23 05, 2018

A ustedes, gracias.

2018-05-23T08:40:24-05:0023 mayo, 18|

Quiero hablarles a ustedes. Sí, saben quiénes son. Es solo un pequeño mensaje que ha sido fruto de una reflexión. Si recuerdan, un día sin planearlo, nos conocimos, sin saber que Dios nos tenía diseñado  un caminar de su mano.

Gracias por existir, gracias por caminar a mi lado. Gracias por decirle sí a Dios y por un buen día mostrarme ese amor, no solo con palabras sino con sus propias vidas.

Yo sé que no ha sido fácil en muchos momentos, pero gracias por no desistir conmigo!  Por su entrega, por ofrecer su amistad sin reservas, por cada acto de amor que han tenido.

Gracias por cada palabra de ánimo, por cada corrección, por cada risa compartida, lágrima sostenida, palabra de aliento. La vida se hace más fácil si se vive en familia y eso son ustedes para mí.

Bien dice la biblia que quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro, y yo los he encontrado a ustedes, y cada uno en particular, es un tesoro para mí.  Cada uno es edificante hasta con sus risas y chistes extraños.

En el camino vamos conociendo a diferentes personas, unas se quedan, otras se van… Pero todas nos enseñan algo, algunas a conocernos, a identificar qué queremos en la vida, a perdonar y pedir perdón. Sin embargo, hay un tipo de personas que se distinguen entre todas.

Esas que te enseñan tu valor, que parecen que son un verdadero ángel que Dios nos regala para ser felices, esas personas que te enseñan a amar y dejarte amar, tal cual eres. Son mejor conocidos como amigos, hermanos. Ustedes son verdaderos amigos y hermanos que Dios, en su infinito amor, me ha querido regalar. ¡Qué bendición es vivir a su lado!

Quiero ser eso que ustedes fueron y son para mí, una palabra a tiempo, un café oportuno, una conversación que me permitió conocer al que sana y libera, a Jesús.

Gracias, por tanto.

19 04, 2018

Asesino de relaciones (Parte 2)

2019-11-11T09:33:23-05:0019 abril, 18|

Creo que en nuestra vida más de una vez hemos presenciado escenas de reclamos entre una pareja, entre amigos, entre padres e hijos, etc. Ya sea en la parada de buses, en el estacionamiento, en el supermercado, en la escuela y/o en la oficina. Y casi siempre la causa es la misma, los celos. Es por eso que esta segunda parte de la serie se la dedicamos a ellos.

Este asesino de relaciones opera en el día a día, sin importar el momento ni el lugar. Osos, papelones o focas están a la orden del día. Las peleas casi siempre inician con las mismas frases; entre parejas: ¿Por qué l@ estás mirando?, ¿por qué es@ compañer@ de trabajo te escribe en horas no laborables?, ¿Por qué sonríes mientras lees los mesajes?; entre amigos: ¿por qué no me pediste ayuda a mí?, ¿Por qué le contaste primero a él/ella? ¿por qué salieron sin mí?, ¿por qué te sigues llevando con ella/él si sabes que no me agrada? y con relación a los hermanos, los padres reciben comentarios como: ¡en esta casa cuando se trata de mí, a nadie le importa!, ¿por qué no me guardaron comida? ¡claro como no soy tu hijit@ querid@!, ¡por qué me ordena a mí que lo haga, dígale a su hijit@!. Esta fue una pequeña muestra de los detonantes que llevan a iniciar discusiones y peleas que con facilidad se nos pueden ir de las manos.

Los celos son bastante comunes y a decir verdad todos los hemos experimientado, de hecho algunas veces podrían alagar o resultar graciosos. Pero existen también los desproporcionados o enfermizos, los cuales nadie en su sano juicio puede tolerar por todas las situaciones incómodas que estos acarrean.

A contuación una serie de preguntas que nos podemos formular y así descubrir si estamos dentro de lo aceptable o no:

1) ¿Mis celos son fundamentados o estoy creando situaciones irreales?

2) ¿Los celos me permiten pensar antes de actuar o simplemente soy arrastrad@ por mis emociones sin medir las consecuencias?

3) ¿Cuando siento celos hablo de la situación con el afán de despejar dudas y arreglar la situación o me quedo calla@ aún sabiendo que puedo estallar en cualquier momento?

