Acerca de Manuela Davila

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6 11, 2022

Medalla de oro para mis emociones

2022-11-06T06:42:36-05:006 noviembre, 22|

Soy pequeña, delgada, cabello un poco rizado, pero… ¿cómo soy por dentro? Hay momentos en los que puedo describir solamente mi temor y ansiedad. Soy una mamá de carne y hueso y no puedo negar que esta época ha golpeado fuerte mis emociones y he subido al podio para recibir medallas de oro vez tras vez, el proceso para recuperar lo que perdí ha sido lento, pero Dios va dirigiendo mis emociones, sanando algunas de ellas y restaurando unas pocas más.

Quiero dar un vistazo al punto donde todo comenzó, di un freno a raya a la vida rápida y alocada que estaba viviendo. Debíamos estar en casa, sin horarios, sin fechas, sin mi planificación minuciosa del día a día porque cada plan se había modificado por la nueva realidad. Simplemente me sentí sin brújula y toda la vista hacia el frente se me nubló.

Las noticias de la pandemia llegaban muy de prisa, las redes sociales nos bombardearon de datos del mundo entero, mucha tristeza, dolor y pérdidas que se escuchaban día a día, no quiero describirte los momentos que más me paralizaron mis emociones porque esta lectura sería de terror y lo que quiero es animarte a descubrir que hay una esperanza aún en medio del temor. Como dice Max Lucado en su libro Sin Temor “No podemos escoger si las tormentas van a venir o no. Pero sí podemos decidir dónde vamos a fijar la vista en una tormenta.” Te invito a acompañarme en este proceso y escoger una sola dirección en el camino.

Pensar en estar ausente en la vida de mis hijas, me ha llevado a un exceso de cuidados y un encierro que en cierto punto no es saludable. Pero puedo decir que en ese exacto momento dónde he estado, sin salida, lo único y más grande que me ha sostenido ha sido la presencia de nuestro Padre, quien con ternura y paciencia me ha dado la valentía para dar los pasos necesarios y seguir.

Hubo días que amanecí con fuerzas, animada, con el impulso de un generador eléctrico, sin embargo, después de minutos nuevamente me encontraba dudando del propósito de ese día y del sin fin de actividades por cumplir. Ocuparme en el trabajo desde casa y luego una parte en la oficina, me ayudó a ver la realidad desde otro punto de vista, al hablar con otras personas, en lugar de ser yo quien anima o proporciona tranquilidad, ha sido mi terapia para ver lo que Dios hace en la vida de los demás y cómo cumple Su Propósito aún en medio de cada situación dura que atravesamos.

Ocuparme del menú diario en los días de confinamiento, me dio un refugio antes desconocido para mí, si bien es cierto, siempre me he considerado apegada a las cosas de la casa, el orden, tener la ropa limpia, y todo eso… siendo muy sincera, me dedicaba a la cocina solo el fin de semana ya que de lunes a viernes todo era al apuro y corriendo. Te confieso que descubrí el suquini, la col morada y la coliflor y aún cuando preparaba estos alimentos sentía un profundo agradecimiento al Señor por Su provisión, a la vez una gran preocupación por las personas que pasaban hambre. Nuevamente sentimientos encontrados que no me podía explicar.

El contacto con los demás!! Qué difícil volver a lograrlo, todos hablan del distanciamiento físico y social, mi lenguaje fue cerrarme y encerrarme totalmente.

Comencé a preguntarme cómo recuperar todo lo que perdí, lo que yo misma dejé escapar, quizá mi fe fría, verle a Dios tan distante como para cederle mi vida y mi familia. Lo descubrí y, ahora sé que mientras mi miedo o ansiedad crezcan, más pequeño le hago a Dios. Me limité totalmente a disfrutar de sus bondades a mi vida, perdí la seguridad de lo que estaba haciendo y lo que era mejor, comencé a dejar una herencia en mis hijas que inconscientemente les hace daño.

