19 04, 2018

Asesino de relaciones (Parte 2)

2019-11-11T09:33:23-05:0019 abril, 18|

Creo que en nuestra vida más de una vez hemos presenciado escenas de reclamos entre una pareja, entre amigos, entre padres e hijos, etc. Ya sea en la parada de buses, en el estacionamiento, en el supermercado, en la escuela y/o en la oficina. Y casi siempre la causa es la misma, los celos. Es por eso que esta segunda parte de la serie se la dedicamos a ellos.

Este asesino de relaciones opera en el día a día, sin importar el momento ni el lugar. Osos, papelones o focas están a la orden del día. Las peleas casi siempre inician con las mismas frases; entre parejas: ¿Por qué l@ estás mirando?, ¿por qué es@ compañer@ de trabajo te escribe en horas no laborables?, ¿Por qué sonríes mientras lees los mesajes?; entre amigos: ¿por qué no me pediste ayuda a mí?, ¿Por qué le contaste primero a él/ella? ¿por qué salieron sin mí?, ¿por qué te sigues llevando con ella/él si sabes que no me agrada? y con relación a los hermanos, los padres reciben comentarios como: ¡en esta casa cuando se trata de mí, a nadie le importa!, ¿por qué no me guardaron comida? ¡claro como no soy tu hijit@ querid@!, ¡por qué me ordena a mí que lo haga, dígale a su hijit@!. Esta fue una pequeña muestra de los detonantes que llevan a iniciar discusiones y peleas que con facilidad se nos pueden ir de las manos.

Los celos son bastante comunes y a decir verdad todos los hemos experimientado, de hecho algunas veces podrían alagar o resultar graciosos. Pero existen también los desproporcionados o enfermizos, los cuales nadie en su sano juicio puede tolerar por todas las situaciones incómodas que estos acarrean.

A contuación una serie de preguntas que nos podemos formular y así descubrir si estamos dentro de lo aceptable o no:

1) ¿Mis celos son fundamentados o estoy creando situaciones irreales?

2) ¿Los celos me permiten pensar antes de actuar o simplemente soy arrastrad@ por mis emociones sin medir las consecuencias?

3) ¿Cuando siento celos hablo de la situación con el afán de despejar dudas y arreglar la situación o me quedo calla@ aún sabiendo que puedo estallar en cualquier momento?

4) ¿Mis celos me han llevado a faltarme el respeto o a faltarle el respeto a alguien más?

Estas cuatro preguntas sencillas, respondidas con absoluta sinceridad, nos pueden dar luces sobre nuestro comportamiento, si está dentro de lo normal o si estamos militando en las filas del lado oscuro de los celos (los enfermisos). En el caso de haber notado que existe un problema, la mitad del camino está recorrido, el siguiente paso es tomar medidas como trabajar en las inseguridades e incluso buscar ayuda. Si por el contrario somos de las personas que casi nunca sienten celos, y cuando los han sentido tomaron la decisión de conversar al respecto ¡Felicidades!. El diálogo es la mejor herramienta para despejar dudas y solucionar malos entendidos.

No olvidemos evaluar nuestro comportamiento y permanezcamos atentos ante cualquier señal. No nos dejemos dominar por los celos, ni permitamos que destruyan nuestras relaciones.

 

11 04, 2018

Enseñanzas que perduran

2019-11-11T09:33:23-05:0011 abril, 18|

Soy la menor de tres hermanos, mi hermano es mayor que yo con 14 años y mi hermana con 12 años. Como podrán imaginar, de niña era un poco mimada y he de reconocer que mis papás estaban cansados al tener que lidiar con 2 adolescentes en casa, así que fueron más flexibles conmigo que con mis hermanos. De vez en cuando armaba uno que otro berrinche, el cual no duraba mucho porque mi mamá sabía cómo hacer que yo me comportara (para los que creen que gracias a la vara me tranquilizaba la verdad es que no, fueron contadas las veces que recibí una corrección de ese tipo).

