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21 11, 2021

La historia de David es excepcional por la Gracia de Dios

2021-11-21T09:10:14-05:0021 noviembre, 21|

¿Recuerda la historia de David y Goliat y de cómo el jovencito David superó probabilidades insuperables para derrotar al experimentado guerrero Goliat?

Las victorias de los más débiles fomentan la esperanza. Si David pudo hacerlo, yo también. Nuestra cultura se ha aprovechado de esto y ha creado toda una industria basada en la actitud de “si puedes soñarlo, puedes hacerlo” o «Puedes hacer cualquier cosa que te propongas». Qué idea tan positiva y motivadora. ¡Y a veces funciona! A veces es verdad.

Sin embargo, a menudo olvidamos que la historia de David y Goliat no es excepcional debido al resultado. Es excepcional por la gracia de Dios. No me malinterprete: la victoria sobre el gigante es un detalle impresionante en el currículum de David, pero el éxito de David no fue producto de una mentalidad o actitud de «yo puedo hacer esto». Fue porque David reconoció su dependencia en Dios. Fue porque Dios es misericordioso.

Si Dios es Dios (y lo es), entonces no solo los logros en la vida, especialmente los del tipo David contra Goliat, provienen de Su mano, sino también las limitaciones que parecen obstaculizar nuestros sueños.

Las Escrituras están llenas de historias de personas piadosas a las que se les impusieron limitaciones, todo para los propósitos y la gloria de Dios. Considere al hombre ciego de nacimiento. Sus compañeros asumieron que se debía al pecado. Jesús dijo que era para que la gloria de Dios fuera revelada (Juan 9). Haríamos bien en escuchar el consejo de Salomón:

Disfruta de la prosperidad mientras puedas, pero cuando lleguen los tiempos difíciles, reconoce que ambas cosas provienen de Dios. Recuerda que nada es seguro en esta vida (Eclesiastés 7: 14-15 NTV)

Los eventos en nuestras vidas no dependen de nuestra capacidad para soñar, actuar o prepararnos. Dependemos de la gracia de Dios. A diferencia de las expectativas de la cultura que nos rodea, Él no mide el «éxito» por los resultados del logro, la victoria y los aumentos cuantitativos. Él mira nuestros corazones y valora la transformación en carácter, humildad, gratitud y alegría. Dios no necesita más «victorias» como validación del éxito. Solo desea fidelidad, dependencia y lealtad.

Ésta es la esencia de la vida en el Reino de Dios. Como portadores de su imagen, nuestra mayor responsabilidad es representar al Rey en Su Reino y administrar los recursos del Creador en Su creación. En otras palabras, ser fiel. Los resultados no dependen de nuestros esfuerzos o sueños, son reflejos de sus propósitos y de Su gracia.

 

 

 

 

 

29 08, 2018

El funeral de tus sueños

2019-07-07T04:53:24-05:0029 agosto, 18|

“Nunca vas a poder cruzar el océano hasta que tengas el coraje de dejar de ver la costa.” (Cristobal Colón)

Bienvenido al funeral de tus sueños. Aquí se velan tus aspiraciones más altas: aquel amor imposible, aquel puesto de trabajo, aquella empresa o aquella casa que soñaste. Pensabas que estabas muy cerca de alcanzarlo, pero siempre ocurría algo al final que te alejaba de tus sueños. Como aquel gol que te anotan al minuto final y te deja fuera del campeonato.

Hoy estás sembrando lágrimas que surgen desde tus frustraciones más intensas. Es común escuchar historias de personas que no lograron alcanzar sus sueños y piensan que alguien conspira siempre en su contra. Pues no es normal fracasar tanto.

Al igual que tú hubo una persona que acudió al funeral de su sueño más grande, para ser exacto lo hizo cinco veces, pues en cinco ocasiones intentó crear una empresa de automóviles, pero se fue a la quiebra en todos sus intentos, te estoy hablando de Henry Ford quien después de velar sus empresas fracasadas se lanzó por la sexta y ahora todos conocemos su apellido plasmado en la carrocería de algunos autos de la ciudad.

Hay veces que preferimos quedarnos en vela, buscando las razones por las cuales no logramos conseguir nuestros sueños. Abrazamos el ataúd donde yacen los restos de nuestros fracasos, pero no entendemos que tal vez es momento de zarpar en busca de nuevos horizontes, nuevas ideas, nuevas perspectivas.