Esto de verme reflejada en Dani y Emi, tal cual un espejo, me dolió muchísimo y me hizo notar uno de mis tantos errores, ahora que estamos en época de vacaciones escolares en el lugar donde vivimos, las tuve que exponer con los amiguitos cercanos a la casa, pero… un gran pero!!! no querían salir y eso me confrontó totalmente y me llevó a ver como una película todo lo que sembré en este año, hasta usaban mis mismas palabras para poner excusas para desarrollar una amistad ¿Qué hice?

Creo que era el momento que Dios estaba esperando para que me diera cuenta de muchas cosas, entre ellas mi dependencia de mis fuerzas y mis capacidades, la Palabra del Señor no puede faltarme para vencer estos miedos, pero no como lo había hecho en muchas ocasiones y como lo explico en una frase que escuché en este tiempo “Aquellos que leen rápido la palabra no obtienen mayor provecho del que consigue una abeja que, en lugar de extraer el polen, toca solo superficialmente la flor”. La fuente, ese es el secreto revelado una vez más a mi vida para recoger las huellas que he dejado en este tiempo, diferente para todos, pero que nos ha hecho ver diferente todo.

Lo más importante es que podamos ver el corazón, pero el corazón de Dios reflejado en Su Palabra, el mismo que está dispuesto a amarnos y acariciarnos para aliviar el miedo y el temor que domina nuestras vidas. Ahora sigo buscando la medalla, pero quiero ganar una, solo una, la que me asegure que todo quedó atrás y que nuestro Dios Redentor está colocando en mi vida.

26 11, 2019

¿Qué hace a nuestros hijos exitosos? Articulo & Podcast

2019-11-26T11:17:55-05:0026 noviembre, 19|

Cuando nuestros hijos comienzan su etapa escolar, las madres también iniciamos una nueva forma de educar a los pequeños, pero parece que una vez más me persigue la sombra de la madre perfecta, esa meta que tengo que cumplir.

Hay días que son más fáciles que otros, a veces los niños llegan a la casa seguros de sí mismos, han comido todo el refrigerio y traen buenas calificaciones. Pero ¿qué pasa cuando hay una nota en la agenda sobre su comportamiento, una baja calificación o una mala actitud para hacer las tareas? Seguro suspiraste muy profundo conmigo.

Quizá eres madre primeriza, una mamita con años de experiencia, o talvez tus hijos ya son profesionales, permíteme hacerte una pregunta: ¿Cómo describirías el éxito o fracaso de tus hijos?

¿Cuáles son los talentos que tienen? ¿Cuáles son las expectativas que tenemos de su futuro y cómo les estamos formando para llegar a la meta?

Yo veo esto como una gran responsabilidad porque será el camino que debemos seguir en la formación de su autoestima, debemos aprender a reconocer sus fortalezas y corregir sus debilidades, ajustar un poquito la parte en la que están fallando. Recordemos siempre que nuestros hijos son un tesoro de cristal a quienes tenemos que moldear diariamente.

Quiero confesarte que en este último año he estado atravesando un proceso necesario para una madre que ha buscado hijas 10/10. Ahora analizo las cosas desde el punto de vista en que una calificación o meta cumplida determine lo que son mis nenas. Ahora soy más agradecida por lo que ellas consiguen, aún no dejo que sus tareas sean menos de lo esperado, en lugar de esto, entiendo cada vez más que no puedo medir a mis hijas por sus logros si no por el esfuerzo que hacen para alcanzar sus tareas o metas u objetivos con responsabilidades y buena actitud.

Me preocupo más en formar su carácter, en que respondan a su alrededor con la firmeza de la palabra, me estoy enfocando en que sean unas buenas amigas y que Dios sea el centro de su corazón.

