7 01, 2024

La fe se evidencia por el cambio

2024-01-07T13:24:40-05:007 enero, 24|

Si buscas tener un cambio significativo y duradero en tu vida, necesitas reenfocarte y conectarte con nuevos patrones mentales y emocionales. Resulta que en lo que sea que te centres es hacia donde te mueves. ¿Cómo se puede lograr este proceso?

1.    Tener una actitud hacia el cambio, fruto del arrepentimiento. Si queremos cambiar una situación, debemos enfrentamos al reto de cambiar nosotros primero. Arrepentirse es «Cambiar la manera de pensar y de vivir. La Biblia nos dice en Efesios 4:22-24 “Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad” (NVI).

2.    Filtrar la influencia del sistema y la cultura. Con mucha frecuencia dejamos que otras personas moldeen nuestras vidas. Dios no quiere que seamos como alguien más; Él quiere que seamos aquella persona que Él hizo. Así que no imites, no te conformes, no intentes ser como alguien más. San Pablo dijo: No vivan según el modelo de este mundo. Romanos. 12:2ª PDT.

3.    Permitir que Dios nos transforme de manera gradual y permanente. Transformar es la misma palabra que usamos para metamorfosis, el proceso que atraviesa una oruga para convertirse en mariposa. De la misma manera, Dios quiere seguir renovando y transformando todas las áreas de nuestra vida, pero todo empieza en nuestro corazón y en nuestra mente.

Nuestro cambio debe ser evidente para quienes nos rodean. Así podremos dar testimonio de lo que Dios está haciendo en nuestras vidas, de modo que por ello lo honremos a Él.

20 05, 2023

Emociones Piadosas

2023-05-20T20:45:29-05:0020 mayo, 23|

¿Pero qué sientes amiga? “No sé, solo quiero llorar”… “no quiero ver a nadie” … “no me entiendo ni yo misma, estoy harta “ … “quisiera gritarle sus cuatro verdades”. Estas frases debes haberlas escuchado o tal vez tú mismo las dijiste, o las pensaste. ¿Qué dicen nuestras emociones? ¿Debemos confiar en ellas ciegamente? ¿Hay alguna manera de ponerle nombre a esos sentimientos que son indescriptibles?

Todas estas respuestas y mucho más, podrás encontrar en la palabra de Dios y la comunión en el Espíritu con los santos, la iglesia de Cristo.

 Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.  Santiago 1:5

En el libro de salmos encontrarás reflejado el corazón del afligido.

¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro? ¿Hasta cuándo he de tomar consejo en mi alma, teniendo pesar en mi corazón todo el día?… Salmo 13:1-2a

Es muy común que sientas “que ya no eres el mismo” o que tus deseos y emociones cambian, es algo común desde el inicio de la salvación de Cristo y continúa con el camino de la santificación progresiva del creyente y nuestro fin no es alcanzar mejores versiones de nosotros mismos (no fuimos salvos para buscar nuestra propia gloria), sino someternos en sumisión para que Él nos conforme a la imagen del Señor Jesucristo.  Al igual que las palabras de Pablo en Efesios… todo sea para la gloria de Dios… y esta debe ser la razón por la que buscas entender tus emociones, y darles un sentido a la luz de la palabra.

Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, a Él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.  Efesios 3:20-21

Estos son los comentarios de dos de mis queridos hermanos en Cristo sobre la ira:

  • Todos luchamos contra esta emoción, que en realidad es un pecado que muchas veces nace del temor y de la falta de fe.
  • Unos explotan, otros lo cubren pero tienen estrategias de venganza, con pensamientos, palabras o acciones sutiles, otros finalmente se resienten y sufren en silencio y esta es su manera de expresar la ira.
  • Básicamente la ira aparece cuando queremos centrarnos en nuestro reino. Es decir hacer nuestra voluntad. Queremos las cosas en nuestro tiempo, a las personas a nuestra manera, las circunstancias bajo nuestras condiciones. Y no queremos perder el control, nuestro corazón quiere ser soberano y de esta manera anhela el lugar del único Dios soberano. Pero Él es nuestra paz y consuelo.

Y que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, consuele vuestros corazones y os afirme en toda obra y palabra buena. 2 Tesalonicenses 2:16-17

Detrás de la frase “que frustración” está un corazón anhelando algo distinto y muchas veces levantando un puño al cielo en reclamo a su propia soberanía sobre la de Dios. ¡Gloria a Dios por Cristo! Es en esos momentos en que tu pecado es expuesto y Él te guía al arrepentimiento y a la fe en Cristo para salvación.

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 8: 1-2

¿Qué hay con el dolor? Bueno de este podría escribir todo un devocional a parte. He sufrido una enfermedad los últimos 12 años y la lucha espiritual es diaria. El sufrimiento en cualquier aspecto es una batalla espiritual en contra del desánimo, la ira, la envidia, el miedo, la duda y la negación. Todas estas son emociones comunes pero para el que está en Cristo existen herramientas de gracia y principalmente su propio Espíritu que nos sostiene a diario. Pero el sufrimiento siempre será una batalla espiritual del que sufre y su comunidad.

Para terminar, no olvides que todo debe ser sometido a Cristo, incluso tus emociones, no deben gobernarte, y las emociones piadosas solo son un reflejo de Su bondad, nadie es perfecto, pero buscamos la santificación para Su gloria.

Mas ahora, así dice el Señor tu Creador, oh Jacob, y el que te formó, oh Israel: No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; mío eres tú. Isaías 43:1

18 09, 2022

Los cánticos de la Biblia

2022-09-18T07:23:41-05:0018 septiembre, 22|

Casi nada logra conectarse con nuestras emociones y nuestra alma como las canciones. Cuando hemos sufrido un desamor, solemos escuchar música que refleja nuestras emociones. Cuando estamos alegres, oímos música energética y alentadora. El gran autor de la Biblia (Dios), lo sabe bien, por lo cual ha decidido incluir canciones que conecten con nuestro corazón. Si necesitas sentir más esperanza en tu vida te animo a leer los cánticos en la Biblia. Desde los Salmos hasta los cánticos de Moisés, Ana, María, entre otros, podemos aprender varias cosas que nos pueden llenar de esperanza.

1) No está mal lo que siento, es normal

Cuando miramos los cánticos en la Biblia vemos una gran variedad de expresiones. Desde expresiones de alegría, hasta expresiones de gran tristeza o temor, los salmistas nos demuestran que parte de la vida humana son las emociones.

A través de los años en muchas iglesias nos han metido en la cabeza la idea de “un cristiano siempre debe estar alegre” o cuando nos sentimos mal nos dicen “hermano, no debería sentirse así, porque…” Pero cuando Cristo se encontró con personas en gran dolor y necesidad nunca les dijo “no es correcto que sientas esto”. Más bien reconoció sus emociones, los confrontó, y les dió el camino de salida (Cristo mismo).

Si Cristo fue capaz de entristecerse cuando supo que su amigo Lázaro había fallecido hasta el punto de llorar por él (sabiendo bien que iba a resucitar), entendemos que es normal sentir emociones. Por eso cuando leemos en los salmos que hay angustia, enojo, indignación, depresión, frustración y muchas emociones más, debemos entender primero, que el sentir es humano, es normal y no es malo tener emociones.

2) Tengo derecho a expresar mis emociones

El libro de los Salmos es especial y diferente al resto de la Biblia. Es un himnario de miles de años de antigüedad. Hay diversos tipos de salmos pero lo que dejan muy en claro los salmistas es que saben expresar sus emociones.

Jesús en la cruz citó el Salmo 22 al decir “Dios mío, Dios mío. ¿Por qué me has abandonado?”. Es difícil encontrar expresiones de angustia más fuertes que esta. Por otro lado, el rey David en el Salmo 143 dice “Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu […] Y destruirás a todos los adversarios de mi alma”. David está rogando a Dios que lo escuche, y a la vez demostrando ira fuerte contra sus enemigos, pidiendo destrucción. Incluso Jesús demostró extrema ira o angustia al sacar a los mercaderes del templo o en su oración en Getsemaní.

La Biblia nos enseña que no solo es normal sentir emociones diferentes a la alegría y el gozo, sino que es necesario expresarlas. Tienes derecho a decirle a tus amigos y sobretodo expresar a Dios cómo te sientes, porque Él nos creó de esa manera y anhela que abras tu corazón y lo expreses honestamente a Él.

3) Dios tiene todo bajo control

Finalmente hay un tema principal detrás de todas las canciones emotivas en la Biblia. La Soberanía de Dios. Esto significa que Dios tiene todo bajo control. Como cristianos a menudo lo decimos pero es muy diferente realmente creerlo y vivirlo.

