24 10, 2021

Relaciones quebrantadas

2021-10-23T23:12:40-05:0024 octubre, 21|

Pocas cosas en la vida causan más dolor o arrepentimiento que las relaciones quebrantadas.

Hace unos meses atrás, asistí al funeral de mi tío y entre sollozos ocasionales, pero tranquilos abrazaba a mis primos mientras nos despedíamos de mi tío.

Estoy viviendo esa etapa de la vida cuando, con demasiada frecuencia, parece que la generación más antigua de nuestra familia está pasando a la eternidad.

Mientras compartíamos nuestra pena juntos con mi familia, alguien dijo: «Debemos estar seguros de vivir sin remordimientos unos con otros.» Más tarde, ese mismo día uno de mis primos se acercó a mi papá para decirle «gracias» por un acto de bondad que había ocurrido hace unos 40 años, pero que nunca lo había expresado. Mi primo no quería vivir con el pesar de nunca expresar su gratitud.

A pesar del profundo dolor que causa el arrepentimiento, es asombroso que no procuremos cuidar y mantener relaciones sanas. Ya sea en un «gracias» que no se ha dicho, o en la destrucción completa de una relación, el fortalecimiento y la restauración de las relaciones deben ser una de nuestras más altas prioridades. Mientras más tiempo dejemos pasar sin atender y reestablecer esas relaciones, más difícil resultará reactivarlas y restaurarlas.

El Apóstol Pablo estaba muy preocupado por las relaciones saludables. A la iglesia de Corinto le advirtió sobre las lealtades divididas. La iglesia en Éfeso fue alentada a vivir en unidad. A los filipenses se les recordó que se sirvieran con humildad, unos a otros, así como Jesús se humilló a sí mismo para servirnos. Y a la iglesia en Roma les enseñó a vivir pacíficamente.

No obstante, la instrucción más grande viene de Jesús. Él dijo a sus discípulos que la gente sabría que lo estaban siguiendo por la forma en que se amaban.

Hagamos una pausa y pensemos. Cuando las personas observan nuestras vidas y relaciones, ¿pueden saber que nosotros también somos seguidores de Jesús?

5 06, 2021

Siempre habrá decepción, pero siempre habrá esperanza

2021-06-05T21:11:44-05:005 junio, 21|

El Mundial de fútbol empieza a emocionar al continente entero con la fiesta y a la vez drama y tensión de las eliminatorias.
Anoche jugaba la selección del Ecuador contra la Verdeamarilla, el claro favorito a clasificar. El Ecuador entero estaba en vilo pues la Tricolor tenía la oportunidad de sorprender y ganar a Brasil para ubicarse en la tercera posición, pero lamentablemente no fue así. Perdió el partido y la decepción se apoderó de la hinchada.

La decepción proviene de expectativas no cumplidas. A veces, las expectativas no se cumplen porque estas no son realistas, o porque alguien más no cumplió con su compromiso, o no cumplió con nuestras expectativas. (ver ganar a nuestra Tricolor). A veces, los acontecimientos que nos rodean cambian inesperadamente. La vida puede ser decepcionante.