Te comparto esta frase de Sixto Porras, tomada de su libro “Hijos Exitosos” donde da una importancia vital de la formación de los padres mediante su acompañamiento y palabras “Nadie estimula más la imaginación, fortalece la fe y estimula los sueños que las palabras de un padre”

Estoy convencida que lo que nuestros hijos quieren que nosotras seamos un refugio para ellos, esperan una mirada de “lo vas a lograr” “si puedes hacerlo” que nos sintamos orgullosos de ellos con sus éxitos y fracasos, sus fortalezas y debilidades y esto lo vamos a lograr si somos madres que dependemos de Dios.

 

21 10, 2019

Comparte tu fe con tus hijos

2019-10-21T10:27:39-05:0021 octubre, 19|

Cuando pienso en las formas como puedo proteger la vida de mis hijas, se me ocurren algunas cosas, incluso algunas descabelladas, quizá presa del temor de verlas crecer, pero se trata solo de un cuidado exterior. Luego de varios intentos fallidos, me rendí por esa desesperación de tener un cuidado exterior, y me di cuenta que lo más importante es proteger su corazón, no por medio de una religión, un ritual, sino a través de vivir y compartir mi fe desde casa.

  • Enseñarles a orar: Sembrar en sus corazones la seguridad de que tenemos un padre que nos escucha y a quien podemos acudir todo el tiempo.
  • Compartir un tiempo leyendo la biblia intencionalmente: Esto no puede faltar en tu casa, no importa la cantidad de tiempo que le dediques, pero es necesario para que puedan conocer el carácter de Dios en Su Palabra.
  • Hablar sobre la confianza en Dios: Primero nosotros como padres debemos desarrollar la confianza para que tenga peso en la vida de nuestros hijos y seamos coherentes con lo que decimos.
  • La gratitud, indispensable para crecer: Porque no nos enfocamos en lo que nos falta, sino en lo que tenemos y eso cambia la actitud del corazón. Además, nos une en un mismo propósito.
  • Hay una parte inalcanzable: los pensamientos de nuestros hijos: Nosotros no podemos estar ahí, pero nuestro amor por Dios se demuestra, inspira e impacta a nuestros hijos, ellos recordarán la manera cómo vivimos nuestra fe y les puede dar pautas para tomar buenas decisiones en su futuro.

Mi anhelo es que puedas ver la mano de Dios guiándote en cada etapa de la maternidad, no importa cuál sea esta. Permite que tu corazón se llene de esperanza para que puedas disfrutar de este maravilloso viaje. Tu oración, fe y testimonio, son las maneras más poderosas de influenciar la vida de nuestros hijos.

Te comparto algunos versículos y temas para orar por tus hijos, lo puedes descargar del sitio Aviva Nuestros Corazones o en este link: https://www.avivanuestroscorazones.com/articles/31-maneras-de-orar-por-sus-hijos/

7 10, 2019

Pronto cumplirá 10

2019-10-07T11:26:31-05:007 octubre, 19|

Pensé que no llegaría este momento tan rápido, pero si parece que fue ayer que me convertí en mamá, Son tantas cosas que he aprendido de mi hija mayor, está próxima a cumplir diez años y creo que aún tengo tanto por aprender.

No sé con exactitud los pasos que debo seguir para llegar a esta parte de la vida de mi hija, pero anhelo con todo mi corazón, estar presente en cada momento de este proceso de transición de nena a preadolescente.

Hay algunos consejos (que incluso los he tomado de otras mamás que han pasado por esta época) que quisiera compartirlos contigo para que juntas podamos crecer en esta área, un día a la vez:

– Tener largos tiempo de conversación, solo las dos: Es impresionante como logro que mi hija me cuente con detalles todo lo que pasa en la escuela, sus miedos y sus conversaciones con las amigas.

– Reconocer que se está convirtiendo en una mujercita: Explicar que lo que está pensando y sintiendo es normal y es parte de su cambio emocional.

– Explicarle sobre los cambios en su cuerpo: Enseñarle sobre la manera cómo Dios la diseñó y cómo van a propiciarse los cambios en su físico.

– Distinguir lo que le hace única y especial: Destacar sus cualidades, virtudes y el plan que Dios tuvo al crearla mujer.