4) ¿Mis celos me han llevado a faltarme el respeto o a faltarle el respeto a alguien más?

Estas cuatro preguntas sencillas, respondidas con absoluta sinceridad, nos pueden dar luces sobre nuestro comportamiento, si está dentro de lo normal o si estamos militando en las filas del lado oscuro de los celos (los enfermisos). En el caso de haber notado que existe un problema, la mitad del camino está recorrido, el siguiente paso es tomar medidas como trabajar en las inseguridades e incluso buscar ayuda. Si por el contrario somos de las personas que casi nunca sienten celos, y cuando los han sentido tomaron la decisión de conversar al respecto ¡Felicidades!. El diálogo es la mejor herramienta para despejar dudas y solucionar malos entendidos.

No olvidemos evaluar nuestro comportamiento y permanezcamos atentos ante cualquier señal. No nos dejemos dominar por los celos, ni permitamos que destruyan nuestras relaciones.

 

19 02, 2018

Fomentemos el Amor entre Hermanos

2018-02-19T11:05:36-05:0019 febrero, 18|

En mi casa (y me imagino que en tu casa también) los niños pelean entre sí – ¡y con frecuencia! Aunque prefería que no fuera así, quiero tener siempre en mente que esto es una parte normal de su desarrollo emocional y social, y que tengo un rol que jugar en el mismo. Fomentar el amor entre hermanos es mi meta, pero no lo voy a lograr si sólo les estoy castigando a cada rato. Más bien, es mucho más útil entrenarles a navegar conflictos de manera positiva y enseñarles a apreciarse los unos a los otros.

¿Cómo nuestros hijos van a aprender a resolver conflictos entre ellos? Primero, nos están viendo a nosotros como sus modelos principales. Si nuestros hijos nos ven intentando resolver sus conflictos a gritos y con enojo, también se van a molestar y reflejar nuestro estrés y ira en su comportamiento. Por lo tanto, cuando enfrentas conflictos entre tus hijos (que no sean de emergencia –  y pocos lo son), haz todo lo posible para detenerte, respirar, y obtener perspectiva, antes de “estallar.”

Estas “pausas de paz” te compran tiempo para calmar la respuesta de “lucha o huida” del sistema nervioso, porque no podemos aprender ni crecer si ese sistema está activado. Segundo, te da tiempo para mostrar a los niños como Dios está presente para ayudar en cualquier momento, al orar algo así en voz alto “Dios, dame sabiduría y compasión. Ayúdame a perdonar y dejar ir mi ira. Dame tu guía para tratar esta situación.”

Ahora estás lista para guiarles a tus hijos en la resolución de su conflicto (y ya has modelado como empezar el proceso). Puedes empezar reconociendo el conflicto y dando oportunidad para una pausa de paz, diciendo “Suena muy tenso aquí. ¿Alguien necesita tomar una pausa para calmarse antes de resolver esto?” Cuando los ánimos están enfriados, pueden seguir adelante.

Muchas veces, los conflictos se generan a base de insultos. Estudios muestran que necesitan cuatro declaraciones positivas para deshacer una declaración negativa. Por lo tanto, puedes implementar una pauta de “cuatro cosas amables y verdaderas” como consecuencia para cada vez que tu hijo diga algo desagradable o falso acerca de su hermano. Los privilegios no estarán reanudados hasta que el niño puede decir de manera sincera cuatro cosas amables y verdaderas a su hermano para reafirmar su relación y declarar su apreciación.

La idea es ayudar el niño a centrarse en lo positivo de su relación con su hermano y recordar todas las memorias buenas que comparten. Esta práctica establece un tono de reconciliación en su hogar, siguiendo Efesios 4:15 que dice “En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo…”

 

Beth Saavedra

Iglesia La Viña Quito

26 12, 2017

A mis hermanos

2017-12-26T14:06:28-05:0026 diciembre, 17|

Hoy me quiero detener a agradecer haber crecido juntos, porque más allá de que nuestros padres nos unieran, seguimos así, respetando nuestras diferencias y ayudándonos día a día.
Hoy, cada uno tiene una vida definida. Con sus tiempos, sus formas, sus aciertos y desaciertos. Todas distintas, todas iguales, que se nutren del amor verdadero de nuestros padres y nuestra familia extendida: tíos, abuelos, primos, sobrinos y todos los amigos que nos brindaron una niñez, una adolescencia y una contención de lujo.