Tal vez hace falta que alguien te sacuda y te diga: ¡Vuelve a empezar! Como decía Clive Staples Lewis (escritor de Las Crónicas de Narnia). “Nunca se es demasiado viejo para establecer un nuevo objetivo, o para soñar un nuevo sueño”.

Llora intensamente, pero luego sacúdete y levántate. Es hora de vivir como un hijo del Rey, créele al inspirador de naciones, Él no solo quiere que cumplas los anhelos de tu corazón sino que te levantes después de cada fracaso. Muchas veces solo es cuestión de persistencia. Tal vez es hora de moverte de esa orilla en la que estás parado y volver a empezar.

¿De cero? Por su puesto, las mejores ideas han nacido desde ahí. Es cuestión de reinventar tus ideas y qué mejor si lo haces de la mano del Constructor de sueños, aquel que un viernes por la tarde estaba muriendo y tres días después resucitó.

¡Así que sal de ese funeral y vuelve a empezar! pues pensándolo bien y después de todo los que siembran con lágrimas pronto cosecharán con gozo.

16 08, 2018

Frustración en la vida

2019-07-07T04:53:24-05:0016 agosto, 18|

Para mantener esos deseos y fuerza para seguir caminando por la vida, tener metas es lo principal. Metas y sueños en diferentes áreas de la vida, como lo son: en lo académico, en lo profesional, en lo familiar, en lo sentimental, en lo espiritual; y cualquier otro ámbito.

De todas esas metas, ¿cuántas hemos podido conquistar? Posiblemente tenemos muchos sueños y metas, pero solo logramos conseguir una o dos. ¿Será malo cumplir tan poco de lo que nos hemos planeado? Lamentarnos de esas metas y sueños no cumplidos o que tardan en cumplirse, nos provocan sentimientos de frustración.

La frustración nos causa amargura y nos impide disfrutar plenamente de las metas y sueños que sí hemos cumplido, haciéndonos centrar en lo que no tenemos, e incluso en ocasiones, nos quita las fuerzas de seguir soñando o de alcanzar las otras.

En cada etapa de nuestra vida, hemos ido alcanzando metas solo que pasan desapercibidas al no darles la importancia que se merecen. Cosas como terminar la escuela primaria. Cuando éramos niños, esa era nuestra principal meta. Ya de adultos, no lo valoramos y quizás ni lo recordamos.

Otro motivo para sentir frustración, está en comparar nuestras vidas con la de los demás. Que si tienen mejores propiedades que nosotros, vidas sentimentales y familiares más estables, y cualquier otra cosa que puedas comparar. Inmediatamente creemos que ellos no tienen carencias o metas sin alcanzar, así que nos frustramos pero lo cierto es que no es así.

Quizás imaginas que personalidades del espectáculo, quienes ganando mucho dinero y siendo muy atractivas; tienen la vida ideal. Curiosamente muchos viven en depresión. A lo mejor porque se han dado cuenta que eso por lo que muchos se desviven, es algo pasajero.

Como decía el Rey Salomón: «Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.»

Y como cierra el libro de Eclesiastés: «El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.»

18 05, 2018

“Vale la pena” el nuevo sencillo del ecuatoriano Cristhian Hidall

2018-05-18T09:06:51-05:0018 mayo, 18|

“Es sabio esperar en Dios para conocer los propósitos que Él tiene para nuestras vidas”. Con esta declaración el ecuatoriano Cristhian Hidall nos presenta su nuevo sencillo: “Vale la Pena”.

Cristhian, atravesaba por una etapa de pruebas más nunca perdió la fe y continuo adelante con sus sueños. Hoy en día él ve plasmadas las promesas de Dios para su vida.

“Vale la Pena” cuenta con sonidos de instrumentos de cuerda y piano clásico interpretado por el maestro Jorge Maridueña.

27 04, 2018

Sueños inalcanzables

2019-07-07T04:53:26-05:0027 abril, 18|

Siempre quise ser actriz de las que veía en Disney, Warner Brothers, Sony y Marvel. Desde pequeña mi sueño era cambiar de profesiones e interpretar múltiples personajes en diferentes aventuras con desafíos y resoluciones impactantes. Protagonizar una película que inspire perseverancia, rudeza, acción y a la vez tenga una enseñanza inundada de valores positivos que motiven al bien.