Recuedo que cuando tenía unos 5 o 6 años, quería empezar una rabieta, no recuerdo el motivo, pero lo que me dijo mi mamá aquella vez, ha marcado mi vida hasta el día de hoy.

Ella dijo: «Mi deseo y oración fue ser mejor que mis padres y poderles dar a mis hijos más de lo que mis papás me dieron a mí y hoy mi deseo y esperanza es que tú puedas darles más a tus hijos y que seas mejor que yo». Esa frase retumbó en mi cerebrito, y en mi corazón algo pasó, no entendía la magnitud de lo que mi mamá me estaba diciendo, pero sabía que lo que acababa de oír era el corazón de mi mamá hablando al mío, recuerdo que callé y pensé en lo que me acababa de decir.

Hace un par de años le comenté a mi mamá que recordaba aquello que me había dicho, ella se sorprendió mucho, pues nunca pensó que a estas alturas lo recordaría, le dije que aquella frase me había acompañado a lo largo de los años y que cuando sea madre me esforzaré por ser mejor que ella, aunque quizás nunca lo logre, pues había dejado alto el estandar.

Esta frase ha estado presente en mi mente y en mi corazón y me ha animado a dar lo mejor de mí, cuando me desanimaba, recordaba cómo mi mamá con sus acciones validaba aquellas palabras que me había dicho alguna vez.

Este corto episodio en mi vida me ha dejado tres enseñanzas que quiero compartir con ustedes:

– No desestimen a sus hijos pensando que no los entienden, ellos incluso pueden ser más sensibles que ustedes.

– No olviden que las palabras que empleen y su comportamiento frente a ellos marcará el resto de sus vidas. Padres, que su comportamiento no contradiga sus palabras.

– Hablen al corazón de sus hijos sin miedo a la reacción de ellos, la sinceridad con que se expresen dejará huella.

 

Así como mi mamá se dirigió a mí aquella vez y marcó el curso de mi vida a temprana edad, impulsándome a dar lo mejor de mí, ustedes también pueden hacerlo con sus hijos a través de sus consejos y sus acciones, aunque piensen que no los entienen y se frustren al no ver resultados, no dejen de hacerlo, sus hijos necesitan su insistencia.

 

10 04, 2018

Volar Cometas…, una Aventura de Enseñanzas

2018-04-10T08:48:28-05:0010 abril, 18|

Volar cometas…, eso era lo mejor que podíamos hacer cuando éramos niñas, mi hermana menor y yo.  Todo el verano visitábamos una hermosa planicie verde donde el viento soplaba fuerte para elevar esas estructuras frágiles de papel y carrizo. Esfuerzo, constancia, enredos, carreras y risas, eso era parte de la aventura planeada. Pero siendo sincera, no eran las cometas lo que ponía nuestro corazón feliz y nuestras ganas de salir a la misma hora todas las tardes, era compartir con mi padre, aprender de su perseverancia, entrega y disciplina al intentar coronar en los aires aquellas cometas.

 

Cuánto aprendimos mi hermana y yo de esos momentos vividos y que parecen latentes de un ayer cercano. Ahora que la vida nos ha regalado a nosotras la oportunidad de ser madres, repetimos la enseñanza de la perseverancia, la disciplina, el juego y el amor con nuestros hijos. Uno de los mejores transmisores de enseñanza para nuestros hijos, es nuestro propio ejemplo.  Sin duda alguna, el ejemplo vale más que mil palabras y nuestros hijos se fijan en todo; y esos pequeños actos cotidianos que nacen del corazón marcan sus vidas con amor.

El reto como padres es cada momento; enseñarles a nuestros hijos a amar a Dios, a honrarnos, a respetar a los adultos, a ser cariñosos, a extender sus manos con misericordia, a luchar honestamente por sus sueños, a asumir responsabilidad, a ser agradecidos, a no juzgar a los demás, a ser flexibles, a ofrecer perdón… Son muchas las enseñanzas que les podemos transmitir por medio de nuestro modelo de vida.

