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El círculo de apoyo

1 Tesalonicenses 5:11 (NTV): «Así que aliéntense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen».

En la Eurocopa 2020, la selección de Dinamarca vivió un momento dramático cuando su jugador estrella, Christian Eriksen, sufrió un paro cardíaco en pleno partido. El impacto emocional dejó al equipo devastado y en shock. En lugar de derrumbarse, los jugadores formaron un círculo alrededor de él para proteger su intimidad y, a partir de ese día, se dedicaron a sostenerse y levantarse el ánimo mutuamente. Esa fuerza colectiva los llevó a jugar de forma heroica, alcanzando las semifinales del torneo.

En los momentos de crisis o dolor, la palabra de aliento de un compañero es lo que evita que el otro se rinda. La Biblia nos llama a ser constructores activos de la vida de quienes nos rodean. Edificar significa meter el hombro para levantar al que cayó y recordarle su valor cuando la presión externa parece ganarle la batalla.

En el día a día de nuestro hogar, trabajo o iglesia, las palabras tienen el poder de destruir o de sanar. Un verdadero equipo se distingue por su capacidad de sostenerse en los días más oscuros. El ánimo constante es el combustible que mantiene al grupo fuerte, unido y listo para superar cualquier prueba.