En la Biblia vemos personajes que se enfrentaron a problemas enormes. En muchas ocasiones su misma vida estaba bajo peligro, sus familias e incluso países enteros se enfrentaban a destrucción. Pero aunque expresan miedo, frustración y angustia, al final de su clamor a Dios siempre concluyen lo mismo “Dios tiene el control. Decido confiar en Dios”. Si sabes que Dios es más grande que tus angustias entonces no vas a tener problema en dejar todo en sus manos y confiar en Él para todo.

Por otro lado como humanos siempre queremos tener el control de las cosas. Es irónico porque de fondo sabemos que somos imperfectos, que fallamos y que a la final no podemos hacerlo todo bajo nuestras propias fuerzas. Si reconozco que yo nunca voy a poder cuadrar mi vida de la manera que quiero entonces debe llenarnos de esperanza dejarlo en las manos de un Dios todopoderoso que tienes pensamientos de bien hacia mí.

Si sabes que tú no puedes, la respuesta es fácil: déjalo en manos del que sí puede.

La Biblia no es un libro de reglas impuestas por un Dios distante y sin entendimiento de la humanidad. Nos muestra humanos fallidos que decidieron confiar en un Dios lleno de amor y con el control de todo el universo. No leas la Biblia como algo ajeno a tu condición. Más bien reconoce que Dios es expresivo y te creó así también. Él desea que te expreses en tus emociones y te llenes de esperanza al saber que Él es todo amor y tiene todo bajo su control.

21 08, 2022

EN MEDIO DE LAS MALAS NOTICIAS

2022-09-21T14:38:13-05:0021 agosto, 22|

“No tengas temor de malas noticias, camina confiado porque el Señor está de tu lado. El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.” Deuteronomio 31:8

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos escuchamos noticias de catástrofe social, parecería que el mundo está condenado a desaparecer debido a los múltiples actos de: corrupción, delincuencia, femicidios, entre otros. Es por ello que me veo en la obligación de contarte una buena noticia, pero antes desmenucemos algunos puntos que me llevaron a escribir este artículo.

  1. Las personas llaman a lo bueno malo y a lo malo bueno
  2. Se ha descuidado la lectura de la palabra de Dios en los hogares
  3. El ritmo acelerado de vida nos dificulta una comunión y una comunicación efectiva con nuestros familiares
  4. Vivimos en un mundo en el que las redes sociales ocupan más del 50% de nuestro tiempo diario
  5. Los cristianos descuidamos nuestra labor de comunicadores de buenas noticias

Este primer diagnóstico de la realidad social global me recuerda a los tiempos de la antigua Roma, justo cuando el César era la máxima autoridad de un imperio, existía mucha desigualdad social, se apreciaba el racismo y la maldad en su máxima expresión, gobernantes corruptos, ciudadanos deshonestos, en fin, una sociedad en decadencia.

Para entonces, estoy seguro, los ciudadanos estaban inundados en malas noticias, por eso escuchar la expresión: “Buena Nueva” o «Buena Noticia» sería muy extraño.

“El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios.” 1 Corintios 1:18

Viaja conmigo a este supuesto:

Es muy temprano por la mañana, recién abriste tus ojos y ahí acostado te pones a planear un día común, debes ir al local comercial que te costó tanto trabajo y dinero levantar, es una tienda de víveres pequeña, pero cuyas ganancias que recibes de ella son suficientes para cubrir tus gastos y ahorrar un poco, de pronto recibes una llamada inesperada:

-Buenos Días señor…

-¿Sí?

-Mi nombre es… el jefe zonal de bomberos, lamento informarle que durante la madrugada hubo un cortocircuito en su tienda, la misma que causó un incendio de grandes proporciones y donde se consumió todo, le solicitamos acercarse al lugar, para constatar algunos temas para la investigación.

¡Pum! Esta llamada sin lugar a dudas es una pésima noticia, te sientes devastado, nada podría ir peor al menos que… ¡por supuesto el SEGURO!  si el seguro para incendios que tenías dice que cubrirá todos los daños entonces en tu corazón se sembrará esperanza.

Algo parecido sucede con nuestra vida espiritual, estábamos al borde de la muerte, nuestra naturaleza pecaminosa nos delata y nos condena al lago de fuego, pero tenemos un Seguro de Vida, aquel que nos salva de la miseria eterna, Jesús.

Y ese Jesús que trajo Buenas Nuevas a Roma y a sus habitantes en medio de  una crisis social, es el mismo que trae esperanza en nuestros tiempos, si regresara a mi profesión de periodista y me tocara dar un Flash informativo se leería algo así:

Interrumpimos la programación habitual, para darles un comunicado de última hora: Jesús de Nazaret murió en una cruz y resucitó al tercer día para dar cumplimiento a las profecías que rezan: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Is 9:6.

Él vino a la tierra a darnos vida eterna, como cordero fue al matadero para salvarnos y limpiarnos de toda maldad, instamos a la ciudadanía a que no tenga temor de malas noticias, que camine confiada, porque el Señor está a su lado. El Señor mismo marchará al frente y estará con ustedes; nunca les dejará ni les abandonará. No teman ni se desanimen.

Estoy seguro, quienes amamos a Dios, no solo debemos recibir este mensaje de esperanza, si no que estamos obligados a comunicarlo a todas las personas que podamos de formas diferentes y creativas, solo así seremos esos mensajeros de las buenas nuevas en tiempos difíciles.

 

 

ESCRITO POR: Cristopher Castellanos

30 09, 2021

Cristianismo Tóxico III: ¡Me opongo! – Las cruzadas modernas de la iglesia

2022-09-21T14:38:14-05:0030 septiembre, 21|

Cuando miramos atrás en la historia a las cruzadas*, nos horrorizamos por la violencia, las injusticias, las muertes y sobre todo la mala interpretación bíblica y la corrupción que llevaron a los supuestos cristianos a cometer actos claramente en contra de los principios bíblicos. Podríamos pensar que hoy en día hemos superado esto. Yo propongo, en cambio, que en la actualidad seguimos librando guerras santas en varios frentes. La iglesia ya no mata a la gente, pero nuestras palabras y nuestras actitudes pueden ser igual de bélicas.

La cruzada contra otros creyentes

En otra ocasión hablamos del sectarismo en la iglesia. Con esto me refiero a las divisiones que encontramos tanto en denominaciones como en iglesias individuales. Existen varios problemas que nos llevan a no solo dividirnos, sino atacarnos entre nosotros mismos. Los animo a revisar nuestro artículo sobre el Sectarismo para conocer más sobre este problema.

Muchos cristianos parecen considerar que solamente su propia iglesia o su denominación tienen una buena enseñanza, o “sana doctrina” como diría Pablo. Esto causa que los pastores y predicadores se ataquen entre sí desde el púlpito. Por supuesto, cuando hay una enseñanza contraria al evangelio, no podemos aceptarla calladamente, pero es necesario también observar las palabras del Nuevo Testamento que nos impulsan continuamente a la unidad. No podemos librar una batalla (cruzada) en contra de otros hermanos y hermanas cristianos. Nos estamos canibalizando entre nosotros y ponemos en riesgo la reputación de la iglesia y el evangelio de Cristo.

La cruzada contra los no creyentes

Por otro lado, existen muchas iglesias que hablan fuertemente en contra de los no creyentes. En la Biblia encontramos pasajes que nos animan a ser diferentes y alejarnos de las malas influencias del mundo, pero esto no significa que debemos satanizar todo lo que es “del mundo”. Incluso este lenguaje cristiano crea división innecesaria. Creamos una peligrosa cultura de “ellos y nosotros”, donde todo lo nuestro es bueno y lo de ellos es malo. Causa que veamos enemigos donde no los hay, y tristemente esta es una retórica común en muchas iglesias.

Yo propongo que la iglesia debiera adoptar un lenguaje más inclusivo. Debemos dejar de tratar a la gente como no creyentes, seculares, paganos, mundanos, etc. Un mejor nombre para estas personas es amigo, vecina, compañero de trabajo, familiar, etc. La Biblia es uno de los libros más inclusivos. Existen dos declaraciones en la Biblia que nos ponen a todos al mismo nivel. 1) Todos fuimos creados a imagen de Dios (Gen 1:27) y 2) todos somos pecadores (Rom 3:23). Fuera de esto no existe distinción, y como cristianos que desean llevar las buenas nuevas al mundo, no deberíamos tratar a las personas como paganos, deberíamos verlos como personas, como iguales, como amigos y miembros de la familia humana.

Somos cristianos que solo ven películas cristianas. Solo oyen música cristiana. Solo comen en restaurantes cristianos (exagero). Lamentablemente este comportamiento crea una división y una barrera para llegar a las personas, porque ya no los tratas como personas sino como algo diferente.

Quiero hablar también sobre dos cruzadas más que los cristianos ejercen. La primera es contra la ciencia.