Nuestra mejor estrategia: mantenernos fieles en la enseñanza que perdura y que está en la Palabra de Dios para que nuestros hijos amen a Jesús. Dios nos permita escuchar de nuestros hijos lo que un día dijo el sabio Salomón:

“Mi padre me enseñó: «Toma en serio mis palabras.    Sigue mis mandatos y vivirás.   Adquiere sabiduría, desarrolla buen juicio.  No te olvides de mis palabras ni te alejes de ellas.   No des la espalda a la sabiduría, pues ella te protegerá; ámala, y ella te guardará”.

 

9 04, 2018

Enseñemos a nuestros hijos a orar

2018-04-09T09:44:08-05:009 abril, 18|

Seguro coincides conmigo que los días “pasan volando”, y justo en este momento de pausa, quiero preguntarte: ¿qué lugar tiene la oración para ti?… sabes que la oración debe ser una prioridad en nuestras vidas, debe ser algo que nunca pase por alto en tu hogar y debemos hacerlo todo el tiempo, pero no significa que debemos ir a un lugar para orar, si no que a lo largo del día podemos dirigir una oración al Señor para pedir por nuestra familia, pedir por fortaleza para cada día, sabiduría para hacer nuestro trabajo y todo lo que tenemos para enfrentar cada día.

Es importante enseñarles a nuestros hijos que la oración es un deleite y que va más allá de un ritual o una costumbre porque mientras oramos, podemos descansar en que Dios está atento a todas las circunstancias de nuestras vidas.

Algo que te va a unir a tus hijos es que ellos te escuchen orar por sus vidas, porque es una gran oportunidad para bendecir sus vidas, sus pensamientos y su futuro. Mientras eso pase, ellos deben saber que oramos cuando las cosas van bien y también cuando hay momentos de dificultad porque Dios en su soberanía, sabe cuándo es el tiempo de que esas oraciones sean contestadas, aunque a veces puede ser un no.

Enseña a tus hijos a ser agradecidos con el Señor, en tus tiempos de oración en lugar de llevar una lista de peticiones, puedes llevar una lista de agradecimientos, de esa manera siembras en el corazón de tus hijos el valor de la gratitud a Dios.

Algo diferente y que conecta el corazón de nuestros hijos con Dios es cantarle, puedes escoger una o dos de sus canciones favoritas para que juntos le canten al Señor.

Y lo más importante es que puedas orar con la biblia, porque pueden memorizar los versículos y las promesas de Dios escritas en Su Palabra, por ejemplo el Salmo 23, luego de un tiempo tus hijos recordarán que el Señor es su Pastor y aunque estén pasando por pruebas o momentos de angustia, pueden confiar porque Dios nos da esperanza y aliento en medio de situaciones difíciles… Enseña la oración como un precioso legado a tus hijos, ellos sabrán que Dios siempre está atento a lo que les pase, es Fiel todo el tiempo.

29 11, 2017

La Rivalidad entre Hermanos

2017-11-29T18:25:09-05:0029 noviembre, 17|

¿Acaso soy yo el guarda de mi hermano? Luego el Señor le dijo a Caín: —¿Dónde está
tu hermano Abel? Caín respondió: —No sé. ¿Acaso es mi deber vigilar a mi hermano?

Génesis 4:9

Es maravillosa la experiencia de ser padres, ver crecer a nuestros hijos, cómo poco a poco van definiendo sus gustos, sus inclinaciones y van desarrollando sus fortalezas y aprenden a compartir la vida con sus hermanos.

Y conforme crecen no solo se vuelven amigos, en ocasiones cómplices de travesuras, y tal cual enseño Jesús; “una casa dividida no prevalece”, verlos unidos es paz al hogar, pero en la práctica, es muy común que los niños desarrollen cierta rivalidad con sus hermanos; ¿Cómo reaccionar como padres? ¿Se puede evitar la rivalidad? La cita bíblica con la que empezamos este artículo encierra mucho el sentir de lo que debería ser una relación de hermanos; cuidarnos mutuamente, protegernos y apoyarnos, y no la tragedia de competir que nos lleva a una rivalidad que destruye la relación.