– Hablar de sexualidad: Esto fue nuevo para mi, pero fue necesario iniciar en esto, de lo contrario, iban a tener esta información de la fuente incorrecta.

Quiero abrirte mi corazón, hay momentos que me siento tal vulnerable y con una tendencia a fallar muy fuerte, pero me refugio en Dios, no tengo otra escapatoria. Nancy Lee, una persona a quien admiro dice que “nuestra vida debe ser una biblia ilustrada y que el mensaje de la palabra de Dios debe ser parte de nosotros mismos”, aquí es cuando levanto mis manos para decir que sola no lo voy a lograr y necesito estar en una conexión muy fuerte con Dios para llegar a ese lugar.

10 06, 2019

Reconocer a papá

2019-07-09T14:54:11-05:0010 junio, 19|

¿Cómo te has sentido tratando de encontrar algo que sea de agrado a tu papá, a tu esposo? A veces es difícil complacer sus gustos porque no podemos entender lo que piensan o sienten. Pero qué te parece si esta semana que vamos a celebrar a papá, hacemos algo que llegue a su corazón y se trata de “reconocerlo”

Esto es lo que dice John Eldredge en su libro Salvaje de corazón “Todo hombre anhela que lo elogien y que encima de eso, le paguen bien”, esto tiene que ver con el reconocimiento y también con uno de los lenguajes del amor y son las palabras de afirmación que son indispensables para reforzar la imagen de papá en casa. Pero hay un punto de vista interesante y que no lo había tomado en cuenta, hice una encuesta pequeña con niños de entre 6 y 10 años para saber qué hacen ellos junto a sus mamitas para reconocer a papá, lo que me compartieron fue genial y divertido:

  • Le paso sus zapatos – Escucho cuando me habla
  • Le hago cosquillas en la espalda – Compro su comida favorita
  • Le cuento las canas que tiene – Veo el fútbol con mi papi
  • Le doy un besito en la nariz – Le dejo dormir un poco más
  • Le defiendo de mi mami – Le pregunto cómo le fue en su trabajo
  • Preparo un desayuno en su cumpleaños – Oro por él cuando está enfermo
  • Le ayudo con las herramientas – Saco buenas notas

Las respuestas de los niños, no tienen nada que ver con palabras de afirmación, en lugar de esto, son actos de servicio que permiten demostrarle a papá lo importante que es en casa y aunque nosotras no siempre sepamos lo que le sacará un suspiro a papá, confío en que, si hacemos cosas diferentes para llegar a su corazón buscando reconocerlo, vamos a estar muy cerca de sus pensamientos todo el tiempo:

  • Interesarse por su deporte, película o actividad favorita, de esa manera les demostramos que nos interesan sus gustos.
  • Cocinar lo que le gusta, el paladar es parte de la naturaleza del hombre
  • Escribir una carta con todas las cualidades que tiene papá y los aspectos que admiramos, se va a sorprender en saber todo lo que significa para sus hijos.
  • Entregarle una medalla con el # 1, saber que es el campeón, héroe de los hijos va a darle un impulso necesario para enfrentar muchos desafíos.
  • Dejarle descansar: porque es necesario un tiempo de soledad y quietud para retomar fuerzas, aún para dirigir la familia.

Disfruta junto a tu familia el poder contar con papá en casa, atesora este privilegio, mima y crea un ambiente saludable donde todos quieran permanecer.

No podemos olvidarnos de reconocer al mejor Padre, nuestro Papá Dios, Él es quien nos conoce como somos, nos cobija con su gracia y es quien nos ayuda a ser mejores cada día. ¡No pases por alto un pequeño acto de gratitud por este inmenso regalo!

 

Manuela Dávila

Radio HCJB

6 05, 2019

Quiero ser una mamá más divertida

2019-07-09T14:54:41-05:006 mayo, 19|

Mami, te cuento una historia… ¡Había una señora alta, alta, muy alta, tan alta, que, en lugar de cumplir años, cumplía metros!!! J J Esta es una de los primeros chistes que me han contado mis nenas y sin duda me divierte, porque se les empieza a ocurrir cosas graciosas que están en su imaginación.