La cruzada contra las ciencias

Desde pequeño he amado las ciencias y especialmente la arqueología y la paleontología. Recuerdo que solía tomar libros de la biblioteca en mi escuela para leer sobre el poderoso Apatosaurus, los ágiles Velociraptors o el temible Tyrannosaurus rex. Mi pasión por estos seres antiguos se extendió hasta un deseo de trabajar en este campo. Así es de pequeño yo no quería ser bombero, policía o superhéroe. Yo quería ser paleontólogo.

Imagina mi tristeza cuando, algunos años después, la misma ciencia que me trajo tanto gozo en mi niñez era atacada desde el púlpito los domingos. Se decía que la ciencia estaba en guerra contra Dios. Existen muchos jóvenes en nuestras iglesias que aman las ciencias, pero presencian una batalla contra lo que aman en la comunidad de creyentes a la que asisten. En muchas iglesias la palabra “ciencia” se trata como mala palabra y los científicos muchas veces son tan malos como el anticristo.

Te cuento un secreto: La ciencia no está tratando de atacar a Dios. De hecho, la ciencia popular es indiferente ante Dios. Pero nuestro complejo de víctima nos hace temer lo que no entendemos. Muchos cristianos creen que, porque otras personas no creen como ellos, deben ser enemigos de la iglesia.

Doy gracias a Dios porque en este mundo existen científicos que avanzan el mundo de la ciencia y a su vez adoran a un Creador Soberano. Doy gracias a Dios por los psicólogos y terapeutas fieles a Su palabra que no se dejan desanimar por las palabras ignorantes de quienes atacan su profesión desde el púlpito. Doy gracias porque Dios es el dueño de la ciencia y el conocimiento, y al conocer más sobre este mundo natural, conocemos más sobre nuestro maravilloso creador.

La ciencia no está en guerra con la iglesia. Aunque la iglesia parece buscar ese pleito. Conocer más sobre la creación es conocer más sobre su Creador. La búsqueda del conocimiento científico es una de las formas más hermosas de adorar a nuestro Dios Omnipotente. No robemos el gozo de futuros científicos (y pequeños paleontólogos) al ponernos en enemistad, haciendo cruzada contra las ciencias.

Finalmente (aunque hay mucho más qué hablar), quiero mencionar el ataque de la iglesia contra las artes.

La cruzada contra las artes

Así como la iglesia ha formado un concepto negativo contra las ciencias en general, ha formado cierta enemistad contra las artes. Quizás el arte más atacada ha sido la música. Porque despreciamos la “música secular” y rechazamos ciertos estilos/ritmos en la iglesia.

En mi adolescencia descubrí los diferentes estilos del rock y esto formó mi gusto musical. Sin embargo, no era fácil encontrar artistas cristianos que produjeran música con la misma calidad y estilos que yo disfrutaba. Seguro entenderán que esto causó más de un inconveniente con mis padres conservadores que solo oían los artistas cristianos que sonaban en la radio cristiana.

Lo que descubrí es que en muchas ocasiones la iglesia tenía un problema con la música que no fuera explícitamente dirigida a Dios o interpretada por un artista cristiano. Ahora, de adulto, me parece irónico, porque en la Biblia se encuentra un libro que incluye cánticos exclusivamente románticos: Cantar de los Cantares.

Claramente para Dios, la música es importante y Él se agrada cuando la utilizamos en glorificarlo a Él. Pero considero que Dios también se alegra cuando expresamos nuestro amor, los unos por los otros en canción. Si un tema musical no habla de Dios, pero no habla en contra de Dios (y sus valores) considero que no está mal disfrutarlo. Admirar y cantar a la creación de Dios (canciones de amor, por ejemplo) es también otra forma de adorar al Creador. No juzguemos los temas únicamente por las creencias del músico. Disfrutemos de la música con sabiduría, aunque no sea de artistas cristianos.

Por otro lado, ¿por qué cantamos juntos en la iglesia himnos clásicos y baladas modernas, pero no incluimos un merengue, un reggaetón, un heavy metal o música electrónica? Entiendo que esto depende mucho de cultura y ubicación geográfica, pero debemos admitir que existe una tendencia a preferir ciertos estilos musicales y rechazar otros como malos o menos espirituales.

He tenido conversaciones con personas que han entregado su vida a Cristo en un pequeño concierto de Heavy Metal donde el grito gutural del artista daba gloria a Dios. Los estilos musicales son cuestión de preferencias y gustos. No son un tema espiritual. Dios se glorifica de igual manera en un himno de hace 4 siglos como en el “punchis punchis” de la música electrónica o la “bulla” del metal. Solo porque no es tu preferencia, o la de tu iglesia, no significa que no sea arte que glorifica a Dios.

 

Gracias por dejarme desahogarme contigo, querido lector. Existen muchos temas sobre la cultura popular de la iglesia que son puntos ciegos para nosotros y afectan cómo nos relacionamos como cuerpo de Cristo y cómo nos relacionamos con el mundo a nuestro alrededor. Aunque somos ciudadanos del reino de los cielos, y debemos actuar como tales, también debemos ejercer sabiduría y criterio para determinar qué es la cultura de Dios y qué no. Si tratamos a las personas más como iguales y menos como diferentes o inferiores, vamos a empezar a ser efectivos en demostrar el amor de Dios y atraer a las personas a la luz del Evangelio.

Sé diferente, sé ejemplo, sé santo, pero no seas tóxico.

 

* Durante varios siglos, la iglesia creyó que su deber era conquistar política y militarmente las naciones y territorios con creencias diferentes o contrarias a las suyas. Las cruzadas más populares se enfocaron en la tierra santa (Israel) y se libró guerra por casi 200 años entre el cristianismo y el islam. Diferentes eruditos estiman las muertes totales de este periodo entre 1 y 9 millones de personas, desde el año 1095 hasta 1291.

23 09, 2021

CUANDO PERDONAR PARECE IMPOSIBLE 2

2022-09-21T14:38:15-05:0023 septiembre, 21|

En el primer artículo sobre el perdón, les mencioné que se trataba de un extracto del documento “Cuando perdonar parece imposible” escrito por Tim Jackson. (consejero profesional con licencia del estado de Michigan/EEUU, jefe del departamento de consejería y correspondencia bíblica de RBC Ministries.) Si lees en inglés, su versión original está bajo el título “When Forgiveness Seems Impossible.” Te dejo la referencia del documento porque estoy consciente de que dejaré muchas partes importantes sin mencionar, debido a la limitación de espacio, pero si estas luchando con la falta de perdón, o quieres aprender un enfoque bíblico acerca del perdón, este recurso te será de ayuda.

En la sección “Patrón del Perdón” Jackson nos plante 5 partes: 1) La ofensa; 2) La confrontación; 3) El arrepentimiento; 4) El perdón 5) La restauración. Aquí cubriremos las últimas 4, (para ver de que se trata la sección ofensa, ve a la parte uno de este artículo).

Seguiré el mismo formato de preguntas personales, que tal vez te has hecho y que buscaremos juntos darle respuesta con la palabra de Dios. En mi propia lucha con la falta de perdón, estas eran ideas o preguntas que albergaba en mi propio corazón:

  •  Si te perdono… pero no quiero volver hablar contigo.
  •  Perdoné, pero él/ella sigue haciendo lo mismo ¿Cómo puedo seguir perdonando?

Así que, ¡cuídense! »Si un creyente peca, repréndelo; luego, si hay arrepentimiento, perdónalo. Lucas 17:3 NTV

 

2) La confrontación (reprensión): En este pasaje, está implícita la responsabilidad de una persona herida, la responsabilidad de actuar… “repréndelo”. Aquellos que disfrutan de poner a otros en su lugar, dirán un eufórico ¡amén!… Pero espera un momento, quiero compartir algo que trajo luz a mi condición. La palabra griega que Jesús usó para reprender fue «honrar» o «dar el debido peso o valor.»

“Hacer que la gente sea responsable de sus actos es una forma de honrarla. Eso demuestra que son lo suficientemente importantes como para que tomemos sus acciones en serio.” 1

Nuestro Señor Jesucristo nos dejó Su vida entera como modelo de amor piadoso, y el momento en que enseñaba este principio del perdón, Él pedía que la reprensión sea hecha por el bien de aquel que nos ha hecho daño. No sé si soy la única, pero yo era completamente ignorante a este principio. La confrontación que yo había aprendido se trataba de mí, estaba centrada en la persona ofendida, y por lo tanto venía desde un corazón que quería corregir una conducta en el otro para eliminar el agravio recibido, y volver a un estado de calma y autosatisfacción. Pero mira lo que Jackson nos recuerda con la siguiente pregunta:

¿Qué requiere el amor cristiano? Las escrituras nos dan varias clases de reprensión o confrontación, he aquí algunos ejemplos.

  • Orar: como nuestro Señor «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» Lucas 23:34

NTV o como Esteban: «¡Señor, no los culpes por este pecado!» Hechos 7:60 NTV

  • Cubrir pecados en amor: Lo más importante de todo es que sigan demostrando profundo amor unos a otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados. 1 Pedro 4:8 NTV.