La fe no nos hace inmunes a la decepción, pero nos ayuda a tener paciencia. Sabemos que Dios está cumpliendo sus propósitos. Al observar la vida de José de la Biblia, quien sufrió un revés tras otro sólo para finalmente ser utilizado por Dios para salvar a toda una nación, nos damos cuenta de que la vida no se trata solo del momento en el que vivimos. Hay esperanza. Hay un mañana más brillante.
Pero conocer esta verdad, no nos quita el aguijón de las decepciones. Las relaciones rotas, ya sea por muerte o rechazo o por alguna otra causa, nos lastiman el corazón.
El fracaso, en cualquier forma, puede perseguirnos durante años. Aprendemos a decirnos a nosotros mismos: «No soy lo suficientemente bueno» u otras conversaciones internas falsas y dañinas. Es así que no solo experimentamos la decepción; sino que creemos que somos una decepción.
Y todos, sí TODOS, luchamos con esto. Es parte de la condición humana causada por la necedad de vivir lejos de Dios. C.S. Lewis dijo: “Dios nos permite experimentar los puntos bajos de la vida para enseñarnos lecciones que no podríamos aprender de otra forma.” En otras palabras, incluso los momentos de decepción pueden ser redimidos por Dios como parte de Su plan y propósito general.
El dolor y las expectativas no satisfechas pueden ayudarnos a comprender mejor nuestra dependencia de Dios, fuente de nuestra esperanza. Nuestra paciencia ya no es un optimismo ciego, sino que tiene su origen en la base sólida de los propósitos eternos del Dios Creador (aunque estemos confundidos, heridos y…decepcionados).
Nada de esto sugiere que una vida de fe sea un paseo alegre por la tierra de los unicornios y el arco iris. Jesús lloró por la muerte de su amigo. A pesar de nuestro deseo de representar bien a Cristo, todavía haremos y diremos cosas insensatas que lastimen a otras personas. Y seremos lastimados por ellos.
Pero recordemos que tan real como es el dolor, lo es la compasión de Dios. Tan real como es la traición, es la fidelidad de nuestro Dios Creador. Tan real como es la confusión, es la claridad de las verdades de la permanente providencia y presencia de Dios.
Siempre tendremos decepción, pero siempre tendremos esperanza porque hay un Dios que creó el universo y todo lo que existe. Y no hay otro Dios. ……
Y sí.. tengo esperanza que la Tricolor gane su próximo partido y clasifique al mundial.

4 09, 2018

EL DOLOR PUEDE LLEVARNOS A VICTORIA

2018-09-04T09:30:54-05:004 septiembre, 18|

La muerte de un ser amado, la pérdida de trabajo, la falta de recursos, el abandono de tu cónyuge, la llegada de una enfermedad…; hay tantas cosas que pueden producirnos ese dolor que se cuela entre el alma y el corazón, dejándonos paralizados. Y es normal experimentar este tipo de emociones frente a situaciones difíciles; lo que no es correcto ni acertado es mantenernos estancados en las lágrimas de la tristeza y la conmiseración.

Todas las personas a lo largo de la vida experimentamos el dolor y el sufrimiento en diversas ocasiones, pero solo los valientes nos levantamos. Aquellos que en estas situaciones miramos a Dios hallamos la fortaleza y el sostén que necesitamos para tomar el padecimiento con otra perspectiva; como la oportunidad de cambiar circunstancias, de madurar, crecer, aprender y tomar rumbos mejores.

El pasado trae muchas veces dolor, pero Dios hace nuevas cosas en nuestras vidas. Si insistimos en mantenernos y estar continuamente en el pasado no vamos a ser capaces de ver las cosas nuevas que Él ha preparado para nosotros.  Isaías 43:18-19. “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.

Nuevas oportunidades en medio del dolor y la adversidad; esto podemos ver en Teresa Perales, nadadora paralímpica española, quien ha conseguido 22 medallas. “Lo importante es la manera en que afrontamos las cosas que van pasando”, ha señalado en varias ocasiones la deportista. “Cuando me quedé en silla de ruedas pensé que mi vida era con mi silla y que gracias a ella podía hacer grandes cosas”. Entre ellas, convertirse en la española más laureada de los Juegos Paralímpicos.

Dios nos ha dotado de todos los recursos para tomar el dolor con una actitud de victoria, está en nosotros creerlo y vivirlo así.

14 08, 2018

Detrás de cada cosa hermosa, hay algún tipo de dolor

2019-07-07T04:53:24-05:0014 agosto, 18|

Detrás de cada cosa hermosa, hay algún tipo de dolor. (Bob Dylan)

Si hubiera escuchado, esta frase hace tres años atrás, diría que simplemente es pura palabrería y que del dolor no se puede sacar nada bueno.