El ser mamá primeriza trae consigo una lista interminable de historias, pero en este caso, hablemos de lo que nos ha hecho reír y lo valioso que es atesorar estas novatadas de mamá.

  • El primer baño: Mientras cuentas sobre esto, habla sobre el cuidado de su ombliguito, la manera cómo Dios lo diseñó para alimentarse por medio de ti, quizá alguien te ayudó a hacerlo, qué aprendiste ese día.
  • La primera vez que lactó (de verdad): Es realmente increíble la conexión que existe por medio de la lactancia, lo que pasaba por tu mente en esos momentos, lágrimas de felicidad y ahora una nostalgia de esos días.
  • El primer cambio de pañal: Recuerdo que parecía que la bebé sabía cuándo el pañal estaba limpio para poder ensuciarlo nuevamente, pensé varias veces que tenían un sensor en su cuerpito que les avisaba que lo podían hacer.
  • El primer viaje: Me acuerdo de esto y me muero de la risa porque parecía que iba a cambiarme de casa, llevé todo lo que se me pudo ocurrir que pasaría: si se enferma, si no duerme, si hace calor, si hace frío, si estornuda… fui muy intensa en nuestro primer viaje… pero funcionó.

En medio de todas tus novatas ¡ríe!  la risa, es un remedio que cambia situaciones de enojo y tensión en casa. Ríe con tus hijos, disfruta de recordar junto a ellos todas las peripecias que has tenido que pasar ejerciendo este rol maravilloso de la maternidad, agradezcan juntos al Señor por permitirles ver sus fotos de bebés y ver el cuidado y la fidelidad de Dios en cada área de sus vidas, sean gratos aún en medio de situaciones difíciles. Todo aporta a su identidad como hijos de Dios.

1 05, 2019

Tilapia al horno con camarón y Maracuyá intensa

2019-07-09T14:54:42-05:001 mayo, 19|

  • Medio kilo de tilapia
  • Medio kilo de camarones (opcional)
  • Un tomate riñón
  • Un pimiento verde
  • Un diente de ajo
  • Una cuchara de culantro
  • Un cuarto de cebolla puerro
  • Una cuchara de romero
  • Una cuchara de mantequilla
  • Sal al gusto

PREPARACIÓN: Condimentar el pescado con ajo y sal en grano. Picar la cebolla puerro en anillos, tomate y pimiento, colocarlos sobre la tilapia. Agregar la mantequilla, rociar el romero y el culantro, finalmente cerrar el recipiente con papel aluminio. Poner en el horno entre 15 y 20 minutos.

 

Maracuyá intensa

  • 250 gramos de gelatina de piña
  • 250 gramos de crema de leche
  • Una lata de leche condensada
  • Seis maracuyás
  • Una tableta de chocolate de repostería (opcional)
  • Dos cucharas de azúcar (opcional)

 

Preparar la funda de gelatina en medio litro de agua, dejar reposar 5 minutos. Licuar con la leche condensada, crema de leche, jugo de maracuyá.

Servir en vasos o envases de silicona, llevar a la refrigeradora hasta obtener una consistencia de gelatina.

Opcional:

  1. Derretir una tableta de chocolate de repostería a baño maría o en una olla pequeña con un poco de leche y agua. Este chocolate derretir servirá de base para untar en los recipientes donde se servirá el postre.
    2. Preparar un almíbar con un maracuyá colocando el mismo con media taza de agua y dos cucharas de azúcar (la que prefieras)

Estas pepitas van a servir de decoración y al morder las mismas se genera una sensación ácida y dulce que te encantará.

