Devocional Nuevos comienzos -Día 2
Lamentaciones 3:22–23 “Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”
Muchos nuevos comienzos no nacen del entusiasmo, sino del dolor. Llegan después de etapas de pecado, de lucha con Dios, de desobediencia y de decisiones que nos rompieron por dentro. A veces pensamos que, después de fallar tanto, Dios ya no querrá saber nada de nosotros. Pero ese no es el corazón de Dios.
En todo el libro de Lamentaciones vemos a un pueblo quebrantado que lloraba su desobediencia. Jerusalén había sido destruida a causa de su pecado. El castigo de Dios había sido pesado y el dolor era real. Sin embargo, en medio de ese escenario, el pueblo recuerda una verdad poderosa:
“Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22–23).
Dios no minimiza el pecado, pero tampoco rechaza al que se arrepiente. Su invitación siempre es volver a Él. Su mano disciplina, pero esa misma mano es la que venda la herida y trae consuelo.
Quizás hoy quieres comenzar de nuevo después de años de pecado, culpa o quebranto. Dios no te descarta. Él sigue siendo fiel. Sus misericordias siguen siendo nuevas, también para ti, recuerda que grande es Su fidelidad en tu vida.


