12 02, 2019

Lecciones de San Valentín de Roma

2019-09-09T00:15:02-05:0012 febrero, 19|

Estamos por celebrar el día de los enamorados o el día del amor y la amistad, también conocido como el día de San Valentín. ¿Pero quién fue San Valentín?

Existen diversas leyendas alrededor de San Valentín de Roma, es posible que varias de ellas sean apócrifas, inventadas en la era medieval, pero hay 3 partes de la historia que se repiten bastante y podemos aprender de ellas al conmemorar el amor.

1- Amor por los desafortunados

Una de las historias alrededor de San Valentín, cuenta que se le presentó una joven ciega, hija de un juez (o en otros casos hija de su carcelero). San Valentín conmovido por la condición de la joven y a petición de su padre, puso sus manos sobre ella, oró y fue sanada. Inmediatamente la familia de la joven creyó en Dios y fue bautizada.Jesús nos dice que debemos amar a nuestros enemigos (Mateo 5:44). La pregunta es no sólo cómo amamos a nuestros seres queridos, sino cómo amamos a los que nos tratan mal. Si la persona que te ha insultado o maltratado necesita tu ayuda, ¿estás dispuesto a extender tu mano? Si ves al chico que te golpeó en el colegio, o la chica que inventó rumores sobre ti, en necesidad, ¿estás dispuesto a ayudar? Valentín pudo haber ignorado a la hija del carcelero, pero conocía el amor de Dios hacia él y lo devolvió a sus enemigos.

2- Amor que desafía las reglas

El imperio Romano estaba en guerra y muchos soldados se enfrentaban a la muerte en el campo de batalla a menos que pudieran demostrar su estado civil de casados para volver a casa con sus familias. Durante este tiempo San Valentín, en contra de una ley del emperador, casaba a los soldados en secreto y así salvó la vida de muchos.

¿Cuándo fue la última vez que desafiaste las reglas por amor? Y no hablo de grafitiar una pared o salirte a escondidas para encontrarte con tu amada. Hablo de cuando las reglas de nuestra cultura no son justas. Las reglas de nuestra cultura dicen «Si no es problema tuyo no te metas» Y luego nos sorprendemos de las injusticias como la xenofobia y las violaciones. Nos enseñan «Mejor no armes problema, así ha sido siempre», pero nos quejamos de la corrupción y de las injusticias cuando el problema se sale de nuestro control. Quizás lo más amoroso que podemos hacer no es tolerar, sino educar y corregir. (Hebreos 12:6)

3- Amor que entrega su vida

Lo más cierto que conocemos de San Valentín de Roma es que fue arrestado, presentado ante el emperador y se le pidió que renuncie a Dios. Hoy celebramos una fecha que lleva su nombre, porque
el 14 de febrero del año 269 d.C. Valentino murió frente a la Plaza del Pueblo en Roma. Valentín no renunció en su amor a Dios, ni cuando fue arrestado, ni cuando lo arrastraron fuera de la ciudad, ni cuando los garrotes descendían con fuerza sobre su cuerpo. Ese fue el mayor amor que demostró San Valentín.

No estoy diciendo que debes morir por Jesús. Pero… ¿podrías?

Es fácil ser cristiano cuando la mayor persecución en tu contra es un insulto. Pero me pregunto, si junto con tu confesión de vida nueva en Cristo viniera también tu condenación de muerte, ¿lo harías?

Quiero que en este día de San Valentín te hagas 2 preguntas:

  1. Piensa en el amor de Dios hacia ti. Todo lo que Cristo hizo por ti y todo lo que el Padre te ha dado y todo lo que el Espíritu ha hecho en tu corazón y pregúntate: ¿Qué estoy dispuesto a hacer por Dios en respuesta al amor que me ha demostrado?
  2. Piensa en las personas alrededor del mundo que se enfrentan a la muerte por confesar a Cristo. Piensa por un momento en Corea del Norte, Afganistán, Pakistán, Nigeria, Somalia, Irak, Eritrea… y las decenas de países más donde es ilegal confesar tu fe en Cristo. Piensa en ellos, luego piensa en tu vida y pregúntate: ¿Qué estoy dispuesto a hacer por mis hermanos perseguidos en el mundo?