1 04, 2019

Soy una mamá ocupada

2019-09-09T00:14:56-05:001 abril, 19|

Si hay algo que me causa mucha ansiedad es estar con mil cosas por hacer y trae a mi hogar consecuencias muy desagradables, me siento vulnerable al enojo y resentimiento, lo que es peor que es no puedo descansar bien y el resultado es un día terrible para toda la familia.

¿Te suena familiar o un poco exagerado? Aunque para alguna mamita pueda resultar una exageración, debo confesarte que esta es una breve descripción de lo que pasa cuando tengo mi agenda totalmente llena. Pero si esta es una realidad para muchas de nosotras, qué podemos hacer para salir adelante, disfrutar de la vida, tener un matrimonio saludable y lograr rendir en el trabajo.

  • Organiza tu día y cuéntales a tus hijos lo que va a pasar en el día y pedir ayuda para que sean parte del equipo. Los niños serán felices sabiendo que también es su responsabilidad.
  • La actitud cuenta muchísimo en tu día, es un factor determinante. Te comparto un pensamiento impactante de John Maxwell “La gente no puede sentir tus palabras, pero sienten tu actitud”. ¿Cómo están sintiendo tu actitud las personas que te rodean?
  • Seamos enemigas de la rutina, Andrés Panaisuk califica la rutina como “una tumba sin sellar”. No dejes que pasen los días en blanco y negro, no es saludable.
  • Aunque para cumplir nuestra lista de ocupaciones, tenemos que pasar factura a las horas de descanso, debemos hacer todo lo posible para que este no sea un estado permanente, descansar, sin tener tiempo para hacerlo, es indispensable para tomar energías y seguir.
  • Invierte tiempo para ti, arreglarte el cabello, un poquito de labial. No te preocupes que no estoy pensando en ir una tarde al salón de belleza (aunque sería ideal ¿verdad?) ese toque femenino que nos hace sentir lindas a nosotras mismas.
  • Comparte la carga, apóyate en tu esposo, tu familia. Confía en que lo harán tan bien como tú.
  • No compitas ni te compares. Cada una de nosotras somos un mundo diferente y vivimos un proceso en nuestra capacidad de organizarnos, no hay una mamá mejor que otra.

Al final del día, en medio de lágrimas y mucha frustración, tengo que reconocer que no soy perfecta, mirar lo que pasó durante ese día, reorganizar las prioridades, entender que no tengo los súper poderes que quisiera y que soy un ser humano normal. Noto una gran diferencia entre una mamá ocupada y una mamá súper ocupada es que su tiempo con Dios no es cuestionable, si quieres que las cosas no se salgan de control y si quieres cumplir con tu agenda, invierte tiempo en la oración y la lectura de la palabra, eso realmente influye e impacta de tu vida. Conéctate con la fuente… la fuente de fortaleza, de ánimo, de actitud, de paciencia, de bondad, de productividad, de amor para tu familia.

25 02, 2019

Creo que estoy un poco estresada

2019-02-25T10:19:56-05:0025 febrero, 19|

¿Has escuchado hablar de la enfermedad del 2 + 1? Pues si, se trata del estrés… Y es uno de los temas que más ha robado mi atención porque es mi debilidad más grande (quiero confesarlo), pasé pensando en este problema, lo que ocasiona y finalmente lo que puedo hacer para remediarlo. Sin que haya llegado a una conclusión práctica (sobre todo porque estamos hablando entre madres) es posible que a nivel profesional se puedan prescribir acciones para para corregir estos altos índices de alerta para evitar llegar a la depresión o ansiedad… hablemos sobre el estrés como un estado de humor de mamá, me siento más tranquila al tratarlo así.