¿Por qué nace la rivalidad entre hermanos?, Cuando los padres quebrantamos el principio de equidad que debe establecerse en el hogar, y tratamos diferente a los hijos, ellos van a empezar a competir por llenar las expectativas y demostrar que son valiosos, como padres es recomendable ponernos de acuerdo y comprometernos a tratar a los hijos con respeto sin compararlos y aceptarlos tal como son, fundamento del amor.

Es posible que como padres nos identifiquemos más con uno de nuestros hijos e hijas, pero esto no debe ser pretexto para lastimar a los otros chicos, si conocemos el corazón del Padre, y hemos recibido su amor, entonces podemos descubrir que el amor paternal- maternal, es incondicional, el amor maduro ama a pesar de, es fruto del Espíritu que fluye por vivir comprometidos con Dios y nuestras familias.

Si en casa se ha roto el principio de equidad, hay que restaurarlo pidiendo perdón a todos nuestros hijos e hijas, aprender a no compararlos, a desarrollar actividades en familia que una a los hermanos, enseñarles desde pequeños a respetarse, valorarse como un regalo de Dios el uno al otro, ser hermano es tan importante que Jesús nos llama hermanos, que aprendan a orar el uno por el otro, enseñarles a hablar bien entre ellos y tener un código de lealtad para comprometerse a crecer juntos siendo el amigo (a) y compañero (a) de vida con el que pueda contar. Que no exijan tanto a su hermano como deben comportarse, sino que escriban con pocas palabras qué anhelan de sus hermanos y se conviertan en esa clase de hermanos. Expresa con libertad tu amor.

¿Cuál es el perfil de hermano que les gustaría tener con todas las características? Entonces, antes de pensar en ese perfil que deseo de mi hermano (a), pensar y actuar en que para ese perfil se necesita que yo también tenga un perfil que se merezca eso.

10 10, 2017

La Sexualidad parte del Proyecto de Vida de Nuestros Hijos

2017-10-10T18:05:14-05:0010 octubre, 17|

Los adolescentes y jóvenes de esta generación enfrentan una presión impresionante para aceptar una vida sexualmente activa como una moda generalizada, en ocasiones esa presión se vuelve agresiva cuando involucra burlas, faltas de respeto y hasta acoso, si no preparamos a nuestros hijos a vivir esta realidad, será difícil que se mantengan. No basta con enseñarles, hay que entrenarlos, es imposible que vivan dentro de una burbuja, debemos darles herramientas, para que vivan con convicciones y compromisos.
Algunas recomendaciones prácticas:

  • – Primero, hablen con libertad del tema en casa, es decir desde pequeños hay que enseñarles con verdad el nombre de las partes de su cuerpo, las diferencias entre hombre y mujer, el cuidar y proteger sus partes íntimas.
  • – Que en el proyecto de vida de tus hijos se involucre el manejo de su sexualidad, su responsabilidad y compromiso
  • – Habla de los beneficios de vivir en pureza y las promesas de la palabra sobre esta área
  • – Muéstrales las consecuencias de vivir sin límites y llévales a comprometerse para no ceder, ni dar libertades, que no se pongan ni en horarios ni en lugares de riesgo, con otros chicos o chicas aun cuando sean familiares.
  • – Aunque parezca que todo mundo vive teniendo relaciones sexuales, no es verdad, se habla más de lo que se hace, solo para impresionar. Dios tiene un remanente radical
  • – Explícales la hermosura de experimentar juntos el “sello”, del pacto matrimonial: la primera relación sexual en la noche de bodas, ¡vale la pena esperar!
  • – Guardarse significa decir si a la pureza y no a todo sexo fuera del matrimonio incluyendo la pornografía.
  • – Entrénalos a dar respuestas convincentes, el no salva vidas.
  • – Forja la autoestima de tus hijos desde el vientre y durante toda su vida a tu lado, ya que una autoestima sana les da valor de mantener sus valores y convicciones.
  • – Tu autoridad moral depende de que vivas con compromiso verdadero
  • – Tu cercanía emocional te permitirá ser su mayor influencia y será fácil que amen lo que tu amas, (tus valores de vida).
  • – Su vida y propósito no son negociables, enséñales a vivir como jóvenes responsables con metas claras en su vida.
  • – Por último, no olvides una vida de oración unido a tu cónyuge por y con tus hijos. Dios es fiel.

