Devocional Nuevos comienzos -Día 6
Hace poco mi hijo agregó a su vocabulario una palabra nueva: “necesito”. Y desde entonces todo es así: “Mamá, necesito ir al baño”, “necesito dormir”, “necesito jugar”. Hasta ahí, todo bien.
El problema fue cuando su “necesito” empezó a colarse en cosas que no eran realmente necesarias: “Mamá, necesito un chocolate”, “necesito ir al parque”, “necesito otro regalo”. Me daba risa… pero también me hizo pensar.
A veces empezamos el año igual. Con una lista larga de “necesito”: necesito que cambie mi situación, necesito que Dios me dé esto, necesito que se abran ciertas puertas. Y no es que Dios se moleste con nuestros anhelos. Pero no todo lo que sentimos como necesidad, lo es. Algunos “necesito” nacen del miedo, de la comparación o de deseos que no están alineados con Su voluntad.
Por eso cobra tanto sentido lo que dice Salmos 37:4:
“Deléitate en el Señor, y Él concederá las peticiones de tu corazón”.
No es una promesa para obtener todo lo que queremos, sino una invitación a algo más profundo: cuando me deleito en Dios, Él ordena mi corazón. Ajusta mis prioridades. Transforma mis deseos.
Quizás tu nuevo comienzo hoy no es conseguir algo nuevo, sino aprender a desear lo que Dios desea. Confiar en que Él sabe mejor qué necesitas, cuándo lo necesitas y para qué lo necesitas. Y desde ahí, empezar de nuevo, con el corazón en Su lugar.