Conforme pasaron los años descubrí lo equivocado que estaba.

Recuerdo con precisión de detalle aquel 1 de noviembre del 2015, el sol lucía radiante y el día se prestaba para practicar cualquier tipo de deporte, así que decidí salir a jugar fútbol con mi equipo barrial, lo que no sabía era que horas más tarde estaría debatiéndome entre la vida y la muerte. Todo pasó tan rápido, un jugador del otro equipo me propinó una fuerte patada en el abdomen, lo cual produciría un hematoma hepático, termino con el cual estaría familiarizado por largo tiempo. Lo que siguió después fue una traumática serie de exámenes y transfusiones de sangre, muy dolorosas, por cierto. Algunos doctores decían que el cuadro era muy complicado y que no se podía hacer nada más que esperar. En ese preciso instante no entendía que pasaba, todos los planes de vida que tenía se vinieron abajo, aún tenía muchas cosas que hacer, sueños que cumplir, aquel momento fue el más oscuro de mi vida, y me marco de una manera que jamás olvidaré. Lo que me ayudo en aquellas circunstancias, fue detenerme a leer la historia de Job, él sufrió de todo, sus hijos se murieron, siendo el hombre más rico de la época terminó en la calle, su esposa no lo amaba, aquel hombre sabía verdaderamente que era el dolor, pero aún así, nunca renegó y siempre bendijo a Dios, además aprendió muchas lecciones en su etapa de sufrimiento.

“Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.” (Job 1:21-22) (NTV)

Sin temor a equivocarme se que por lo menos una vez en toda nuestra existencia, todos vamos a experimentar el dolor, depende de cada uno la manera en que abordemos el sufrimiento. Aunque no lo crean el dolor puede ser un excelente maestro.

Ahora cuando miro atrás, recuerdo todo esto con tranquilidad y entiendo que aquel dolor me hizo replantear mi vida y fue un detonante para el mi crecimiento espiritual y de pensamiento, además, me ayudó a creer verdaderamente en Dios.

Tal vez tú estés pasando por momentos difíciles, se que es duro ver el lado positivo cuando existen muchas circunstancias adversas, no te olvides que Dios está en todo este proceso, tal vez no lo escuches, pero está ahí. Te aseguro que en unos años mirarás atrás y podrás ver tu cicatriz del alma o del cuerpo y recordarás todo, con mucha paz.

 

ESCRITO POR: David Paredes

 

14 08, 2018

EL DOLOR EN EL RING DE LA VIDA

2018-08-14T08:50:49-05:0014 agosto, 18|

He experimentado distintos tipos de dolor; y ninguno se compara con aquel que te destroza el corazón por una pérdida emocional o física. El mundo se viene encima como una avalancha que te aplasta sin compasión, viviendo un nocaut temporal; y cada que intestas reaccionar, el oponente te engancha un uppercut, seguido de un derechazo que te avisa que el round una vez más terminó.

Y ahí, con el dolor latente, en el ring de la vida tenemos dos opciones; quedarnos sumidos en la herida hasta que nos lleve a la incapacidad total de nuestros sentidos y termine con la muerte definitiva de nuestra felicidad, o levantarnos agradeciendo a Dios por lo aprendido. Ver a quienes nos hicieron daño como los maestros que fortalecieron ciertas áreas de nuestra vida, y que nos llevarán a pelear con estrategias diferentes, acertadas y efectivas en la batalla de la vida.

Pero claro, quien nos levanta del lago de dolor y la tristeza, con miras a experimentar un gozo inagotable que no lastima, es Jesucristo. No hay nada igual a sus manos sanadoras, sus palabras de aliento y su toque de amor sincero. En el silencio de una relación, sumida en estrecha intimidad, él sana, cura y seca las lágrimas del alma.