Esto es aplicable cuando los pecados u ofensas estén por encima de la capacidad de comprender del ofensor, por ejemplo, en casos de niños pequeños, creyentes inmaduros espiritualmente o aquellos que no tienen el Espíritu de Cristo (no creyentes).

“…Debemos tener cuidado de que nuestra misericordia sea lo mejor para la otra parte, y no solo un esfuerzo engañoso para evitar la confrontación. 2 ”

  • Confrontación: Siempre debe ser hecha en amor, con el deseo de beneficiar al creyente que me ha ofendido. Pueden verse de diferentes maneras; a veces entre cónyuges, una simple mirada es suficiente para llamar la atención en amor; o una pregunta sencilla ¿amor, sabes como me hace sentir esto?, puede hacerse un comentario a su hijo «me importas demasiado hijo, y pasar por alto lo que hiciste no sería amoroso»; en otras ocasiones, la naturaleza de la ofensa o pecado y la actitud del que ofende, requieren una reprensión directa «Lo que hiciste me hirió mucho, y quiero que sepas que traicionaste mi confianza, y esto está dañando nuestra relación, necesito que hablemos al respecto. » Cristo mismo nos dejó un hermoso ejemplo de reprensión con palabras amorosas para Marta: “El Señor le dijo: Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará” Lucas 10:41 NTV. Nadie duraría del amor del maestro por Marta. Las escrituras presentan algunos ejemplos de reprensión directa. Lee 2 Samuel 12:1-14 Natán uso una analogía creativa para confrontar al rey David por los pecados de adulterio y homicidio.

Cuando reprendemos a alguien que ha pecado contra nosotros, ¿dudaría alguien de nuestro amor e interés por ellos? ¿Estamos actuando en amor piadoso? ¿Somos reflejos del amor de Dios para esa persona? ¿Estoy honrando a mi Señor al ser un instrumento de restauración y bendición para mis hermanos? Tenemos esperanza en Él, si ves pecado como yo lo vi, ve a tu Padre, confiésalo, y pídele que te conceda un corazón humilde, valiente y mayor fe para vivir este llamado de reprender y confrontar en amor.

“Ya sea una confrontación suave o directa, debemos siempre ser cuidadosos. Las reprensiones hechas en amor no deben hacerse fácil ni rápidamente. Algunas personas se deleitan en poner al otro en su sitio. Eso no fue lo que Jesús abogó. Una reprensión considerada debe hacerse en el momento adecuado y estar ajustada a las necesidades de la persona (que ofende). Una persona sabia debe poder interpretarla correctamente como un regalo de amor que tiene intención de edificar y no de destruir( Efesios 4:29/ Proverbios 27:6) ” 3

La mayoría de nosotros esta en el grupo de los que no quieren confrontar por temor, porque preferimos callar y evitar conflictos, al punto de negar el dolor, y auto engañarse. Otros estamos en el grupo de los que confrontamos el mas mínimo detalle, y jugamos a los policías celestiales, nos parecemos más a los árbitros de fútbol que contamos únicamente con tarjetas rojas, queremos ser la cuarta persona de la trinidad, y llenos de una falsa piedad, buscamos cambiar a nuestros hermanos sin siquiera examinar la viga en nuestro propio ojo. Sea cual sea tu tendencia, ¡Nuestro Dios está vivo! es: Manso, Amoroso, Justo, Sabio, Fiel, Paciente, Recto, Perfecto, Infinito, Bondadoso, Todopoderoso, Onmipresente, Creador, Él nunca cambia y está en nosotros a través de su Precioso Espíritu. La confrontación requiere una relación con tu Señor, una dependencia absoluta, una llenura del Espíritu Santo y fe que glorifica en cada paso. Clama a tu Padre, cuando seas confrontado y cuando debas confrontar. No estamos solos en esto. ¡Él está con nosotros! ¡Él es el mismo ayer, hoy y siempre¡

  •  ¿Puedo saber con seguridad que he sido perdonado?
  •  ¿Cómo puedo saber si debo extender perdón?

 

3) El arrepentimiento: En mi proceso de aprendizaje a través de caminar con mujeres y hombres piadosos, recuerdo que dos de ellas, que son americanas, siempre hacían una aclaración sobre la palabra arrepentimiento, y recuerdo el comentario reciente de una de ellas “quiero ser cuidadosa de que no se mal entienda esta palabra en español”…y creo que ahí me di cuenta que muchas veces usamos la frase “me arrepiento” sin realmente saber lo que la biblia enseña al respecto, en especial si eres un hijo de Dios, debes asegurarte de entender su significado.

“Arrepentirse significa cambiar de parecer, cambiar de dirección. Se refiere específicamente al cambio de corazón y mente necesario para que haya una verdadera variación en la conducta.” 4

Pienso en tantas veces que mi querida hermana en la fe me hizo la siguiente pregunta, ¿lloras porque entiendes que has pecado contra Dios, y quieres cambiar? O ¿Lloras porque te descubrieron y ahora tu reputación se ve afectada? Estas preguntas me despertaron a la tendencia de mi corazón pecaminoso. El corazón sin arrepentimiento se justifica, se excusa, se protege, trata de minimizar el daño, niega el pecado, humilla y ridiculiza al pecador ofendido, puede ser frío y calculador. El corazón arrepentido no puede reconstruir lo que destruyo, pero si puede ayudar en el proceso de limpieza o restauración.

“Aunque los ofensores no pueden recoger la leche derramada, pueden ayudar a limpiar lo que han ensuciado. Pueden admitir su falta y luego ofrecer evidencia de que su arrepentimiento es verdadero. ” 5

El corazón arrepentido admite su pecado, principalmente ante un Dios Santo, Santo, Santo, y también ante las partes afectadas; hace lo que puede para restituir el daño, afirma que no hay excusa para el daño que el pecado causó, toma responsabilidad, y en humildad suplica misericordia, y con tranquilidad y mansedumbre recibe las consecuencias. Lee 2 Samuel 12:13- 24 y Salmo 51. Espero que este corazón te resulte familiar, porque si estás en Cristo, tu corazón debe haber experimentado este proceso, el proceso del pecador que se arrepiente de sus pecados, deja sus caminos y busca los caminos de Dios, la confesión de pecados requiere que reconozcas tus ofensas ante Dios primero, y que las aceptes, sin negar el veredicto de Dios, sin justificar, reconocemos que estamos muertos porque la paga del pecado es la muerte.

No negamos que somos pecadores enemigos de un Dios Justo… ¡pero Dios! …El Gran Dador de Perdón, nos entrega Su gracia. Es por Su obra en Cristo que recibimos el perdón por nuestros pecados. Mi pecado no fue simplemente olvidado o pasado por alto, la paga de mi pecado fue muy costosa, El Santo y Justo pagó por mis pecados, por mis ofensas, por mi falta contra Dios y contra los hombres. ¿Ahora lo ves? El proceso de perdón hace eco constante del evangelio que nos salva. Ese evangelio que es estandarte de la iglesia. Llevamos Su Nombre en nosotros, ahora es Su reputación la que manchamos cuando no perdonamos. Ya no se trata de nosotros.

  •  ¿Qué hago cuando ya he perdonado, pero sigo recordando lo que me hicieron?
  •  ¿Hay algún límite para el perdon que recibo de Dios?

 

4) El perdón: Recordemos la definición de perdón. “El perdón es la cancelación voluntaria y por amor de una deuda.” El llegar a este punto requiere que pases por los anteriores, creo que es obvio, pero lo digo porque a veces saltamos de la ofensa al perdón, y creo que la mayoría de las relaciones dañadas tienen una necesidad de evaluar si el perdón es un perdón acorde a lo que Dios nos enseña, o si es un perdón basado en autosuficiencia, ideas new age, o ideologías centradas en lo poderosos que somos al ser nuestros propios salvadores. Revisa la última sección del folleto de Tim Jackson para examinar “Conceptos errados acerca del perdón” (pag. 21).

Esa cancelación voluntaria y por amor de una deuda, solo cobra sentido a los pies de la cruz de Cristo. El Dios trino tomando la iniciativa (voluntaria) por amor (de tal manera amo Dios al mundo) de cancelar la deuda que cada uno de nosotros tiene ante el Creador del Universo. Tim Jackson se dirige a dos creyentes, que están buscando el perdón, cuando dice lo siguiente:

“El perdonarse mutuamente quita los obstáculos a una relación honesta de amor y crecimiento. Elimina las razones para la evasión, la distancia y la frialdad. Cuando lidia con una ofensa, un corazón perdonador puede decir justamente: ya no voy a tener esto en tu contra. Me doy cuenta de que sabes que me has herido y que no estuvo bien que lo hicieras.” 6

Debido a que la obra de Cristo nos concedió el perdón, queda sentado que el perdón bíblico es una transacción únicamente posible entre dos creyentes. Esto no quiere decir que si el conflicto es con un no creyente no vas a perdonar. Este es un tema de otro artículo, pero estamos enfocándonos en el perdón que tiene como pre-requisito el arrepentimiento, y el corazón no arrepentido está aún en una condición de muerte y tinieblas, sin entendimiento, sin el Espíritu de Dios. Muchos de nosotros sufrimos las consecuencias de tratar de que nuestro ser amado actúe como si estuviera en Vida, pero si tan solo nuestras oraciones fueran por su salvación y arrepentimiento, actuaríamos con mayor misericordia hacia los que amamos. El creyente siempre tiene una actitud de perdón hacia el no creyentes, porque tenemos esperanza, la Esperanza que nos salvó, y que puede salvar a nuestro ser amado.

