Ecuador busca encontrar la paz, luego de ocho días de convivir en “estado de excepción”, más “toque de queda”, declarar “Conflicto armado interno” e identificar a los grupos de delincuencia organizada como “terroristas”. El Gobierno Nacional del Presidente Daniel Noboa con el accionar de la Policía y Fuerzas Armadas ha liberado a unos 200 guías penitenciarios que se encontraban retenidos al interior de las cárceles y anunció que ha retomado el control de las mismas.

Las clases de todos los establecimientos educativos continúan suspendidas de manera presencial y seguirán de forma virtual hasta el miércoles 17 de enero.

La mayoría de actividades en el país se desarrollaron con mucha tranquilidad el fin de semana, incluido los servicios religiosos de las iglesias cristianas. Quito, según el alcalde Pabel Muñoz, tuvo varias amenazas de bombas, pero resultaron “falsas alarmas”.

La Promesa de Dios en Jeremías 33:3 sigue más vigente hoy en día en Ecuador. “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” El clamor a nuestro Señor y Salvador Jesucristo para que nos muestre esas “cosas grandes y ocultas” que desconocemos es un imperativo. Pero tenemos que clamar de manera continua, todo el tiempo. La Paz que solo viene de Dios la necesitamos en nuestro país, en nuestras familias y hogares, ciudades.

Como ciudadanos que vivimos en Ecuador clamemos porque la Paz venga pronto y se quede indefinidamente. El país tiene muchos problemas y debemos enfocarnos en encontrar soluciones, en unidad, autoridades y pueblo ecuatoriano.