Pero los comentarios: “muy pocos lo logran”, “uyyyy siga soñando… ojala Diosito la escuche”, “¿Y de qué vas a vivir?”, la situación geográfica y migratoria “El presupuesto de películas no alcanza para una película Hollybudence”… y la lista no para.

Lento pero seguro, el sueño se volvió vergüenza, así que pensé “Mejor ni lo menciono, ¿para qué? Es un anhelo imposible.”

A los 18, viviendo independiente de mi familia, cumpliendo una meta, en una sociedad laica, ajena a mí, en la deslumbrantemente Paris, me encontré sola y lista para buscar a Dios.  En mi primera semana, tome el tren hasta el otro lado de la ciudad a la única iglesia bilingüe que conocía, Hillsong. En ese transcurso hubo dos alertas de bomba, trancones y desesperación colectiva, pero llegué a la canción de despedida en la que se decía “Corriendo a tus brazos”. En ese momento le entregué todos mis sueños a Dios.

Eso me enseñó a dar pasos de fe, a darme cuenta de todas las mentiras que me retuvieron, a formar un plan para alcanzar metas que me llevarían a diseñar ese futuro que deseaba y a sorprenderme con lo que Él me puede dar y que yo sola no puedía lograr.

Aquí tienen la canción en español: https://www.youtube.com/watch?v=TTErwTL3M64&list=PLlgExFqwqnBnIfu8-lnJTufdnqS8brzdy&index=177

Y así empezó la aventura de cambio de escenarios y profesiones. Hoy uno de mis títulos conseguidos en los Estados Unidos es de actriz y también incursioné como Productora, Empresaria y Misionera.  Dios es un Dios de procesos.

Si Él puso un sueño ferviente en tí, te sorprenderá en el camino de cómo llegar allí. Nunca pensé que describiría mi vida así, no era mi plan, pero Dios orquestó mi actuación desde obras en teatros emblemáticos de Paris, Shows de TV en NY, compartiendo cámara con una de mis actrices favoritas de la adolescencia Hillary Duff, Obras estilo Broadway basadas en el “Rey león”, pero acerca de “La creación”, hasta obras misioneras preparadas para miles de niños víctimas de la orfandad en África, Asia y en mi país.

La aventura no termina con Dios, su visión y sueños pueden ser diferentes a lo que imaginaste, pero nunca dejará de sorprenderte si le pides que Él trace el camino y no tú.

 

31 07, 2017

Los sueños de una mamá

2017-07-31T11:12:09-05:0031 julio, 17|

  1. Reconoce los logros de tus hijos: Un “lo hiciste bien”, “eres un campeón” “eres una estrella”, son un combustible impresionante para motivar sus logros. Reconoce la valentía de estos pequeños héroes en cada gesto que hacen.
  2. Decir “te amo” y darles un fuerte abrazo, les recarga de fuerza y energía para seguir firmes en sus actividades.
  3. Recuérdales que alcanzar una meta requiere sacrificio y entrega, el éxito no se consigue de un momento a otro. Utiliza ejemplos que ellos vean en su cotidianidad, uno de ellos podría ser el proceso de una planta al crecer.
  4. ¡Aprender es contagioso! Cuando ellos te encuentran leyendo, viendo programas educativos, también se animarán a hacerlo y será una actividad para disfrutar juntos. Cuando salgas de casa, conversa sobre el lugar que están visitando, la comida típica y por supuesto un tiempo para la diversión.
  5. Acompáñalos en sus tareas. Hay cosas que les cuesta trabajo aprender. Cuando muestras paciencia, los harás sentir seguros para seguir intentando.
  6. Celebra los pequeños éxitos de tus hijos porque eso les anima y llena su corazón de orgullo por lo que están logrando.
  7. Enséñales a decir gracias. Es importante que juntos agradezcan a Dios el permitirles dar un paso hacia la meta. Cuando reconocen la ayuda de Dios, también podrán reconocer la ayuda de otros para alcanzar un objetivo. Es indispensable que crezcan lejos de sentimientos egoístas hacia sus amigos reconociendo el trabajo en equipo.
  8. No es lo mismo perfección que excelencia. La perfección complica nuestras vidas y puede frustrarnos. Enseña a tu hijo a dar lo mejor de sí mismo, eso es excelencia. Hacer las cosas con excelencia nos desafía a hacer lo mejor, a entregar el mejor esfuerzo.
  9. Bríndales apoyo en sus anhelos. Esto produce sentimientos de seguridad, independencia y autoestima.