Tenemos muchas personas en nuestras iglesias que profesan ser creyentes pero que realmente están en un engaño. Es dentro de este contexto que el principio de “evidencia de arrepentimiento” debe considerarse, y es aquí que podemos considerar la opción de “retener el perdón” únicamente buscando la restauración del ofensor o incluso guiarlo a autoevaluarse si está en Cristo. Jackson menciona las acciones de disciplina de la iglesia para lidiar con pecados recurrentes en aquellos que profesan ser creyentes pero que no tienen evidencia de arrepentimiento. Si tienes dudas al respecto, te invito a leer 1 Juan y en oración, autoexaminar tu vida a la luz de la palabra.

Por último hay dos ideas que Jackson nos recuerda sobre el perdón, como un balance necesario de recordar, cito:

“No es correcto que las personas ofendidas retengan el perdón si no han estado dispuestas a ofrecer la confrontación (reprensión) honesta y en amor que Cristo pide. El perdón se puede retener justificadamente solo si dicha acción está motivada por el amor cristiano, la clase de amor que se preocupa lo suficiente como para realizar la difícil tarea de hacer saber que hay un problema que está amenazando la relación.” 7

“Dios no perdona de manera que se puedan eliminar todas las consecuencias de nuestro pecado. Perdona para que podamos disfrutar el hecho de que nos acepta por amor. Perdona para ofrecernos una relación a pesar de las pérdidas ocasionadas por nuestro pecado. Quieta la culpa y la vergüenza eternas, pero no todas las cicatrices y consecuencias con las que tenemos que vivir” 8

  • No puedo perdonar porque no es justo. Lo que me hizo fue muy duro, y no puedo dejar que se vaya así no más.
  • He orado para que él/ella me perdoné, pero nunca pasa nada.

 

5) La Restauración: Las dos posiciones mencionadas, son las voces de un conflicto que viví recientemente, yo amo mucho a esta persona y se que ella me ama, pero no lográbamos llegar a términos. Las ofensas mutuas fueron muy dolorosas, y solo por la obra de Dios en ambos corazones, nos permitieron experimentas lo que Tim menciona en este último punto.

“Cuando ha habido una separación en una relación y las cosas se corrigen a través del arrepentimiento y el perdón, hay un momento maravilloso de liberación que las palabras no pueden describir.”

Me encantó que cuando le pregunté a mi hermana en la fe, cómo describiría la restauración de nuestra relación, ella me dijo, “es algo divino”…por mi parte yo pensé… ¡es un milagro! Ambas atribuimos el proceso por el que pasamos a una obra de Dios. No había manera de que dos pecadoras como nosotras hubieran podido llegar a la restauración de una relación tan dañada.

“La restauración en nuestras relaciones humanas nos da un sabor finito del gozo que Dios experimenta cuando vamos a Él arrepentidos admitiendo nuestro pecado. Después de todo, a Dios le encanta perdonar… El mensaje del evangelio es el perdón que lleva a la reconciliación:

La restauración de la relación rota entre Dios y el hombre. Los que una vez estábamos alejados de Dios viviendo en oposición a Él hemos sido acercados para disfrutar una relación restaurada con Él (Romanos 5:8-11/Colosenses 2:12-19)”

El Costo del Perdón

No puedo decir que el proceso es fácil, ha sido muy difícil, pero el gozo de la restauración y la libertad en Cristo lo valen. Creo que el mayor conflicto en nuestros corazones (el mío y el de mi hermana en la fe) era el de justicia. Mi corazón tenía un entendimiento de justicia, y el de ella otro, ambas caímos rendidas cuando Su sentido de Justicia, la verdadera Justicia, la única que cuenta, La Justicia de Dios, desplegó las respuestas que nuestros corazones anhelaban, pero que nuestra carne no podía aceptar. Hago este comentario, porque sé que vivimos en guerra espiritual, y la obediencia a Dios requiere que nuestra carne, nuestros deseos, nuestros corazones mueran.

Quiero terminar con esta última cita, que expresa de mejor manera cualquier cosa que yo pueda decir.

“Se requiere un precio alto de las dos partes involucradas en el proceso del perdón. El mejor ejemplo del alto costo del perdón fue el que Dios pago para perdonarnos a cada uno de nosotros: castigo a Su Hijo por nuestro pecado… Para el ofendido, el costo es renunciar a la exigencia de buscar la venganza ahora (Romanos 12:17-21), cancelando la deuda y procurando la restauración de la persona arrepentida. Para el ofensor, el costo implica una confesión humilde y arrepentimiento, negarse a ocultar lo que uno hizo, aceptar que se hizo lo que se hizo, asumir la plena responsabilidad de las acciones propias y las consecuencias de esas acciones, hacer restitución siempre que sea posible, negarse a dar excusas, y un quebrantamiento que suplica misericordia y recibe gracia con gratitud. ”

16 09, 2021

CUANDO PERDONAR PARECE IMPOSIBLE

2022-09-21T14:38:16-05:0016 septiembre, 21|

7 hermanos acaban de recibir la noticia de la muerte de su padre, uno de ellos vivía con él, los demás tenían sus propias familias, y ahora debían escuchar el testamento que dejo su padre. Los 6 hermanos tenían claro que necesitaban el dinero de la venta de la casa de su padre, pero Alberto no estaba dispuesto a dejar su hogar… las cosas empeoraron cuando se leyó el testamento y los insultos, las discrepancias del pasado, y los intereses de cada hermano eran distintos. “Eres un insensible” “Nunca estuviste en la vida de mi padre y ahora solo quieres su dinero” “Eres una aprovechada”… Palabras iban y venían. Las puertas se cerraron con ira, gritos y llanto, y así pasaron años sin hablar, una familia que antes se reunía para celebrar cumpleaños, fechas especiales, ahora se evitaban, se agredían, y el perdón no estaba en el radar de ninguno de sus miembros.

Isabel era una mujer de casa, su esposo confiaba en ella a ojos cerrados, él es policía, sus largas jornadas de trabajo han dejado muy poco tiempo para la relación con su esposa… él llega cansado y solo quiere dormir. Isabel se ha refugiado en su iglesia, uno de los hermanos solteros se ha vuelto su confidente.

Andrés tiene una nueva colega que parece admirarlo mucho. Ambos han empezado a perder interés en su matrimonio, ambos están satisfechos en sus nuevas relaciones, y ahora el momento juntos es una batalla de demandas sin cumplir “Si estuvieras más en casa” “Tu eres mi esposa, me debes respeto”… ninguno de los dos está dispuesto a admitir que vive en adulterio.

Andrea encontró una nueva iglesia durante la pandemia, una de las mujeres de su célula la ha llamado casi todas las tardes… en menos de un mes ella sabe la vida de todas las personas de su nueva iglesia, ahora Andrea ha descubierto que su nueva amiga se encargo de hacer lo mismo con lo que ella en confidencialidad le contó a Ana. Primero se sentía dolida, empezó a sentir dudas, dolor, y ahora siente muchas iras cada que ve a Ana cantar los domingos en la alabanza, otros hermanos le han comentado sobre asuntos de su vida que solo compartió con Ana… “¿Cómo pude ser tan tonta? No quiero volver a ver a ningún cristiano, todos son unos hipócritas.

Estas son historias ficticias, pero probablemente se parecen a eventos de tu propia vida o de personas cercanas a ti. Los conflictos pueden ser tan grandes como demandas millonarias, años de peleas y dolor, o tan pequeñas como palabras que dolieron durante una conversación durante el almuerzo, o mal entendidos debido a malas interpretaciones. Los conflictos están en nuestro día a día, y todos respondemos a ellos. El temor, la desconfianza, la ira y el deseo de venganza son algunos de los acompañantes de la falta de perdón.