Es bonito celebrar el amor y la libertad de amarnos en éste Día de San Valentín. Pero te animo también a pensar en el amor de Dios hacia nosotros y el sufrimiento del mundo a nuestro alrededor.

Incluso una oración es un buen inicio para mostrar el amor hacia ese mundo que Dios ama y que está en tanta necesidad.

20 08, 2018

Defensoras de nuestros hijos

2019-09-09T00:12:32-05:0020 agosto, 18|

Nuestros hijos son nuestros tesoros preciados y deseamos nunca exponerlos a las dificultades en la vida. Pero inevitablemente llega el momento en que enfrentan dificultades, ya sean problemas de salud, desafíos escolares u otras luchas, y nos toca defenderlos y abogar por ellos. ¿Cómo podemos hacerlo de manera que realmente les ayude? Ten en cuenta los siguientes consejos, mamá guerrera.

Mamá, eres tú la experta en cuanto a la vida de tu hijo. No eres ignorante o incapaz tan solo por no conocer los términos de los pedagogos o médicos. Esos profesionales tienen su campo de especialización y tú tienes la tuya: la personalidad de tu propio hijo. No dejes que las opiniones de los profesionales te intimiden. Si tus instintos te dicen que algún consejo no es apropiado para tu hijo, tienes todo el derecho de buscar otra opinión.

 

Mamá, mantén la calma. Reconoce que la mayoría de los profesores o médicos genuinamente desean y trabajan por el bien de su hijo, aun si no estás de acuerdo con los métodos. Una actitud enojada y combativa puede provocar un cortocircuito en los intentos de encontrar una solución al problema que enfrenta su hijo. En lugar de ver a otros adultos como oponentes, recuerda que ellos están para ayudar. Para manejar emociones intensas (que pueden llevarte a olvidar preguntas claves o terminar en argumentos improductivos), haz una lista que puedes traer a una reunión, incluidos todos los puntos que deseas abordar. También puedes traer contigo otro miembro de la familia o amiga de confianza para ayudar a mantenerte en el punto.

 

Mamá, incluye a tu hijo, para que aprenda a abogarse para sí mismo. Si hacemos todo por nuestros hijos y no permitimos que luchan sus propias batallas, estamos incapacitándolos, en lugar de equiparlos. Por esa razón, asegurémonos de incluir a nuestros niños en su propia defensa, informándoles de los pasos que estamos tomando en su nombre y dándoles la responsabilidad de los pasos que pueden tomar por sí mismos (en un nivel apropiado para su desarrollo). Se sentirán más seguros cuando tengan una agencia en sus propias luchas, y eso les otorgará el don del crecimiento.

 

Nuestro objetivo final no puede ser proteger a nuestros hijos de toda tormenta, sino entrenarlos a navegar las tormentas, incluso cuando no estemos a su lado. Seamos ejemplos para ellos de madres fuertes y valientes, que luchan por protegerlos y capacitarlos. Así verán el amor profundo que llevamos por ellos, los preciosos hijos que Dios nos ha encomendado.

 

Beth Saavedra

vinaquito.com

 

13 06, 2018

Aprendamos de los fariseos

2019-07-07T04:53:25-05:0013 junio, 18|

Aunque el término fariseo tiene una connotación muy negativa en nuestros días, ellos practicaban muchas costumbres con constancia. Pero lo que a Jesús le disgustaba fue la falta de congruencia entre su fe y sus actos. Eran muy detallistas para las cosas relativas a la fe, pero superficiales en los demás aspectos de su vida.

En la Biblia encontramos que Jesús les habló sin rodeos, para llamar su atención y la de las multitudes, pues Jesús no se dejaba llevar por las apariencias, sino que conocía el corazón. Ante el pueblo judío, los fariseos eran una representación de piedad, santidad, y justicia. Eran honrados y respetados debido a su posición religiosa.

A pesar de que Jesús les dijo que eran hipócritas en algunas ocasiones, encontramos que  los fariseos tenían algunas virtudes. Por ejemplo:

  • Eran instruidos en la Palabra pues conocían muy bien las leyes dadas por Moisés, y lo dicho por los profetas.