Cuando la intervención de divino y perfecto amor es el que nos sostiene; ahí podemos sonreír en medio del dolor, ahí podemos avanzar en medio de la tristeza, ahí podemos gozarnos en medio de la herida y amar aunque hayamos recibido lo contrario.

Los rounds de dolor jamás terminarán en la vida mientras caminemos en este mundo; pero son más llevaderos y menos dolorosos cuando miramos a Jesús, tomamos su mano y avanzamos con fe sin ver las circunstancias.

4 05, 2018

¿Qué nos mueve a ayudar al prójimo?

2019-07-07T04:53:26-05:004 mayo, 18|

Al escuchar los problemas de una persona querida tendemos a encontrar la manera para solucionarlos o buscar el origen del conflicto para encontrar una salida. Pero muchas veces esa persona sólo quiere ser escuchada o recibir un abrazo.

Esto no nos pasa sólo a nosotros, es un mal desde el inicio de la humanidad. Por ejemplo, cuando Job pasó por la prueba de perderlo todo, sus amigos le visitaron y le dijeron que se arrepienta de su pecado para que pueda reponerse. Sin embargo, Dios había dicho que Job era un hombre íntegro. No había pecado.

Hace poco me encontré con Nehemías en el Antiguo Testamento. Él fue un hombre que trabajaba para el Rey Artajerjes y vivía lejos del pueblo de Israel. Un día se enteró que sus coterráneos cayeron “en gran calamidad” y eran humillados (Nehemías 1:3). Su reacción fue llorar. Sí ¡llorar! (Nehemías 1:4). Al parecer esta reacción es de débiles, pero este hombre entendía que para ayudar al prójimo, primero debemos sentir su dolor, si no lo sientes no podrás ayudarlo.

Lo siguiente que hizo fue duelo por algunos días, ayunar y orar a Dios. Nehemías tenía una relación tan estrecha con el Señor que sabía que le daría una respuesta y así fue, le dijo que reconstruya los muros de Israel y le dió una serie de pautas para hacerlo.

Este hombre de la Biblia nos enseña que Dios es la respuesta, que Él está a nuestro auxilio y que utiliza a personas de nuestro alrededor para ayudarnos. También que no podemos mover ni un dedo si no nos duele el dolor ajeno. Cuando esto en verdad nos toca, lo hacemos con el corazón y dejamos todas las cargas en las manos del Señor. Empezamos a abrazar más y a llorar juntos para dejar de juzgar y criticar cuando no conocemos la condición del prójimo.

 

ESCRITO POR: Linda Espín

8 04, 2018

Las relaciones son un regalo de Dios

2019-09-09T00:12:42-05:008 abril, 18|

Roberto y María se sentaron en nuestra sala de estar. Sus rostros tensos por la ira, trataban de sonreír a mi esposa y a mí, en un vano intento de ocultar su frustración. Me preguntaba si tendríamos una conversación real o si esto se convertiría rápidamente en una pelea. No pasó mucho para darme cuenta que el matrimonio se había terminado. No porque Roberto y María pelearan con frecuencia, no porque hubieran decidido separarse, sino porque habían llegado a la conclusión de que la reconciliación era imposible.

Unas semanas más tarde, su hijo adolescente se emborrachó y murió en un accidente automovilístico. Cuando supe lo que sucedió, me sentía enojado porque sus padres habían renunciado a su matrimonio. Mientras estaba junto a Roberto y María en el funeral de su hijo, me preguntaba cómo pudieron haber sido las cosas si hubieran sabido que la vida de su hijo estaba por llegar a un final trágico.

No es de extrañarse, entonces, que Dios haya llegado a tales extremos para reconciliarnos con Él. Tampoco es de extrañarse que la Biblia ponga tanto énfasis en la reconciliación. Pablo dijo: «De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”. (NVI).  Las relaciones rotas siempre tienen un costo oculto e imprevisto.

