15 03, 2022

Dios pone atención en los detalles

2022-05-15T06:36:36-05:0015 marzo, 22|

Bien, llegó marzo y ¿cómo te va con esa resolución de leer toda la Biblia? Admito que puede ser una tarea abrumadora. Génesis: historias interesantes sobre inundaciones, intrigas románticas y una extraña guerra. Pero luego llegas a Éxodo y comienzas a leer listas de nombres impronunciables de personas desconocidas. Y en Levítico, encuentras una colección confusa e irrelevante de reglas religiosas. Finalmente, tu paciencia muere cuando intentas leer los datos del censo en el libro de Números y piensas: ¿Por qué la Biblia es tan aburrida?

Buena observación, pregunta incorrecta. Necesitamos recordar que la Biblia es el registro histórico de nuestro Dios Creador que se involucra en la vida de Su Creación. Si bien gran parte de los detalles del trasfondo de esos pueblos antiguos y de sus vidas ahora están perdidos para nosotros, cuando leemos sus nombres nos damos cuenta que Dios los conocía, así como Él nos conoce a cada uno de nosotros.

Cuando leemos acerca de las «reglas» que Dios le dio al pueblo de Israel, recordamos que Dios se estaba revelando a Sí mismo y construyendo una relación con Su pueblo.

En Deuteronomio 4 Dios le dice a su pueblo que los detalles son importantes; y que no deben ignorarlos ni cambiarlos. Moisés dijo: “No añadan ni quiten nada a lo que yo les ordeno; cumplan los mandamientos del Señor su Dios, que yo les ordeno. ….. Porque, ¿qué nación hay tan grande que tenga los dioses tan cerca de ella, como tenemos nosotros al Señor nuestro Dios cada vez que lo invocamos?”. (Deut. 4: 2,7 NTV).

De hecho, a Dios le importa el detalle más pequeño de nuestras vidas. Él conoce cuántos cabellos tiene nuestra cabeza. Su atención al detalle demuestra el amor infinito derramado hacia cada uno de nosotros. Así que no te dejes abrumar por los detalles de las Escrituras. Recuérdate a ti mismo que es evidencia de cuánto se preocupa Dios por cada uno de nosotros.

20 08, 2017

Escuchar bien – un acto de amor

2019-09-09T00:13:24-05:0020 agosto, 17|

No escuchar bien nos puede meter en líos rápidamente. Cuando fui adolescente, me pidieron ayuda con el programa de los niños en mi iglesia. Yo era responsable de hacer el jugo para los niños más pequeños. En mi emoción no escuché atentamente las instrucciones y en lugar de cinco cucharadas de azúcar, agregué cinco tazas  de azúcar al jugo. A los niños les encantó! Pero los líderes no estaban impresionados con los ahora muy hiperactivos niños de siete y ocho años de edad.

La mayoría de mis fracasos al escuchar son el resultado de asumir que yo ya sabía lo que la persona estaba diciendo y no tenía que prestar atención, o realmente no estaba interesado en lo que la otra persona estaba diciendo. Es vergonzoso y triste tener que admitirlo, pero es cierto.

Cuán cuidadosa y voluntariamente escuchamos a Dios y a los demás? Hacerlo, es una expresión honesta de cuánto los valoramos y honramos. Es más que simplemente ser educado; es una auténtica expresión de amor. Con frecuencia, Dios «nos habla» a través de las palabras de otros. Puede que no sea Su voz, pero pueden ser Sus palabras.

Salomón dijo: “Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal.” (Ec 5:1 LBA) Este es un excelente consejo, no solo para aplicarlo en nuestra relación con Dios, sino en todas nuestras relaciones. Cuando escuchamos bien, enfocamos nuestra atención en la otra persona y de esa manera demostramos un espíritu de humildad.

26 04, 2017

Déficit de atención

2019-09-09T00:13:50-05:0026 abril, 17|

Un colegio canadiense en Quebec ha encontrado una manera de solucionar el déficit de atención de algunos de sus alumnos con el uso una bici-pupitre. Se trata de la típica mesa de clases, pero dotada de pedales para que los niños más inquietos agoten sus energías y su hiperactividad.
Los niños se suben a la bici-pupitre y pedalean durante 15 minutos sin parar. Después de ello, parecen mucho más relajados, atienden mejor al maestro y no perturban la dinámica de la clase.

Ninguna pastilla cura el déficit de atención, solo controla los síntomas, de ahí la importancia de esta nueva iniciativa que beneficiará a aquellos niños que no prestan atención.
Dios nos muestra lo importante que es prestar toda nuestra atención al consejo de Su Palabra. La Biblia está llena de ejemplos de personas que, por no prestar la atención debida al consejo de Dios, sufrieron muchos dolores de cabeza.

Un episodio narra, por ejemplo, que había muchas mujeres que escuchaban a Pablo, pero solo una prestó real atención a lo que Dios decía por medio del Apóstol.  Jesús, viendo el interés de esta mujer llamada Lidia, tocó su corazón para que le fuera revelado el poder de La Palabra solo a ella.