También tenían algunas creencias que siguen siendo parte del cristianismo de hoy, y las defendían frente a otros. Entre ellas:

  • La inmortalidad del alma, la recompensa y el castigo eterno, el libre albedrío, la resurrección, entre otros.
  • Practicaban la oración perseverantemente, diezmaban fielmente, eran hombres de ayuno, se esforzaban por conseguir seguidores y daban ayuda a los necesitados.

Aparentemente, sus acciones y creencias son propias de alguien que ama y sigue a Dios, pero les faltaba una cosa y era la motivación correcta.

Los fariseos son el vivo ejemplo de que podemos servir dentro o fuera de la iglesia, orar, ayunar, estudiar la Palabra, y  aún hacerlo por los motivos equivocados. Para los fariseos era beneficioso practicar el bien si a cambio recibían reconocimiento y ganaban popularidad. Hacían muchas prácticas “buenas”,  pero no por amor a los demás sino por amor a sí mismos. No los culpo, el ser humano siempre ha buscado aceptación y aprobación ante los demás. Solo el amor de Dios (1 Jn 4:16) nos capacita para servir. “Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos”.

Lo contrario de amarse a sí mismo, es negarse a sí mismo…

Nadie espontáneamente está dispuesto a ceder su turno a todos y quedarse al final, tampoco nos gustaría hacer un trabajo sin recibir el crédito, menos estamos dispuestos a sacrificarnos por el otro sin esperar al menos un gracias, esto porque es imposible hacer algo para Dios sin morir aunque sea un poco a uno mismo. «Si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.”

Los fariseos que no estuvieron dispuestos a negarse a sí mismos fueron  descalificados del llamado a pesar de sus “buenas obras”. Pero hubo un fariseo que rompió la regla, y dijo: “Me niego a sí mismo”, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús…”

El negarse a sí mismo, es un acto voluntario, sincero y generoso en el cual damos al mundo una prueba visible de nuestro amor por Él.

 

ESCRITO POR: Salomé Añazco

5 04, 2016

10 Lecciones que aprendí de Rut

2019-09-09T00:16:13-05:005 abril, 16|

  1. Rut reconoció que estaba bajo autoridad, se sometió a ella y le rindió cuentas, Rut le pidió permiso a Nohemi, le contó lo que planeaba hacer. Nosotros debemos hacer lo mismo que hizo Rut, estar bajo autoridad y rendir cuentas.
  1. Rut quería salir al campo, se arriesgó y empiezó hacer algo, Rut tuvo el anhelo de hacerlo, de salir, de servir. Si tenemos el anhelo debemos empezar.
  1. Rut tenía fe – por eso oraba, Rut oró “que la caiga bien a la gente”. Quería encontrar gracia ante los demás. ¿Cómo son nuestras oraciones?
  1. Rut era humilde y tenía actitud de servicio, Rut debía recoger el trigo arrodillada e iba de tras de los expertos, nosotros debemos ser humildes cuando servimos.
  1. Rut aprendió de la experiencia de los que van adelante, Rut recogía lo que otros tiraban, nosotros debemos aprender de las experiencias de otros y, recoger (retener) lo bueno y desechar lo malo.
  1. Rut reconoce que el campo es, de Dios donde estemos debemos servir y hacerlo con la actitud correcta, pues Dios está en medio de todo.
  1. Rut esperaba el momento de ser reconocida, no aceleraba el momento, no era cansona o intensa, como jóvenes muchas veces queremos acelerar las cosas, queremos estar adelante y no detrás.
  1. Rut sabía pedir cosas, Rut habló con el jefe del campo y pidió que le dejen recoger el trigo, nosotros debemos aprender a decir las cosas y pedir ayuda.
  1. Rut era leal, Booz le dijo a Rut que se quedara esa temporada en su campo y que mirara bien. Al igual que ella debemos ser leales a Dios y a las personas que nos ayudan.
  1. Rut aprendió y le delegaron más responsabilidad, Booz le dijo a todos sus trabajadores que no la molestaran y que intencionalmente dejaran caer el trigo. Dios hará, suplirá nuestras necesidades y nos dará gracia para que otros nos ayuden.
  1. Rut proveía a los suyos, después del día de trabajo Rut llevo lo que consiguió a su suegra, regreso a su casa con bendiciones. Debemos regresar a nuestro hogar con bendiciones.