Recuerda tomar fotos porque los niños son curiosos por naturaleza. Enseña que lo que hagamos, debemos hacerlo con pasión, esto quiere decir, siempre hacerlo con la mejor actitud.

Dejemos huellas en sus corazones de lo hermoso de nuestra familia.

9 05, 2017

SOÑANDO SIN PISO

2019-09-09T00:16:00-05:009 mayo, 17|

El concierto de uno de mis cantantes favoritos lo han anunciado ya tres veces, de las cuales dos han sido falsos y este último todavía no está confirmado. Y cada vez que lo comparto con uno de mis amigos me dice: “ojalá sea cierto, porque no han publicado nada en su página oficial” Y yo termino con las ilusiones en el suelo.

Cuántas veces nos ha pasado esto con nuestra vida en general. Te emocionas por cosas que anhelas tanto pero tu lógica no funciona en orden. Anhelas tanto casarte y planeas la boda más hermosa del mundo y aún no tienes novio y tampoco presupuesto.

Con esto no digo que soñar es algo malo, más bien te invito a que siempre tengas sueños por cumplir, pero que cuando lo hagas tengas los pies en la tierra. Y puedes decir, pero es solo un sueño, no pasa nada… lo doloroso que cuando pasen los años te darás cuenta que hay cosas que no son tan fáciles de hacer como lo pensabas.

Una de las consecuencias de esto será que te sientas frustrado y que afecte de muchas maneras tu autoestima, tu estado de ánimo y llegues a un punto de dolor en el cual tendrás la tendencia a pensar que tu capacidad no es suficiente.

Dios nos dice en su palabra que él conoce los anhelos de tu corazón, hasta los sueños más profundos; pero también dice que cada día tiene su propio afán. Te animamos a que siempre te fijes metas pero no te afanes por cumplirlas. Y una última cosa, Dios dice que sus planes son mucho más grandes que los que nosotros tenemos, aunque cueste, no dudemos de lo que Dios tiene para nosotros aunque es diferente a lo que imaginamos.

 

ESCRITO POR: Jaela Espinel

31 03, 2017

Cuando los sueños se derrumban

2019-09-09T00:13:53-05:0031 marzo, 17|

Aprendamos a vivir a la luz de la eternidad

 Todo estaba listo.  El vestido blanco, el pastel con flores, las invitaciones, la iglesia apartada para el 18 de noviembre.  ¡Faltaban tres semanas para la boda!  Tres semanas para cumplir mi mayor sueño… Él era mi compañero en el Seminario, futuro pastor, inteligente, piadoso, con todas las cualidades de mi lista.  No podía estar más feliz, contaba los días para empezar mi vida y ministerio con él, pero, de repente, todo se derrumbó cuando él rompió el compromiso.  De un momento para otro, todos mis sueños se deshicieron como un castillo de naipes.  En el piso, con el corazón hecho pedazos, levanté los ojos al cielo y exclamé: “¡Dios, ¿no se supone que tú debías darme el anhelo de mi corazón?  ¡Yo oré por esto y sentí tu aprobación!  ¡Me abriste todas las puertas!  ¿Por qué me quitas ahora mi sueño?  Si así eres Tú, yo no quiero servir a un Dios así”.

Francis Thompson dice que Dios es el “Sabueso del Cielo”, que sale en nuestra búsqueda cuando estamos perdidos y no descansa hasta que nos encuentra y nos trae de regreso.  Estoy agradecida porque el Sabueso del Cielo no me dejó quedarme en mi rebeldía por mucho tiempo.  Él me trajo de vuelta.  “Señor, me han dicho que no pregunte por qué, sino para qué.  Entonces, ¿para qué, Señor?”  En mi corazón sentía el suave murmullo del Espíritu Santo que me decía: “Hijita, no preguntes.  Solo confía”.  Y decidí confiar.

Sabía que Dios tenía algo mejor para mí, pero no me imaginaba cuáles eran Sus planes.  Efesios 3:20 dice que Él es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos y, en mi mente, eso significaba que pronto vendría un varón más guapo que José, más fuerte que Sansón, más inteligente que Pablo y dispuesto a compartir el ministerio conmigo como Pedro.  ¡Ese era mi sueño!  Pero no llegaba, no llegaba y no llegó.  De hecho, cometí errores terribles (que Dios usó para Su gloria) por creer que tal o cual susodicho sería el príncipe elegido.