Mis recuerdos de la infancia son grandiosos. Crecer juntos nos hizo disfrutar de nuestra niñez de una manera única. Nos peleamos, bastante, porque sí, por cosas que a la distancia parecen ridículas, pero que en su momento para nosotras eran la vida misma. Hicimos travesuras, grandes, chiquitas y medianas. Fuimos cómplices y acusadores. Cambiamos de sombrero millones de veces, pero al final, nos defendíamos con todo nuestro ser.

Superamos etapas de todos, momentos no tan lindos, separaciones y encuentros. Vivimos historias tan distintas como nosotros mismos. A veces, como agua y aceite. Nuestras reacciones al mundo dispares, nuestra apreciación de lo lindo y lo feo, lo injusto de lo justo, lo que vale la pena y lo que no. Caminamos a la par, pero tomando decisiones propias.
Estas diferencias solo refuerzan la teoría que ronda en mi mente: nos criaron con la libertad que necesitamos para encontrar nuestro propio camino y recorrerlo con las herramientas que viven en nuestro interior, ésas que nuestros padres pusieron día a día en nuestros corazones.

Me ser su herman@, me llena el alma. La vida compartida, los años pasados, solo hicieron que hoy estemos unidos. Seguimos firmes, pasando de alto detalles que podrían separarnos y focalizándonos en todo lo que bueno que tenemos en común, cada día, en cada momento.

Una vida compartida, una historia que no puede contarse una sin la otra. Porque los hermanos son así, unidos, para siempre, para quererse como nadie. Desde la cuna, día a día, año a año, fortaleciendo emociones y sentimientos que solo nosotros conocemos.

La vida sigue y todavía nos depara desafíos, situaciones que vamos a tener que enfrentar. Yo, desde el fondo de mi corazón, deseo que siempre encontremos las palabras, el espíritu y la valentía para seguir juntos.

Me siento afortunada por ir mano a mano en la aventura de transitar este camino, por todos los abrazos sinceros, las críticas más duras, las sonrisas cómplices, las palabras acertadas, las miradas que dicen todo, la compañía que no pide nada a cambio. El dar sin esperar recibir.

Queridos hermanos, simplemente gracias por estar siempre, que vuestro buen Dios los bendiga y sepan, que quiero todos los años que vengan, pero junto a Uds.
Los amo.

29 11, 2017

La Rivalidad entre Hermanos

2017-11-29T18:25:09-05:0029 noviembre, 17|

¿Acaso soy yo el guarda de mi hermano? Luego el Señor le dijo a Caín: —¿Dónde está
tu hermano Abel? Caín respondió: —No sé. ¿Acaso es mi deber vigilar a mi hermano?

Génesis 4:9

Es maravillosa la experiencia de ser padres, ver crecer a nuestros hijos, cómo poco a poco van definiendo sus gustos, sus inclinaciones y van desarrollando sus fortalezas y aprenden a compartir la vida con sus hermanos.

Y conforme crecen no solo se vuelven amigos, en ocasiones cómplices de travesuras, y tal cual enseño Jesús; “una casa dividida no prevalece”, verlos unidos es paz al hogar, pero en la práctica, es muy común que los niños desarrollen cierta rivalidad con sus hermanos; ¿Cómo reaccionar como padres? ¿Se puede evitar la rivalidad? La cita bíblica con la que empezamos este artículo encierra mucho el sentir de lo que debería ser una relación de hermanos; cuidarnos mutuamente, protegernos y apoyarnos, y no la tragedia de competir que nos lleva a una rivalidad que destruye la relación.

¿Por qué nace la rivalidad entre hermanos?, Cuando los padres quebrantamos el principio de equidad que debe establecerse en el hogar, y tratamos diferente a los hijos, ellos van a empezar a competir por llenar las expectativas y demostrar que son valiosos, como padres es recomendable ponernos de acuerdo y comprometernos a tratar a los hijos con respeto sin compararlos y aceptarlos tal como son, fundamento del amor.

