11 01, 2018

Juan, del egoísmo al amor (La Galería de la Fe)

2019-09-09T00:12:56-05:0011 enero, 18|

Es grato recorrer los amplios pasillos de la Galería de la Fe y encontrarnos con los retratos de figuras transformadas por el amor de Dios. Aquí vemos un óleo de un joven llamado Juan. En sus primeros días Juan siguiendo a Jesús, se distinguió por su temperamento irascible, duro y egoísta. Recordemos que el Maestro a Juan y a Jacobo su hermano, los llamó: “hijos del trueno”.

En varias ocasiones la Biblia registra que Jesús les llamó la atención por su rudeza en la manera de tratar a los demás. Sin embargo, Jesús no los rechaza ni desecha, sino que con misericordia sigue trabajando en ellos (como el alfarero trabaja y da forma al barro), pues todo lo que él hace lo hace con amor y propósito…

Juan fue el discípulo más cercano al Maestro, esto es intimidad, comunión personal (fue llamado “el discípulo amado” por Jesús). Él supo ganarse la confianza del Maestro, de manera que aún se recostaba en su pecho, y le hacía preguntas que los demás discípulos no eran capaces de hacerle.

Es usado por Dios para redactar cinco escritos del Nuevo Testamento, esto nos habla de su amor por las Escrituras y su crecimiento en la sensibilidad a la voz y dirección del Espíritu Santo.

Juan el discípulo con un carácter duro, se convierte en el apóstol del amor, esto lo vemos cuando escribe a la Iglesia del Señor: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros”

El Juan dominante, agresivo y orgulloso de los evangelios, no es el Juan de las epístolas y del Apocalipsis, pues vemos a un hombre comprensivo, y amoroso. Después de un proceso transformador, el “hijo del trueno” es ahora el apóstol del amor. Algunos enseñan que su ministerio finalizó en Éfeso, y que probablemente estuvo al cuidado de las siete iglesias de Asia. Hoy la figura del amoroso Juan engalana la Galería de la Fe.

4 12, 2017

Nuestra Esencia nos llama a Compartir

2019-09-09T00:15:39-05:004 diciembre, 17|

Thomas Hobbes, filósofo inglés cuya obra Leviatán influyó de manera importante en el desarrollo de la filosofía política occidental, concibió al ser humano como egoísta, mezquino y malvado por naturaleza; y esta expresión es muy utilizada por ciertas personas, con el objeto de excusar aquellos comportamientos orientados solamente a actos enfocados en el beneficio propio.

Por otro lado, la sociedad actual se empeña en orientarnos a satisfacer nuestras propias necesidades primero… y después también. Muchos hemos caído en esta trampa, ya que creemos ciegamente que lo único importante es de qué manera me beneficia esto, qué gano con eso, qué recibiré a cambio o cuánto voy a ganar si hago tal o cual cosa.

Pero el ser humano no fue creado para ser egoísta, todo lo contrario.  El ser humano fue creado para amar, para compartir, para dar buenas nuevas, para vivir en sociedad. Esto lo podemos ver y experimentar claramente dentro de la familia; donde sus miembros se preocupan unos por otros, comparten tiempo, recursos, fe, sentimientos, alimentos y tantas cosas más. Esa misma convivencia estamos llamados a replicar con todas las personas que nos rodean.  De hecho nuestra esencia nos llama a vivir cotidianamente compartiendo.

No importa lo que señale un filósofo o las tendencias del statu quo; nosotros podemos elegir reflejar la esencia del amor que reside en nuestro interior a través del compartir. Y esta acción de compartir lo que somos, lo que tenemos, lo que se nos ha otorgado, nos llenará de satisfacción, de gozo y de armonía.

La esencia de la existencia del ser humano desde que nace… es compartir. El disfrutar con otros lo que se nos ha dado, nos engrandece como personas y nos acerca más al corazón de nuestro Creador; el cual lo creó todo para compartirlo con nosotros, y para que nosotros sepamos compartirlo con nuestro prójimo.