“No tengamos pena de hablar de lo que Dios no tuvo pena en crear”

26 09, 2017

Mientras Nuestros Jóvenes Ingresan a la Universidad

2017-09-26T17:59:09-05:0026 septiembre, 17|

La generación actual está experimentando cambios drásticos que en nuestra época no vivimos, para nosotros al terminar el colegio era fácil planificar el futuro, continuábamos con una carrera técnica o la Universidad, incluso con profesiones que eran muy comunes: la docencia, abogacía, medicina, veterinaria o carreras administrativas. Pero en la actualidad los cambios radicales de los últimos años ha golpeado fuertemente a nuestros jóvenes, hacen los exámenes de ingreso a las universidades y por diferentes razones, no ingresan.

¿Cómo enfrentar este cambio de planes forzado?, ¿Cómo motivarlos a seguir adelante?

Cuando nuestro 2do hijo termino el Colegio, tuvo que presentar el examen de admisión a la Universidad, era obligatorio, fue tanta la presión que sintió, que incluso sugirió poder estudiar en otro país, recuerdo que las palabras que le dijimos fueron: “Que a Dios estos cambios no lo sorprenden, que él conoce sus destrezas y capacidades y confía en que lo lograría, que debía descansar en lo que había sembrado en los últimos años de Colegio.

Mi esposo y yo habíamos planeado la opción “ b”, por si no ingresaba a la Universidad y aun así pensábamos que Dios dirigiera nuestras decisiones, que en todo, si hemos cumplido nuestras
responsabilidades, Dios tiene un propósito.

Si nuestros jóvenes han sembrado y no ingresan en su primer intento, debemos darles opciones; quizás pueden trabajar en alguna área que los prepare para la carrera que han elegido, combinarlo con idiomas, arte y si han sentido en su corazón el llamado a servir a Dios, prepararse en alguna escuela bíblica, entrenar su carácter, involucrarlos en actividades misioneras, sin perder de vista su proyecto de vida.

Simplemente hacer ajustes, reconocer que todo ayuda a bien a los que amamos a Jesucristo”. Creo que la mayoría de jóvenes deben ser afianzados en su fe a través del estudio de la palabra y el servicio, sabiendo que si uno de nuestros hijos ha sembrado, Dios guía sus pasos. He visto muchos jóvenes que antes de ingresar a la Universidad deciden un año en otras culturas para aprender de la palabra y experimentar en el campo las misiones y ahí Dios conquista su corazón, afianza su llamado, su misión de vida y ellos definen su vocación con seguridad, cada joven es diferente, como padres seamos flexibles a lo que Dios dirige para nuestros hijos, en nuestro caso personal con cada hijo ha sido diferente dependiendo su llamado de vida, y con la guianza de Dios nuestros jóvenes pueden ser direccionados.

Lo que estoy segura que es un gran error es permitir que nuestros jóvenes tomen un “año Sabático”, sin ninguna responsabilidad, argumentando que están cansados, ¡noooo!
Recuerdas el dicho de nuestros abuelitos: “La pereza es la madre de todos los vicios”, pues es cierto, la Biblia dice que la “gloria del joven es su fuerza”, no es posible entonces dejar a un joven tan libre o suelto, sin brújula, es decir perdido.

Nuestros hijos son el motor para su generación que crezcan, pero con propósito, con un proyecto de vida, bendecido por una vida de oración de padres comprometidos.
Todo tiene un propósito para ser entrenados si obedecemos a Dios, deja que tus jóvenes brillen y anímalos a vivir comprometidos con Dios y su generación.