Hice una encuesta entre amigas que son mamás de niños de 1 a 16 años, madres jóvenes y un poco más adultas, lo hice para que podamos enlistar algunas situaciones que nos estresan, este es el resultado de lo que causa estrés:

 

Cocinar algo diferente todos los días El desorden de los juguetes o la ropa No cumplir con lo planificado
La hora del baño Falta de tiempo para jugar Cuando los hijos se enferman
Salir a tiempo a algún lugar Si soy una buena mamá La hora de comer
Las peleas entre hermanos Alistarse para salir a la escuela La hora de hacer deberes

 

Al recibir estas respuestas, me pregunto ¿cuáles son los factores que ocasionan que me estrese tanto? Y puedo enlistar algunos:  Falta de tiempo y descanso, siempre estamos ocupadas, el enojo, no nos alimentamos bien, tener pendientes por resolver, un enemigo poderoso es el perfeccionismo.

 

Hablemos ahora sobre la solución, pero me siento limitada en cuanto a lo que podemos hacer al respecto: por ejemplo: ¿y si hacemos una sola cosa a la vez? Se me ocurre también tener un planificador que nos permita enlistar las cosas que tenemos que hacer. Poner prioridades en nuestras actividades, evitar compromisos que no son necesarios.

 

Estas palabras son principalmente pensadas para mi, que he estado viviendo en un constante estrés, no podemos perder la esperanza en esta carrera que es para toda la vida, la maternidad, debemos poder vivir en libertad y en plenitud para disfrutar del regalo de nuestros hijos, nuestra familia. Cambiemos la presión por pasión, el llorar por inspirar y el gritar por respirar… Que podamos vivir apasionadas por la quietud y la paz en nuestro hogar, aún es posible. Confía en que Dios está en control.

4 02, 2019

Cómo está mamá después del parto

2019-02-04T09:28:13-05:004 febrero, 19|

Felicidades, ahora viene una nueva etapa, dormirán menos, gastarán tiempo, fuerzas y dinero… ¿Cuáles de estas frases has dicho a tus amigas o conocidas o quizá las has escuchado? Puedo asegurarte que ninguno de estos comentarios te ayudaron en los momentos «depre»

Aunque gracias a Dios no pasé por una depresión post parto «clínica» tuve episodios de mucha tristeza y ansiedad en los cuales necesité la ayuda de otras personas para salir adelante y es por eso que te pido que juntas reflexionemos en las cosas que podemos evitar hacer o decir para que otras mamitas caigan en esta situación.

La depresión post parto es una condición real:

La OMS define la depresión como “trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. Puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela, y la capacidad para afrontar la vida diaria.

Con esta información, enfoquémonos en lo que no debemos decir cuando hablamos con una mamita:

• No repares en que si una mamá quedó gordita o no. La ropa es la primera delatora ante el peso con el que quedamos. Muchas veces tenemos que usar la ropa maternal al por algún tiempo después del parto. No necesitamos comentar al respecto.

• No consultes sobre la producción de leche materna. Cada mamá tiene un proceso diferente en este aspecto y este es un asunto entre la mamá y el bebé.

• Puedes esperar para saber quién va a cuidar del bebé o el regreso de la licencia de maternidad. No atormentes la mamá con esa pregunta que quizá aún no ha sido resuelta.

• Para ¿cuándo el segundo bebé? ¿para cuándo el tercero? Que pregunta más incómoda… es algo que solo la pareja debe conversa, meditar sobre todo bajo la dirección de Dios. Esta es una decisión difícil de tomar… te lo aseguro.

Que te parece si cambiamos la perspectiva. Ofrezcamos consejos que edifiquen, animen, brinden esperanza. Como por ejemplo: ¿cómo puedo orar por ti? Comenta sin ser presumida sobre lo que has aprendido leyendo sobre tener un varoncito o una nena, qué música para hacer dormir al bebé te ayudó a ti?

No me refiero a que limites tus consejos, hablo de que somos tan diversas y muchas veces lo que nosotras pasamos, podría lastimar el autoestima de otras madres, muchas veces nos comparamos, nos sentimos inseguras, tristes, asustadas, y ponemos un estándar muy alto que no logramos alcanzar. No te preocupes, tómate tu tiempo, lo vas a superar… la maternidad es de toda la vida, no es de un momento. Con la ayuda de Dios, todo es posible.