En este artículo voy a compartir algunas preguntas que yo misma tuve, y que tal vez te sean familiares, después de varios años de ser creyente, encontré un patrón de falta de perdón que estaba siendo un obstáculo para mi relación con Dios, y poco a poco iba arrastrando mis nuevas relaciones a nuevos conflictos que tenían algo en común… “No puedo perdonar” Mi oración es que el Espíritu de Dios en ti abra tus ojos a las maravillas de su palabra, y que en sus preciosas verdades encuentres esperanza, libertad y ese amor para tu Padre, tu Señor, y tu redentor. Ahora entiendo que el perdón tiene una profunda conexión con la cruz, el evangelio, los atributos de Dios, y también nuestra necesidad de ser salvados, nuestra incapacidad de darle vida a nuestro propio corazón. Solo a través de Cristo el perdón es posible. Perdonamos porque Él nos amó primero, nos ha perdonado y nos ha hecho Sus hijos, si no entiendes el evangelio y cuánto has sido perdonado, es imposible perdonar a otros.

Tim Jackson es el autor de un folletito de 30 paginas que se titula “When forgiveness seems impossible”… “Cuando perdonar parece imposible” es su versión en español. Esta disponible en línea, es un excelente recurso en el cual basaré las respuestas a las siguientes preguntas.

Seguiremos el llamado “Patrón de Perdón” que Jackson presenta: 1) La ofensa; 2) La confrontación; 3) El arrepentimiento ; 4) El perdón ; 5) La restauración. Aquí solo encontraras las dos primeras, en la segunda parte de este articulo abordaremos las demás.

En el pasaje de Lucas 17: 3-4 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.   Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

Me imagino a algunos de los discípulos racionalizando esta enseñanza de nuestro Señor Jesucristo Cristo… por lo menos yo lo he hecho, y aquí te dejo mis preguntas:

  • ¿Hay alguna diferencia entre el perdón bíblico y el perdón que todos los mortales decimos practicar?
    Recuerdo que en mi niñez jugaba con mis primos, y casi siempre involucraba una pelota, un día uno de ellos golpeo al otro en el estómago.. “¡Perdóname! ¡Perdóname!”… El otro entre llantos y risas se levantó y todos seguimos jugando. ¿Es eso el perdón? ¿Debería levantarme y seguir como si nada ha pasado? ¿Es esa actitud de “Sin importar cuanto dolor sienta, y sin importar lo que me hagas, te perdono” la que Dios espera de mí? Veamos una definición de perdón que nos ayudará a entender mejor lo que la biblia nos enseña:

“En toda la biblia, el perdón conlleva la idea de «liberar», «enviar lejos» o «soltar». La palabra griega que a menudo se traduce «perdón» se usó para indicar liberación de un oficio, matrimonio, obligación, deuda o castigo. La idea de una deuda o algo que se debe es inherente al concepto de perdón. Por tanto, en términos bíblicos es la cancelación voluntaria y por amor de una deuda” 1

En el pasaje de Lucas 7:36-47 Jesús hace referencia a esta liberación, con uno de los eventos mas conocidos por los creyentes: Una mujer pecadora ingreso a la casa de un fariseo, y con un acto de humildad, amor y profunda gratitud, lavó los pies de nuestro Señor, con sus lagrimas y su propio cabello. El fariseo en su corazón: “Si este fuera un profeta, sabría quién y que clase de mujer es la que le esta tocando, que es una pecadora.” Jesús en su omnisciencia sabia lo que Simón pensaba, y decidió enseñarnos a través de este evento, una hermosa definición de perdón… El pecado produce una deuda que debe ser cancelada, alguien tiene que pagar. Para los que estamos en Cristo, sabemos que fue Él quien pagó, mi fe descansa en que Su sacrificio, fue la paga que yo debía, era mi pecado el que debía ser castigado, y mientras mas consciente soy de la deuda que me era adversa, la deuda que era imposible de pagar, más amo a Aquel que por amor, ha cancelado mi deuda.

“Y cuando estabais muertos en [o]  vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos [p]  perdonado todos los delitos,  14  habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.  15  Y habiendo despojado a [q]  los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él.“ Colosenses 2:13-15.

El perdón que hemos recibido es un perdón mucho mayor al que podemos lograr con nuestras buenas acciones, el perdón que necesitamos es el perdón de un Dios Santo, Justo, Soberano, Todopoderoso, que tiene todo, que no requiere nada, y que solo por gracia, amor y misericordia infinita, entrega su propia vida para que yo tenga vida. Mi deuda era imposible de pagar, yo no llego a los estándares de la ley, y exactamente esa era la necesidad que buscaba reflejar, la necesidad de un perfecto Sumo Sacerdote Supremo, capaz de cumplir con los estándares de Dios, porque Él es Dios, y que generosamente entrega sus infinitas riquezas en gloria, a pecadores redimidos, para sustentarlos y equiparlos para poder perdonar, con completa dependencia en Él. Perdonamos porque hemos sido perdonados.

  • Si una persona no me perdona, ¿Quiere decir que Dios no me ha perdonado?
    Probablemente te suene extraño, pero para un nuevo creyente, las interpretaciones de quien es Dios llegan a través de las relaciones con sus hermanos en la fe. Y esto no solo es así en la iglesia, tus hijos puede que perciban la idea de Dios a través de su relación contigo como padre. Es por eso que oramos por la salvación de nuestros niños, y dependemos completamente de la voluntad de Dios para revelarse a sí mismo en sus vidas, y descansamos en el hecho de que la salvación viene solo del Señor, y no de ningún ser humano imperfecto.

Me costo tiempo entender que buscaba a Dios en las personas, y que mi corazón pecaminoso lastimaba a mis hermanos en la fe, ya que trataba de que ellos lleven los atributos que solo Dios posee. Requiere paciencia, sabiduría, humildad y valentía cuando hacemos discípulos de Jesús, constantemente tendrás que recordarle a tu hermano que no eres tú la fuente del agua que su alma anhela. La oración constante es nuestra bendición, y observar cómo Dios le da el crecimiento a ese nuevo creyente es todo un privilegio, sobre todo porque nosotros también crecemos en el proceso.

En esta pregunta vamos a aprender sobre el primer punto del patrón del perdón.

1) La Ofensa: En Lucas 17: 3-4 Jesús enseño a sus discípulos qué debían hacer cuando pecaban contra ellos, ¿cuál es ese pecado del cual Dios hablaba? ¿A qué se refiere con esa respuesta que debemos tener nosotros: “repréndelo”?

“Aunque no fue específico, debemos recordar que el pecado se puede definir como toda falta de amor… Jesús resumió toda nuestra obligación con Dios y con los demás llamándola una deuda de amor” 2i

“Y Él le dijo: AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.  38  Este es el más grande y el primer mandamiento.  39 Y el segundo es semejante a este: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO.  40 De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.” Mateo 22:37-40

Pablo también lo mencionó: “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama a su prójimo [h] , ha cumplido la ley” Romanos 13:8

¿Acaso esto nos da carta abierta a reprender a nuestros hermanos por toda falta de amor?

Aquí hay varias tendencias, y todas vienen de la comprensión de lo que es el amor paciente en Cristo del que la biblia nos habla. Hay aquellos que considerarían que solo se refería a ofensas significativas, pero debemos tener cuidado de pasar por alto pecados que son “aceptables” para nuestra cultura o familia. Jackson menciona que las ofensas del día a día pueden dañar nuestras relaciones de maneras profundas, así como un cáncer silencioso que no logramos ver y que puede terminar matando nuestras relaciones.

“Una relación empieza a romperse con una pequeña abertura, y esta crece de manera sostenida hasta el punto en que no existe una verdadera cercanía. Entonces seguimos la falsa diciendo simplemente: “Bueno, la gente cambia.” Perdemos la oportunidad de experimentar el gozo del amor honesto, el perdón y la reconciliación. El pecado es un problema continuo que erosiona la confianza y la intimidad para las cuales fuimos hechos. Por tanto, el perdón es una necesidad continua para lidiar con los pecados que cometemos contra los demás. No solo necesitamos perdón, sino que necesitamos ser perdonados por aquellos a quienes hemos hecho daño.” 3

Cristo anhelaba la unidad de su iglesia, no hay nada que traiga mayor testimonio al mundo que el amor entre los hermanos, pero cuando la falta de perdón nos ha vencido, tenemos esperanza, te invito a venir a tu única Esperanza, mi única Esperanza, Cristo Jesus, solo en Él podremos encontrar perdón y extender perdón. No sigas engañándote negando tu dolor, o pensando que puedes ser un creyente pero no amar a tus hermanos, no pienses que Dios no sabe lo que estás pasando, aunque te esfuerces en ocultar todas tus emociones, no estás viviendo en la libertad de amarle a Él, la falta de perdón estropea tu intimidad con Dios y te roba el testimonio que te fue otorgado para atraer a otros hacia la verdadera fuente de Vida. No es en tus fuerzas, y no es bajo tus estándares, Dios nos ha dejado todo lo necesario en Su Palabra y Él está con nosotros, en nosotros y por nosotros. Examinemos nuestros corazones, y si aun hay pecado, vengamos con honestidad a Él, confesemos, y renunciemos a ellos, para amar a aquel que pago nuestra deuda. Y si no puedes perdonar, y eres un creyente luchando con la falta de perdón, vuelve tu mirada a cuanto Él te ha perdonado, pídele que haga un milagro en tu corazón, y que te permita ver cuan desagradable es este pecado. Él es siempre fiel, nunca se cansa de corazones que están quebrantados por el pecado contra Él, la falta de perdón es un pecado contra Dios primero, empieza por ahí, confiesa hoy tu pecado y cree que Él es suficiente. Cristo es suficiente.

