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Llamadas a ser armas de luz

Llamadas a ser armas de luz

Empiezo por aquellas que dicen muchas veces: yo soy padre y madre a la vez. En alguna ocasión escuché a un psicólogo decir todo lo contrario, porque tu rol como madre, si ya tienes la bendición de tener hijos es único. Si Dios te permitió concebir y darte una herencia, es porque sola o no, lo ibas a lograr.  Aunque en el camino parezca que no, déjame decirte que lo estás haciendo bien.

Debemos tener en cuenta que el valor para criar a los hijos y enfrentar la vida no nos lo da un hombre, sino Dios. Porque tú fuiste creada con un propósito mayor al que limitadamente ven tus ojos.  Pero ¨ ¿cuál es el secreto de descubrir para qué estás aquí? Pues es permitiendo todos los días que su amor eterno y su gracia infinita te toque y te abrace.

Solo así, déjame decirte querida amiga, te verás como Dios quiere que te veas, como una hija amada y real del Dios Altísimo que se va a esforzar y no se desanimará a pesar de las adversidades que tengas que vivir y enfrentar a diario. Puede ser que seas cabeza de hogar, pero no estás sola, el Señor es el que pelea a diario por ti.

Y a ti mujer que dices: bueno yo soy soltera y todavía no me he casado y no sé si lo haré, o posiblemente ya estás casada y no tienes hijos y te sientes incompleta, esta carta también va para ti. Y es que con Cristo cuando lo invitamos a nuestro corazón, y decidimos que sea el Señor,  es cuándo  podremos vivir a plenitud cada día de nuestras vidas. Con él es que estamos completas.

Solo es necesario permitirle a Dios que nos toque y llene en todas aquellas áreas que posiblemente aun no le hemos rendido y entregado.

Es tiempo de que seas sanada, para que camines libre, restaurada y vivas a plenitud cada etapa en la que te encuentras.

Cuando Dios se convierte en nuestro mayor deleite,  no nos faltará absolutamente nada.

Te dejo con esta verdad de su Palabra, que la puedes encontrar en las sagradas escrituras.

13 Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo  y me entretejiste en el vientre de mi madre.  ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien. 15 Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz.

16 Me viste antes de que naciera.  Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro.
Cada momento fue diseñado  antes de que un solo día pasara.

Salmos 139:13 NTV

ESCRITA POR: Betty Alexandra Guerra

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