Ciertamente David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios,

murió, fue sepultado con sus antepasados, y su cuerpo sufrió la corrupción.

Hechos 13: 36 NVI

7 09, 2017

Galería de la Fe – María Jones

2019-09-09T00:13:20-05:007 septiembre, 17|

Hoy aquí en la Galería de la Fe, nos emociona tanto encontrarnos con el retrato de una niña, sí, una niña cuyo afán por tener una Biblia motivó a que se fundara en Londres hace más de 200 años la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera. Gracias a ese esfuerzo, hoy en tu país puedes tener una Biblia.

Hacia finales del año 1700, escondida entre las montañas de Gales, Gran Bretaña, había una pequeña cabaña en la que vivía la niña María Jones. Los padres de María eran gente trabajadora. Su papá tejía hermosas telas para vender en el mercado. Su mamá se ocupaba de los quehaceres del hogar. Los domingos María y sus padres iban a la iglesia.

A María le gustaba cantar los himnos; pero cuando el pastor predicaba era difícil para ella comprender los mensajes. Cuando escuchaba al pastor leer la Biblia, deseaba saber más de la palabra de Dios. Entonces nació en su corazón el deseo de tener una Biblia propia.

En aquel tiempo las Biblias eran muy escasas, y algunas iglesias tenían un solo ejemplar encadenado al púlpito. En el hogar de María no había Biblia, y aunque la hubieran tenido, ella no sabía leer.

Pero cuando se abrió una escuela cerca de su casa, su papá le dio permiso para que ella asistiera. El buen maestro John Ellis les enseñó a los niños a leer y a escribir. Cuando aprendió a leer, María caminaba todos los sábados más de tres kilómetros hasta la casa de la señora Evans, la esposa de un campesino rico que poseía una Biblia, para leerla. Pero más que nada, María quería tener una Biblia propia.

María comenzó a trabajar para juntar el dinero necesario para comprar su Biblia. Ayudaba a los vecinos con la limpieza y el cuidado de los niños, apacentaba vacas, vendía los huevos de dos gallinas que le había dado su mamá, cargaba agua del pozo, remendaba ropa. María hacía cualquier cosa para ganar unos centavitos.

Después de seis largos años de trabajar y ahorrar, María tuvo lo suficiente para comprar una Biblia, que en esa época era muy costosa.

María fue un instrumento de Dios para que muchas personas, en distintos países del mundo, puedan tener la Biblia en su propio idioma. Tú también puedes ser un instrumento en las manos de Dios. Pídele con corazón sincero: “Hazme un instrumento”. Grato momento en la Galería de la Fe junto a María Jones.

Fuente: Mujercristianaylatina.wordpress.com

25 08, 2017

HONRAR A PADRE Y MADRE

2019-07-07T04:53:32-05:0025 agosto, 17|

Aclaremos un poco la definición de Honrar a Padre y Madre.

Honra: “Respetar, Enaltecer las virtudes, velar y/o premiar los méritos de alguien aportando honor”.

En la biblia, El Señor nos menciona en Efesios 6:1-3

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;

para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”.

Mi deber y responsabilidad delante de Dios es honrar sin negociar, actitudes (sea que ellos se comporten bien o mal) o tiempos (niñez o adultez), honra es honra y eso le agrada a Dios.

Yo honro a mis padres cuando obedezco, sobre todo mientras viva bajo su techo y su sostén, mi deber es atenerme a sus reglas, a sus condiciones (siempre y cuando estas no atenten contra mi integridad personal). Yo honro con mis bienes, mucho más si soy un adulto responsable que genero ingresos, velo por ellos, colaboro y en muchos casos hasta me encargo de sus gastos (sobre todo en la vejez).

Honro al no olvidarme de sus necesidades tanto físicas como emocionales, honro al no despreciarlos ni a ellos ni a su sabiduría (producto de su experiencia). Los honro al cumplir mis ciclos de vida en orden (estudios – profesión- trabajo- matrimonio y familia) no al revés!