Por difícil que sea la reconciliación, las consecuencias de mantener relaciones no reconciliadas son mucho, mucho más difíciles. Comprometámonos a perdonarnos unos a otros, a ser pacientes con los demás y a restaurar las relaciones quebrantadas.

31 01, 2018

No nos justifiquemos con esta común expresión: «Dios no es bueno porque permite la maldad en el mundo»

2019-09-09T00:12:52-05:0031 enero, 18|

La tendencia del hombre ha sido eludir responsabilidades, buscar culpables, escapar de la realidad, esconderse. Cada quien es responsable de sus actos no podemos responsabilizar a otros. Si es cierto que no tenemos responsabilidad de lo que otros hagan y como reacciones ante las diferentes circunstancias, pero si somos responsables de lo nuestro y como nosotros reaccionamos.

La Biblia habla que tal cual son nuestros pensamientos tal cual son nuestros hechos, y que de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Cuál es o cuáles son las raíces de todos los males?, por ejemplo el amor al dinero y lo que engloba, materialismo, humanismo, ambición, etc.

Dios ha puesto en nosotros conciencia del bien y del mal y nosotros tomamos las decisiones no Él. Es fácil decir: ¿Por qué lo permite? ¿Por qué no hace nada? ¿Por qué incluso mandó esto o lo otro? Recordemos lo que sucedió en el principio, cuando en Génesis nos dice la Biblia como aparece el sentido de culpa o de culpar a otro:

«La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer:

—¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?

Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto —contestó la mujer—. Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”. 

Génesis 3:1-3

La mujer sabía lo que no debía hacer en su conciencia, y así nosotros sí sabemos lo que hemos hecho, lo que estamos haciendo o lo que queremos hacer, depende de lo que hay en nuestra mente, en nuestro corazón, la actitud con lo que lo hacemos y por tanto somos nosotros los que decidimos acerca de todas las cosas.

Las guerras, la pobreza muchas veces son consecuencias de nuestras acciones. En un mundo dominado por el pecado, el odio y la maldad (Romanos 3:10-18), la guerra es inevitable. Algunas guerras son más “justas” que otras, pero todas las guerras son, a última instancia, el resultado del pecado.

Quienes conocen y siguen los consejos de la Biblia están mejor preparados para enfrentarse todas las calamidades. Por ejemplo, las Escrituras recomiendan abandonar hábitos dañinos como fumar o beber alcohol en exceso. Tener esta clase de hábitos es como tirar el dinero y ocasionan problemas de salud que requieren tratamientos caros (Proverbios 20:1; 2 Corintios 7:1).

Las Escrituras también advierten de las malas consecuencias de querer tener mucho dinero (Marcos 4:19; Efesios 5:3). Quienes hacen caso de esas advertencias no lo malgastan en apuestas ni desarrollan “amor al dinero” que, como dice la Biblia “es raíz de toda clase de males” (1 Timoteo 6:10, Dios Habla Hoy). Además, contiene esta gran verdad: “No por ser dueños de muchas cosas se vive una vida larga y feliz” (Lucas 12:15, Traducción en lenguaje actual).

Dicho en pocas palabras, la vida no se puede comprar con dinero. Pero, por otra parte, obedecer los sabios consejos de la Biblia nos ayuda a tener una vida significativa y a ser realmente felices.

Así mismo la enfermedad muchas veces es a causa del desorden en la vida y decisiones del hombre, otras veces es físico por deterioro normal del cuerpo, por vivir en un mundo o sistema corrupto o caído.

Finalmente concluimos que Dios no tiene la culpa, la humanidad decide a dónde y cómo camina, y aun así la misericordia de Dios es tan grande que no la alcanzamos a entenderla del todo. Por su gracia no hemos sido consumidos y su gracia también es ilimitada.

Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud. 

