amor indestructibles. Gratitud compartiendo de su amor con aquellos que lo necesitan. Gratitud viviendo una vida en completa adoración.

Tratar de comprender su generosidad, de entender su provisión solo me llevan a sentir con más intensidad su amor; y no me queda más que responder de la misma manera, con bondad en todas mis acciones, con desprendimiento para bendecir a otros y con gozo frente a toda situación.

¡Experimentar el amor a través de su provisión inagotable… me lleva a caminar con un corazón agradecido!

“Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén”. Romanos 11:36 NVI

9 07, 2017

La importancia del descanso

2019-09-09T00:13:32-05:009 julio, 17|

Nehemías estaba muy angustiado. No era la actividad del mercado lo que le molestaba, ni siquiera la ubicación de este a la entrada de la ciudad. Era el día en el que la gente estaba comprando y vendiendo en el mercado. Qué irónico que el pueblo de Dios estaba recurriendo a estrategias seculares para su supervivencia, cuando la provisión de Dios en esa era, era obvia. El mercado estaba abierto para negocios en el día de reposo y por ello, Nehemías estaba horrorizado (Neh. 13: 15-22).

Nehemías no era anti-obrero o anti-empresario. Más bien, entendió una verdad fundamental del Dios Creador:

Dios es el proveedor de todas las cosas

Debemos esforzarnos en nuestro trabajo, pero finalmente es Dios quien provee. Es tan fácil olvidar esto. Necesitamos hacer una pausa con regularidad y reenfocarnos en el Dios de todos los recursos.

El Día de Descanso fue establecido en el Antiguo Testamento como un recordatorio que sólo Dios puede satisfacer plenamente nuestras necesidades. Pudiera parecer lógico pensar que mientras más trabajo, hay más provisión. Creer que no soy autosuficiente resulta contra-intuitivo. Sin embargo, la Escritura es clara cuando dice: “Reconoce y considera seriamente hoy que el Señor es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y que no hay otro”.  (Dt. 4:39).

Debido a que la Ley ha sido cumplida por Jesús, ya no tenemos un día o días en particular que consideremos como «Día de Reposo» (Rom. 14:4-9). Sin embargo, es importante detenerse y recordar la naturaleza y el carácter de Dios, su fidelidad, cuidado, provisión. Esto nos ayuda a enfocar nuestra perspectiva en Él, nutre nuestra gratitud, nos humilla. No es de extrañarnos que el Salmista nos animara a: «Estar quietos y saber que yo soy Dios» (Sal. 46:10).