Los honro cuando la gente puede hablarles bien de mí y no quejarse por mi mal testimonio o comportamiento. Los honro al vivir enrumbados a los principios que me han enseñado, los honro callando cuando quiero responder mal, los honro ayudando en casa, los honro cumpliendo con mis obligaciones y haciéndolo con buena actitud, los honro orando por ellos en lugar de criticarlos. Los honro al amarlos incondicionalmente.

Fácil? Para nada! Pero necesario….

Ahora.

El que yo honre a mis padres NADA tiene que ver con que yo cumpla sus caprichos, sus sueños frustrados o su voluntad sin chistar. No confundamos un amor incondicional con sumisión extrema.

Mis padres saben que yo daría mi vida por ellos, (aunque Cristo ya la entregó un día- murió y resucitó); sin embargo yo no vivo a través de sus ojos, porque soy un ser autónomo, digno y libre de tomar mis propias decisiones.

La manipulación NO ES AMOR!

Tengo la capacidad y responsabilidad de cumplir mis metas, mis sueños y de tomar mis propias decisiones de vida; con esto me estoy refiriendo (cuando soy adolescente) a elegir mi forma de vestir, mi estilo de música, mi comida favorita, etc. Cuando adulto puedo elegir qué carrera estudiar, donde trabajar, Yo Y NADIE MÁS QUE YO elijo a mi pareja (con la guía del Señor) y sí señores, yo decido con quien casarme….yo elijo mi casa, mi carro, mis compras, mis viajes, mis amigos.

La guía de nuestros padres es maravillosa, sus consejos son invaluables, y el discernimiento que Dios ha puesto en sus corazones es real! Sin embargo no podemos mutar nuestro propio discernimiento, ni nuestras convicciones, ni hacer caso omiso a lo que Dios nos diga a nosotros o hacia a donde él nos guíe, so pretexto de distorsionar el “honrar”.

Padres, gracias por tanto, los amamos y bendecimos, y que Dios nos de vida para aportar bienestar a las suyas!

Hijos, busquemos al Señor, él jamás se equivoca y en su infinita misericordia nos enseñará el cómo, dónde y cuándo…

 

 

ESCRITO POR: Karol Denysse

2 07, 2017

Relaciones Familiares Sanas

2019-09-09T00:13:35-05:002 julio, 17|

Desde el principio fuimos diseñados para vivir en comunidad. Dios, al crear a Adán notó que era inútil que estuviese solo; no podría servir a su Creador, sin una compañera que le ayude. Entonces Dios creó a Eva y fue así que se estableció la primera familia.

No debería sorprendernos entonces, ver que Dios usa imágenes familiares para ilustrar nuestra relación con Él. Somos adoptados en su familia (Ef.1: 5), y ahora somos Sus hijos e hijas (Gálatas 4: 5). Nuestra comprensión más íntima de Dios como Padre, y la iglesia como Su cuerpo, es experimentada primero en la familia. Jesús usó muchos escenarios familiares para enseñarnos sobre la vida en Su Reino.

Cualquiera que sea nuestro rol; de padres o hijos, el mayor desafío es crear un ambiente en nuestros hogares que se parezca a un pequeño paraíso en la tierra. Sin nuestra humilde dependencia del Espíritu Santo, sería imposible reflejar el amor, la compasión y la justicia de Dios. Afortunadamente no estamos solos. Efesios, capítulo 6 nos da claridad sobre la naturaleza de las relaciones familiares para maridos, esposas e hijos.  Pero a menudo olvidamos que este pasaje está precedido por el capítulo 5:18 que dice: «Llénense del Espíritu». Aunque hay muchas perspectivas sobre lo que significa «llenarse» o “ser llenos”, la proximidad de los capítulos 5 y 6 nos ayuda a entender que una parte significativa de esa llenura se expresa en las relaciones familiares sanas.

Tal vez la mejor imagen de la intimidad familiar y la interdependencia se encuentra en Jeremías 32:38 que dice: «Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.» Como una familia. Juntos. ¡Ser una familia con Dios!