 

ESCRITO POR: Daniela Erazo

12 08, 2021

DISCIPLINAS ESPIRITUALES EN DÍAS OSCUROS

2022-09-21T14:38:17-05:0012 agosto, 21|

Acabábamos de conducir a casa después de un día de Navidad maravillosamente feliz con algunos miembros de nuestra familia. (Nuestro gobierno nos permitió mezclarnos ese día, pero tuvimos que conducir a casa esa noche listos para el próximo período de estrictas restricciones de COVID). Mientras arreglaba las cosas en casa, se me llenaron los ojos de lágrimas. ¿Por qué? Después de todo, había sido un día hermoso, lleno de armonía y alegría familiar.

Bueno, a los días naturalmente oscuros (para nosotros en el hemisferio norte) y al clima gris y húmedo (del cual hemos tenido mucho) se agregó la tristeza de las restricciones de COVID, la miseria del distanciamiento social, la interrupción de la iglesia y el incertidumbres acerca de cuándo podríamos volver a ver a familiares o amigos valiosos.

No hay nada de especial en mi tristeza. Pero me impulsó a reflexionar sobre qué disciplinas espirituales serían beneficiosas para mí y para otras personas que experimentan la oscuridad.

Las resumo en cinco palabras.

1. Lamento

El lamento se centra en tres verdades: el carácter de Dios, la verdad sobre mí mismo y la tristeza que está en la raíz de todos nuestros dolores.

Existe toda la diferencia en el mundo entre derramar lágrimas y derramar “lágrimas a Dios” (Job 16:20). Porque cuando lloro en la presencia de Dios, lo hago ante el rostro del amor infinito, la sabiduría infalible, la fidelidad inmutable y la bondad infalible; ante el Padre que envió a Su Hijo para salvarme; ante el Hijo que me amó y se entregó a sí mismo por mí; en el poder del Espíritu que derrama amor en mi corazón. El llanto puede sentirse solo; llorar en la presencia de Dios nunca lo es.

Pero el lamento bíblico (por ejemplo, en los Salmos o en los cánticos de Lamentaciones) también me presiona a recordar quién soy como doliente. Por naturaleza soy un rebelde en un mundo bajo el pecado. Y, sin embargo, en Cristo no soy simplemente caído, sino justificado: un pecador para quien no hay condenación, un pecador cuyos pecados son llevados por la muerte del Señor Jesús.

Entonces, ¿por qué, en Cristo, debo afligirme? Quizás Romanos 8:17 lo expresa de la manera más clara: «Sufrimos con Cristo para que también seamos glorificados con él». En este mundo, esperamos sufrir. Ya sea por enfermedad, frustración, duelo y debilidad, o —para muchos— en persecución de un tipo u otro, el sufrimiento no debería sorprendernos. Pero es maravilloso recordar que no sufrimos solos. Nuestros dolores nos llevan a la comunión con Cristo.

2. Agradecimiento

Una vez, cuando me sentía bastante deprimido y lleno de autocompasión, un amigo me escribió una carta diciéndome lo útil que había encontrado la disciplina de la acción de gracias diaria. En lugar de reprender mi mala actitud, enumeró algunas de las bendiciones por las que agradeció y me recomendó implícitamente la práctica. Nunca he olvidado su bondad ni sus consejos.

La acción de gracias coexiste en la vida de fe con el lamento, como tantas veces vemos en los Salmos. Impregna las oraciones del apóstol Pablo. No dar gracias es uno de los marcadores fundamentales de la idolatría en Romanos 1:21. Parece claro en las Escrituras que la acción de gracias no es una disciplina simplemente para cuando me siento agradecido, sino también una disciplina para los días oscuros.

Y por eso estoy conmoviendo mi alma de nuevo para dar gracias a Dios. De él fluye toda bendición espiritual (Efesios 1:3), todo lo que poseemos en Jesús, de modo que, en las palabras de un cántico maravilloso, «ya no hay más para que el cielo nos dé». Habiendo dado a Jesús, Dios me ha dado todo lo que necesito para la vida y la piedad.

Esto me impulsa a hacer mi acción de gracias más particular mientras exploro el orden providencial de Dios en mi vida, trabajando todas las cosas para el honor de Jesús y para mi bien.

 3. Regocijo

Seguida a la acción de gracias está la disciplina del regocijo. Una vez más, esto a menudo coexiste con lágrimas en la paradoja de la vida de la fe (“triste, pero siempre gozoso”, 2 Cor. 6:10). Necesito permitirme que me recuerden, que me conmuevan, que me reconforten las verdades que conozco acerca de Dios mi Salvador, las verdades anunciadas y proclamadas en el evangelio del Señor Jesús.

No quiero tener miedo de renovarme. He estado reflexionando sobre esa extraña exhortación en la carta de Judas: “Guardaos en el amor de Dios” (Judas 21). O, parafraseando: ¡Sigue y sigue siendo amado por Dios! Déjate amar. No te alejes de ser amado. Es una exhortación extraña, pero necesaria porque mi tendencia natural es alejarme, ya sea en una miseria legalista de activismo desesperado, o en una búsqueda vana de la felicidad lejos de Dios, o en la creencia de que Su ley es represiva y aplastante.

4. Intercesión

Recientemente, leí 2 Corintios 8:9 y me sorprendió el fluir de la gracia divina: Jesús se hizo pobre para darnos riquezas, lo que luego nos mueve a derramarnos por los demás para que ellos también se vuelvan ricos. Cuando Pablo describe su propio ministerio como “pobre, pero enriqueciendo a muchos” (2 Cor. 6:10), suena notablemente como el modelo de su Maestro. Nuestra oscuridad actual puede convertirnos en nosotros mismos (al menos, lo hace para mí), pero el evangelio de Jesús nos enriquece y nos vuelve hacia afuera.

Para mí, esto significa una renovada disciplina de intercesión por los demás. Sospecho que el servicio más auténtico hacia los demás tiene sus raíces en la oración de intercesión por ellos. Orar por los demás nos evita la introspección destructiva y la autocompasión.

5. Obediencia

Finalmente, como he luchado en algunos días oscuros para levantarme de la cama y continuar con las tareas del día, ha sido útil recordarme a mí mismo que, mientras haya vida, hay buenas obras preparadas para que caminemos (Ef. 2:10). Muy a menudo pienso que esto es “la obediencia de la fe” (Rom. 1:5), obediencia simple que cree que Dios ha puesto las buenas obras delante de nosotros y confía en que Él nos dará fuerza para lo que nos ha llama hoy.

Y tan a menudo empezar, es la clave. Porque donde hay un comienzo, puede haber una continuación, hasta que al final pueda mirar atrás a un día bien empleado, por poco que crea que he logrado.

 

ESCRITO POR: Jorge Luis Rodríguez

4 08, 2021

ABRE LAS PUERTAS DE TU CASA Y DE TU CORAZÓN

2022-09-21T14:38:18-05:004 agosto, 21|

Hablar y vivir la hospitalidad ha sido un desafío para mí; por un lado, me encanta tener personas en mi hogar, pero al mismo tiempo, me conflictúo al pensar que, si mi casa no está perfectamente organizada o no es lo suficientemente grande, no puedo recibir visitas. Esta lucha me ha privado, en varias ocasiones, de tener huéspedes en casa.

En la Biblia encontramos muchos ejemplos de personas que practicaron la hospitalidad, pienso en Jetro, el suegro de Moisés (Éxodo 2), la viuda de Sarepta (1 Reyes 17), la sunamita (2 Reyes 4). Jesucristo, nuestro amado Salvador también recibió el amor de muchos amigos que le hospedaron. En el libro de Hechos encontramos varios ejemplos de hospitalidad; Pablo tuvo amigos que le recibieron en sus casas y fueron de mucha bendición para su vida y ministerio. El autor de Hebreos nos dice que no nos olvidemos de la hospitalidad. El apóstol Pedro también nos exhorta a ser hospedadores sin murmuraciones (1 Pedro 4:9). Hay un hombre llamado Gayo que fue elogiado por su hospitalidad (3 Juan 1:5-8); y podría seguir citando más ejemplos de hombres y mujeres que mostraron amor y servicio a través de este ministerio.

En estos meses hemos pasado situaciones de prueba como familia, y una de las cosas que le pedíamos a Dios era tener un tiempo para desconectarnos y descansar. Dios en Su gracia nos permitió pasar varios días en casa de unos amigos muy especiales para nuestro corazón. Los conocí cuando tenía 19 años y en ese tiempo fui impactada por su hospitalidad sincera y amorosa. Al mirar hacia atrás me sorprende cómo un acto de hospitalidad unió nuestros corazones y, con el pasar de los años, el amor fraternal ha crecido entre nosotros, al punto que, hoy por hoy, nos consideramos familia.