Empecé a luchar con Dios nuevamente.  “Padre, supongo que, si no me quitas este deseo, es porque me vas a permitir cumplir mi sueño.  Tú no me dejarías tener este anhelo si Tu voluntad no es darme un esposo, ¿no es así?”  Dios contestó mi pregunta cuando me encontré con unas palabras de Elisabeth Elliot que rompieron mi corazón (pero de una buena manera).  Ella decía que lo más probable era que Dios no quitaría el anhelo de casarse, y puso como referencia Deuteronomio 8:2-3: “Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no Sus mandamientos.  Él te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que tú no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del Señor”.  Luego mencionaba cómo, al perder a dos esposos, descubrió que Dios quería que ella le glorificara como mujer soltera.

[1]

Dios me hizo entender que, sí, Él tenía lo mejor para mí, pero lo mejor era ÉL MISMO.  Pablo dice en Filipenses 38-9a: “Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por Él lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él…”  Los seres humanos tenemos una visión muy limitada y un corazón que se inclina hacia el hedonismo.  El hedonismo es una teoría que establece el placer como fin y fundamento de la vida, pero ahí nos quedamos, en esta vida.  Sin embargo, el escritor y consejero Paul David Tripp dice que, si deseamos caminar en la dirección correcta, debemos saber cuál es nuestro destino final.  Los detalles de la vida tienen sentido cuando los vemos a la luz de la eternidad, y la eternidad nos enseña lo que es realmente importante en la vida.[2]  ¡Esta vida no es nuestro destino final!  Ahora está de moda decirnos entre cristianos que “lo mejor está por venir”.  Y eso es cierto, si pensamos en la esperanza de vida eterna que tenemos en Cristo.  Como dice John MacArthur, esta es nuestra mejor vida, solo si vamos al infierno.[3]

Entonces, ¿Dios es una deidad malvada que nunca me dará lo que mi corazón anhela?  Como diría el apóstol Pablo, ¡de ninguna manera!  Mencioné arriba el hedonismo y, para ello, el predicador John Piper propone un “hedonismo cristiano” y dice que Dios es más glorificado en nosotros mientras más satisfechos estamos en Él.  Sí, él nos propone que encontremos placer en Dios.  ¿Acaso no es lo que dice el Salmo 34:8?  “Prueben y vean que el Señor es bueno.  ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en Él se refugia!”  Este es mi versículo favorito y, de hecho, el término “prueben” se refiere al sentido del gusto, del paladar.  El Salmo 37:4 dice: “Pon tu delicia en el Señor, y Él te dará las peticiones de tu corazón”.  El enfoque del versículo no está en las peticiones de nuestro corazón, sino en deleitarnos en Él.  Mientras nos deleitamos en el Señor, Él va cambiando nuestros sueños y anhelos para alinearlos con Su voluntad para nuestras vidas, ¡y Él se glorifica al hacer realidad nuestros sueños, los sueños que Él pone en nuestro corazón!

Todas las referencias bíblicas son tomadas de la Biblia de las Américas.

Nombre: María del Carmen Atiaga

Correo: [email protected]

 [1] Elisabeth Elliot en Vida en Familia Hoy, programa “En busca del amor”.

[2] Paul David Tripp y Timothy S. Lane, How People Change (New Growth Press, Greensboro, 2008): 37-38.

[3] John MacArthur, “Your Best Life: Now or Later?”, Grace To You Resources.

MDC/ag

24 05, 2016

Anhelos del corazón

2019-07-07T04:56:34-05:0024 mayo, 16|

Ayer conversaba con mi hermano acerca de que necesitamos este año comprar el terreno para construir cada uno una casa propia, y las limitaciones que teníamos, que debíamos hacer, y nos apasionamos mucho con el tema y es algo que he tenido en mi corazón por años, una casa propia, con patio, un gran patio, donde colocar columpios y tener perros, con mis hermanos como vecinos, y envejecer en esa casa, ver a mis hijos crecer junto con sus primos, pero ¿eso es lo más importante?, eso es lo que ocupa la mayor parte de mi oración, y es un buen sueño, pero ¿eso es lo más importante?

Hermanos,  ciertamente el anhelo de mi corazón,  y mi oración a Dios es por la salvación de Israel. (Rom 10:1)

¿Cuál es el anhelo de mi corazón?