La Biblia también recoge momentos en donde el pueblo de Egipto sufrió grandes pérdidas, debido a que Faraón no prestó atención a las palabras de Dios cuando Moisés hablaba de parte del Señor.

Probablemente no todos necesitaremos de la bici-pupitre, pero quien presta atención a la Palabra de Dios adquiere fe y dirección en la vida.

Fuente: tendencias21.net

MDC/ag

10 04, 2017

¿Podemos hablar?

2019-09-09T00:16:03-05:0010 abril, 17|

Prestar atención es una condición fundamental para tener una buena conversación.  Eso significa disponer los sentidos, enfocarse con la mente y con las emociones en el tema y en el sujeto con quien se está interactuando, para expresar finalmente interés, aceptación y aprobación, o de desaprobación, molestia y rechazo.

Ahora, ¿qué impide tener un buen diálogo?  En primer lugar, una distracción y, en segunda instancia, un complejo.

Considerando el factor de distracción, probablemente te haya sucedido en alguna ocasión, como a la mayoría de la gente, que mientras hablabas con alguien de pronto te ausentaste mentalmente.  Tal vez estabas en cuerpo presente, pero tu atención voló hacia otro lugar o se enfocó en cualquier cosa, menos en la conversación que sostenías. Si recuerdas alguna experiencia así, asentirás que se debió a desinterés, preocupación, interrupción o sencillamente a una desconcentración momentánea. No obstante, te perdiste de dicha conversación.

Mientras tanto, cuando es un complejo lo que te imposibilita tener una buena conversación, generalmente tiene que ver con la culpa, el orgullo, la inseguridad o el temor. Estos factores también alteran o impiden tener una buena conversación y, por tanto, impiden que nos acerquemos a la persona o las personas que están a nuestro lado.

Sean las distracciones o los complejos, estos tienen sus causas y, para tratarlos, se debe considerar qué los ocasiona.  Caso contrario, no podremos tener una conversación saludable con las personas o incluso con Dios.  En cualquier caso, ofrecer disculpas o pedir perdón, así como celebrar el encuentro con la otra persona allanan el camino hacia una buena conversación y relación.

MDC/ag

15 08, 2016

Entre espadas y malentendidos

2019-07-07T04:56:33-05:0015 agosto, 16|

Probablemente eres una de esas personas que piensa que la Biblia es aburrida, un libro demasiado largo para leer o algo que puedes hacer solamente los domingos y en el grupo de jóvenes.

Pero la Biblia es mucho más que eso y va mucho más allá. Se reconoce a sí misma como la Palabra de Dios, inspirada y escrita por el Espíritu Santo a través de hombres fieles que se dejaron utilizar para propósitos divinos y que sobrepasaron su cultura, su lengua y su época.

Leyendo me dí cuenta que muchos de sus relatos guardan humor. Por ejemplo, vemos en Lucas 22 que Jesús se encuentra cenando junto a sus discípulos. Esto sucede durante la fiesta de Pascua y esta cena será la última de Jesús.  El Señor  advierte a sus discípulos sobre el futuro, sobre su muerte y sobre las duras pruebas que tendrán que soportar. Es una conversación que muchos de ellos no entienden y otros se atreven a interpretar erróneamente. La parte que me resulta interesante es cuando Jesús menciona que deben estar preparados.

Jesús utiliza esta analogía:

“Y les dijo: Cuando os envié sin bolsa, ni alforja, ni sandalias, ¿acaso os faltó algo? Y ellos contestaron: No, nada. Entonces les dijo: Pero ahora, el que tenga una bolsa, que la lleve consigo, de la misma manera también una alforja, y el que no tenga espada, venda su manto y compre una. Porque os digo que es necesario que en mí se cumpla esto que está escrito: «Y con los transgresores fue contado «; pues ciertamente, lo que se refiere a mí, tiene su cumplimiento.” (Lucas 22:35-38) (LBLA)

Entonces, parece que los discípulos no escucharon nada más que la palabra espada y respondieron: “Señor, mira, aquí hay dos espadas.”

Finalmente podemos ver la grandiosa paciencia de nuestro Señor cuando dice: “Es suficiente.”

Muchas veces nosotros nos comportamos de la misma manera. Ponemos atención y nos preocupamos de cosas efímeras, pasajeras y sin importancia. Nos hacemos un mundo de posibilidades y terminamos deprimidos, preocupados o amargados. No recordamos lo esencial, lo que es eterno. Francis Chan lo puso de la siguiente manera: “No hay mayor fracaso que tener éxito en las cosas que no importan en la eternidad”.

Incluso podemos llegar a pensar y adjudicar cualidades a una persona, a una conversación o a un acontecimiento que nunca fueron parte de lo que se quiso dar a entender.

Así que por último, mientras estamos despistados y concentrados en las amistades, aquel chico o chica, en nuestra imagen, en las redes sociales, etc, etc… perdemos lo importante: Recordar que todo pasa y que lo único que permanece es la Palabra de Dios, en la cual está el acontecimiento más importante de la historia: la vida, muerte, sacrificio y resurrección de Cristo