En medio de las pruebas que hemos vivido en este tiempo, pasar unos días con ellos fue un regalo especial, nos sentimos amados, atendidos, mimados y cuidados. Experimentamos cómo cada acto de su hospitalidad era una caricia de Dios para nuestros corazones, que de una manera hermosa sanaban el dolor que estábamos pasando. Hablar con ellos, reír, disfrutar de juegos de mesa, orar con ellos, comer rico, realizar caminatas, conocer nuevos lugares, nos permitieron, a mi esposo y a mí, ver cómo Dios usa grandemente a los de corazón hospedador para bendecir y animar de maneras únicas.

Quizás digas, esto no es para mí porque no tengo una casa lo suficientemente grande o porque no estoy casado, pero Jesús nos invita a todos a mostrar actos sencillos, como dar un vaso de agua al sediento, que pueden marcar la vida de una persona con un impacto eterno.

Porque tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed, y me disteis de beber, fui huésped, y me recogisteis, desnudo, y me cubristeis, enfermo, y me visitasteis, estuve en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis.

Mateo 25:35-40

Los hospedadores son personas reales que no buscan impresionar, sino servir a Cristo al servir a otros. Los hospedadores son personas de carne y hueso que, al mostrar sus vidas, no perfectas, pero dependientes de Dios, son instrumentos poderosos para mostrar el evangelio de Cristo y animar a quien está desanimado.

Al recordar este precioso ministerio de la hospitalidad, Dios ha despertado en mi familia el anhelo de volver a abrir las puertas de nuestra casa, pero, sobre todo, abrir nuestros corazones para que Dios brille a pesar de nuestras grietas.

Nuestra casa, en realidad no es nuestra, le pertenece a Dios, así que ¿por qué no dedicar al Señor el lugar donde vivimos y pedirle que lo use para Su gloria? Oremos por oportunidades para servir a personas en nuestros hogares, oremos para que Dios nos dé la sabiduría y la dirección para vivir la hospitalidad.

Nunca es tarde para convertirnos en hospedadores, y mostrar a este mudo solitario, temeroso y necesitado, el amor de Dios, al darles una probadita de lo que nos espera en nuestro hogar celestial donde nuestro Hospedador perfecto, amoroso y generoso está preparando un banquete para nosotros.

Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.

Romanos 12: 13

15 07, 2021

¿PUEDO DESCIFRAR LA VOLUNTAD DE DIOS PARA MI VIDA?

2022-09-21T14:38:20-05:0015 julio, 21|

En mi caminar con el Señor, esta ha sido una de las preguntas más difíciles y estresantes de mi vida cristiana. ¿Cómo sé si estoy en el lugar en el que Dios quiere tenerme? ¿Qué tal si me equivoqué en algún punto de mi pasado y actualmente estoy pagando las consecuencias de no haber sabido discernir la voluntad de Dios? Les confieso que de vez en cuando me vienen luchas, especialmente cuando pienso que pude haber estudiado alguna carrera que me produzca estabilidad económica… pero no… ¡estudié teología! Y me he preguntado si tal vez «metí la pata» y pasaré el resto de mis años sufriendo por no haber tomado la decisión correcta.

Pero ¿qué dice la Biblia acerca de la voluntad de Dios? Para comenzar, podemos definir la voluntad de Dios como Su control soberano de todas las cosas que suceden. Esto parecería fácil de entender, pero en nuestra mente se produce un cortocircuito cuando vemos que en el mundo (y en nuestras vidas) ocurren cosas que no se alinean tan bien con lo «bueno, agradable y perfecto» que debería ser parte de la voluntad de Dios. Veamos qué nos enseña la Escritura sobre esto.

 

1. La voluntad de decreto o soberana de Dios.

Se refiere al plan soberano de Dios que se llevará a cabo en el futuro. El decreto de Dios significa que Él ordena soberanamente todas las cosas. Él controla totalmente lo que ocurre en el mundo. Nada puede obstaculizar los planes de Dios. Tanto la historia como nuestras vidas personales avanzan hacia el destino que Dios quiere. Esta verdad es claramente visible en pasajes como:

Job 42:1-2: «Entonces Job respondió al Señor: “Yo sé que Tú puedes hacer todas las cosas, y que ninguno de Tus propósitos puede ser frustrado”».

Daniel 4:35: «Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, mas Él actúa conforme a Su voluntad en el ejército del cielo y entre los habitantes de la tierra. Nadie puede detener Su mano, ni decirle: “¿Qué has hecho?”».

Salmo 115:3: «Nuestro Dios está en los cielos; Él hace lo que le place»

Efesios 1:11: «También en Él hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de Aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de Su voluntad».

 

2. La voluntad de deseo o de la dirección de Dios

La voluntad de deseo o la dirección de Dios se refiere a Sus mandamientos, es decir, cómo Él quiere que vivamos. Mediante la voluntad de deseo, conocemos lo que Dios espera de nosotros. La Escritura no diseña un plan individual para cada uno de nosotros, sino que ofrece una visión universal de la voluntad del Señor para todos los creyentes. Su voluntad es lo que Él nos ordena a hacer. La Ley del Señor se resume en el mandamiento de amar a Dios y al prójimo (Mateo 22:37–40).

La voluntad de decreto de Dios es algo que hacemos inevitablemente, pero la voluntad de deseo podemos cumplir o no. Un ejemplo lo vemos en Mateo 7:21, cuando Jesús asegura: «No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos». Aquí vemos que no todos hacen la voluntad del Padre.

 

¿Y qué de la voluntad «permisiva»?

Normalmente, el término «permiso» sugiere que ha habido una autorización positiva. Si decimos que Dios «permite» el mal, eso no significa que Él lo apruebe. Dios nunca permite el pecado en un sentido de aceptación para Sus criaturas. A lo que se refieren quienes usan este término es que Dios simplemente deja que estas cosas sucedan, es decir, no interviene directamente para evitar que sucedan. Y aquí es donde se encuentra el peligro, puesto que algunos consideran que Dios es impotente para lidiar con el pecado de la humanidad.

Según esta cosmovisión, el ser humano es soberano, no Dios. El rol de Dios queda reducido al de un Padre desamparado que ya hizo todo lo que podía y que ahora solo le queda sentarse a esperar lo mejor. Él permite lo que no puede evitar porque no tiene el poder soberano para ello. Según R. C. Sproul, esta terrible cosmovisión no es simplemente una visión defectuosa del teísmo, sino que más bien es una expresión directa de ateísmo.

 

¿Y eso que tiene que ver con mi vida?

Hay cosas de la voluntad de decreto de Dios que nunca podremos conocer (Deuteronomio 29:29), por ejemplo, por qué hay sufrimiento e injusticia o por qué suceden tragedias. Lo único que sabemos es que Dios tiene un propósito para todo lo que trae a nuestras vidas y al final veremos la culminación de Su gran plan redentor. Anteriormente veíamos que tanto la historia como nuestras vidas personales avanzan hacia el destino que Dios quiere. Esta es una buena noticia porque lo que el corazón de Dios anhela es redimir, sanar y hacer nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21:1–5).

Lo que nos concierne es lo que Dios sí nos ha revelado. ¿Cómo sé cuál es la voluntad de Dios para mi vida? Está descrita explícitamente en la Escritura: «Porque esta es la voluntad de Dios: su santificación» (1 Tesalonicenses 4:3). No hay más vueltas que darle.

Es verdad que lo que quisiéramos saber son cosas más puntuales: con quién quiere Dios que me case, qué carrera debo seguir, en cuál iglesia debo congregarme, etcétera. Tal vez la Biblia no dice exactamente la respuesta, pero sí nos da directrices en las que debemos basarnos para tomar decisiones. Por ejemplo, la Palabra dice que no debemos unirnos en yugo desigual. Eso ya nos da algunos parámetros al momento de elegir pareja. Como principio general, tenemos que buscar a Dios para que nos dé sabiduría (Santiago 1:5), y tomar decisiones considerando honrar a Dios con todo lo que hacemos.

Dios no tiene un plan confuso que debemos descifrar para que nos vaya bien en la vida. Su plan para nuestras vidas incluye altos y bajos para hacernos más como Jesús (Romanos 8:28-29). Recordemos que la voluntad de Dios para Jesús incluía el sufrimiento para un propósito aun más glorioso (Lucas 22:42). Entonces, confiemos en la bondad del Señor al pensar en la voluntad de decreto de Dios y enfoquémonos en cumplir con Su voluntad revelada en Su Palabra, en la obediencia, con el poder del Espíritu Santo, para la gloria de Dios.

 

ESCRITO POR: María del Carmen Atiaga