A veces uno se alinea con el sueño de Dios, con lo que apasiona a Dios, con Su Necesidad, lo que angustia el Corazón de Dios, y a veces uno camina por los sueños que el mundo pone ante nosotros, a veces, también, uno camina sin sueños, por inercia, porque recuerda los sueños que tuvo, pero ya no los tiene más, solo sigue caminando…

He leído muchos testimonios y he escuchado de gente apasionada por la salvación un pueblo específico, de una ciudad específica, al punto que clamaron, que lo entregaron todo, que dedicaron sus años, que cada día lloraron y gimieron delante de Dios hasta que Dios les concedió lo que pidieron y se supone que todo cristiano debería sentir lo mismo, pero la verdad es que vivimos más preocupados de nuestras metas y necesidades que de la salvación de otros.

Deléitate así mismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón. (Sal 37:4)

Esta es una promesa real, pero ¿Cuáles son las peticiones de mi corazón?, no solo porque se supone que es lo que debo anhelar, no solo porque es lo que todo cristiano debe hacer, sino porque en mi corazón hay ese anhelo, la salvación del alma de los que me rodean.

La única manera de anhelar la salvación de otros es si Dios pone ese anhelo en nuestro corazón, y para que eso suceda debemos pedirlo, y no sucederá de manera automática, es un proceso que puede tomar poco o mucho tiempo, Dios tratará con cada uno de nosotros mostrándonos y convenciéndonos de:

  1. La situación actual de cada alma
  2. El destino doloroso, eterno y terrible al que ellos se dirigen
  3. Que nosotros somos la única esperanza de conocer la salvación

¿Cuál es mi oración?

Ese es el reflejo de los anhelos del corazón, allí veo cuales son las cosas que ocupan mi corazón, pero no solo las palabras sino también la pasión, la actitud, no es lo mismo decir las palabras que decirlas con el corazón quebrado y adolorido, y al mirar mi propia oración en lo secreto, veo cuánta falta de amor y pasión hay en mí.

Que si en mi corazón no hay pasión nuestra oración sea: ¡pon en mí esa pasión por salvación!

24 09, 2015

Sueños incumplidos

2019-07-07T04:53:55-05:0024 septiembre, 15|

¿Qué fue lo primero que dijiste que querías ser cuando crecieras?

Doctor. Maestro. Policía. Madre. Presidente de tu país.

Y cuando nos hacemos mayores, nuestros sueños cambian de lo que queremos ser a quienes queremos ser. Soñadores nacidos naturales. Pero algunos de nosotros somos más realistas y enterramos nuestros sueños bajo la realidad de la inseguridad, la duda y el miedo. Sin embargo, en la realidad y en el fondo, todavía tenemos sueños y deseos ocultos en nuestros corazones.

Pero ¿qué hacemos cuando esos sueños no se hacen realidad? Cuando no obtienes el chico/chica que querías? ¿Cuando no consigues el trabajo que deseas? O cuando la vida no es todo lo que has soñado.

Y ¿qué de los sueños que todavía están esperando, pero que está tomando una eternidad? ¿Qué pasa si has estado trabajando en algo durante años, y tus esfuerzos parecen en vano porque no obtienes lo que esperas? Este anhelo es doloroso. La espera es insoportable, pero el deseo no va a desaparecer.

Primero, todos podemos relacionarnos aquí. Todos tenemos dudas, inseguridades, y preocupaciones. Nuestros sueños son un riesgo. Y estamos arriesgando nuestro tiempo, energía, la reputación, etc. Segundo, todos hemos tenido una temporada de espera. Sabemos que el dolor insoportable. Y sabemos lo que se siente al ser defraudado. Pero no te compares con los demás. Todo el mundo está en una temporada diferente de la vida.

Tómate tiempo para trabajar en ti mismo. Sigue soñando. Depon tus inseguridades y alcanzat esos sueños. Hay una razón por la cual tienes esos sueños. Hay una razón por la que has estado defraudado. Reevalúa tu temporada de espera. ¿Aun vale la pena la espera? ¿Podría enseñarte algo a la larga? Los sueños incumplidos son una realidad, pero mantienen la esperanza. Nada viene fácil. Tal vez hay algo más por ahí, pero no se puede aún.

Por tanto, digo:
    «El Señor es todo lo que tengo.
    ¡En él esperaré!»
25 Bueno es el Señor con quienes en él confían,
    con todos los que lo buscan.

(Lamentaciones 3: 24-25)(NVI)

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