Lamentaciones 3:22-27, (RVR1960)

29 09, 2017

El dolor que causan las palabras hirientes

2019-09-09T00:15:46-05:0029 septiembre, 17|

En mi infancia mientras crecía, siempre fui el más pequeño de la clase y eso me frustró mucho.

Era el último escogido para ser parte de los equipos deportivos y de otras actividades. Además fui el blanco de burla de mis compañeros. Ya que mi estatura jugaba en mi contra, aprendí a defenderme de otras maneras, especialmente usando palabras.

Lo que me faltaba en talla y fuerza, me sobraba en elocuencia. Cuando me sentía amenazado o se burlaban por mi talla, usualmente respondía con palabras crueles, hirientes que hacía que los otros chicos se burlen del que me atormentaba y de esa  manera yo salía ileso.

Como adulto, ahora entiendo el dolor que causan las palabras hirientes. El daño es mucho mayor que un ataque físico. Desafortunadamente, muchos de nosotros nunca aprendemos esta verdad. Por esto, el bullying sea físico o verbal, se convierte en un patrón de comportamiento adulto.

La vida de José nos brinda excelentes lecciones. Sus hermanos le atormentaban porque sentían que era (y en realidad así fue) el preferido de su padre. José reaccionaba con imprudencia contándoles sus sueños en los que él aparecía como superior. Si bien, había verdad en esos sueños, José los usaba para su vanagloria.

Eventualmente sus hermanos se cansaron y lo vendieron como esclavo. Aunque la historia termina con reconciliación, los hermanos de José y el padre vivieron mucho tiempo con arrepentimiento, decepción y dolor. Y pensar que todo esto pudo haberse evitado si no se hubieran faltado al respeto entre ellos.

Sin  importar si somos víctimas o agresores, nuestro trato a los demás siempre debe reflejar la compasión y la paciencia de Dios mismo. El siempre ha soportado nuestro maltrato. Ha devuelto nuestro desamor con amor y misericordia. Y si representamos a Dios en la tierra y a su Reino, no podemos hacer nada menos que eso.

15 04, 2016

Con el corazón roto

2019-11-11T09:33:28-05:0015 abril, 16|

Has escuchado la expresión «corazón roto», bueno por lo general se utiliza para describir una decepción amorosa. Pero la verdad es muy común que te rompan el corazón, y no sólo la persona de la que te enamoraste si no todos tus seres queridos cuando te decepcionan.

La realidad es que el mundo está lleno de personas que caminan por la vida con el corazón roto, a mi me han roto el corazón, seguro a ti también y lo cierto es que siempre lo harán.

Divorcios, engaños, decepciones amorosas, muertes, mentiras, verdades dolorosas, abusos, etc, son el pan de cada día, este tipo de cosas marcan tu corazón, entonces si no puedo evitar que me lastimen ¿qué puedo hacer?

  1. Seguir, la vida continúa pese a cualquier circunstancia, avanza con ella, el dolor pasa y te hace más sabio y fuerte. No te estanques en esta estapa, si lo haces después lo lamentarás.
  2. Perdonar. Esto te ayudará a sanar. No dejes que el dolor te haga prisionero suyo. A quien más le va a pesar cargar la maleta del rencor por la falta de perdón es a ti.
  3. No ser tú el o la causante del dolor ajeno, si bien es cierto así como estamos expuestos a que nos rompan el corazón, nosotros también tendemos a decepcionar y lastimar a otras personas, que nunca sea concientemente el dolor que provocas.
  4. Creer, aunque te decepcionen una y otra vez, no dejes de creer en las personas ni en ti, sé prudente al abrirte a alguien pero no te cierres y desconfies de todos. Podemos ser mejores.

No olvides lo más importante, Dios está contigo y utiliza todas las circunstancias para formar algo en ti, él es el único que no te decepcionará ni te fallará, habrán circunstancias que te hagan dudar, pero recuerda que aunque no entiendas el por qué de lo que atraviesas hay un propósito y aunque duela mucho, pasará.