Es posible que como padres nos identifiquemos más con uno de nuestros hijos e hijas, pero esto no debe ser pretexto para lastimar a los otros chicos, si conocemos el corazón del Padre, y hemos recibido su amor, entonces podemos descubrir que el amor paternal- maternal, es incondicional, el amor maduro ama a pesar de, es fruto del Espíritu que fluye por vivir comprometidos con Dios y nuestras familias.

Si en casa se ha roto el principio de equidad, hay que restaurarlo pidiendo perdón a todos nuestros hijos e hijas, aprender a no compararlos, a desarrollar actividades en familia que una a los hermanos, enseñarles desde pequeños a respetarse, valorarse como un regalo de Dios el uno al otro, ser hermano es tan importante que Jesús nos llama hermanos, que aprendan a orar el uno por el otro, enseñarles a hablar bien entre ellos y tener un código de lealtad para comprometerse a crecer juntos siendo el amigo (a) y compañero (a) de vida con el que pueda contar. Que no exijan tanto a su hermano como deben comportarse, sino que escriban con pocas palabras qué anhelan de sus hermanos y se conviertan en esa clase de hermanos. Expresa con libertad tu amor.

¿Cuál es el perfil de hermano que les gustaría tener con todas las características? Entonces, antes de pensar en ese perfil que deseo de mi hermano (a), pensar y actuar en que para ese perfil se necesita que yo también tenga un perfil que se merezca eso.

25 07, 2017

4 maneras de ser un mejor hermano

2019-07-07T04:53:33-05:0025 julio, 17|

Como hermanos sabemos que la relación con nuestros hermanos y hermanas puede ser muy complicada, en un minuto estamos peleando, al siguiente derramamos frente a ellos nuestros secretos más profundos y oscuros.

Sea en el caso de eres bueno hablando o por el contrario que te resulta difícil contar tus cosas, tú y tus hermanos o hermanas comparten algo que no pasará y es que son familia. Y no solo eso, en la mayoría de los casos son las personas que van a entender tu vida con más claridad, porque crecieron contigo, tienen las mismas experiencias familiares e incluso comparten ADN.

Por lo tanto tus hermanos son bastante especiales. Pero ¿Cómo podemos mostrarles a ell@s un poco de cariño de modo que les hagamos saber que nos importan? Acontinuación cuatro formas con las cuales podemos intentar ser mejores hermanos.

Escúchalos

¿Cuándo fue la última vez que te sentaste y tuviste una larga y buena conversación con tu hermano? Si dejaron de hablar ¿Recuerdas cuándo y por qué sucedió? Escuchar lo que sucede en la vida de tu hermano o hermana es una buena forma de mostrarles lo mucho que te importan.

Ayúdalos

¿Eres mejor que tu hermano en matemática? Si tu hermana se siente enferma y no puede lavar los platos ¿qué haces? Estas son dos buenas oportunidades para mostrar el amor que sientes por tus hermanos ayudándolos. Esto requiere esfuerzo y sacrificio de tu parte, pero tus hermanos realmente sentirán tu amor cuando los ayudes a estudiar para sus exámenes o hacer las tareas.

Celebra sus logros

¿Cuando era pequeño te sentías celoso porque tu hermano o hermana hicieron algo realmente impresionante? entiendo el sentimiento, pues yo también solía envidiar un poco el talento de mi hermano en el fútbol cuando el resto de chicos siempre me pedían que fuera arquero. Pero ahora que somos mayores, ambos podemos ver que tenemos diferentes fortalezas, y es emocionante ser capaces de celebrar los logros y talentos del otro. Dile a tus hermanos que te sientes orgulloso de ellos cuando hagan algo genial – ¡esto los hará sentir felices y alentados!

 

Tratalos como amigos

Cuando somos amigos verdaderos de nuestros hermanos, hacemos planes para pasar el rato con juntos. Les escribimos mensajes de texto, pasamos los fines de semana y feriados con ellos, e incluso les compramos buenos regalos. ¿Muestras el mismo amor y cuidado por tus hermanos? A manera que crecemos y nos volvemos adultos, pasamos con menos frecuencia tiempos familiares. Tus compañeros de juegos de la infancia no estarán siempre presentes, y se encontrarán pasando tiempo con diferentes personas.

Sea del modo que sea tu relación con tus hermanos, no olvides que la familia es un regalo de Dios. ¿Qué puedes hacer hoy para mostrarles a tus hermanos el amor que sientes por ellos?